

Capitulo siete
Los días estuvieron necios, llevando un comportamiento de borrachos y de proxenetas de prostíbulos, interpretar esos cambios era para Watson, Skinner, o para Pavlov, neoconductistas. Lorenzo se la pasaba buscando fórmulas que pudieran ayudar a Camila a completar y entender la existencia y permanencia de los primos en el cortijos como aquellos pretendientes de Penélope, en la ausencia de Ulises. Entonces fue cuando pensó, en que los primos, estuvieron hablando del presidente norteamericano Don Ulises Grant. Artífice orientador de la anexión de nuestra republica a las colonias del imperio del Tío SAM. Camila no conoce esas cosas ni le importan, no conoce que en las tres grandes jornadas bélicas, los primos han tenido su cuota a parte, valga decirlo a sí. Pero hablemos de la restauradora, última jornada donde los Primos Silverianos, nombre que adoptaron, por ser Silverio sus apellidos. Los Coroneles Nicolás, Fermín y Gregorio, comandantes en Hojas Anchas, en La Cuesta del Balazo en Los Llanos de Pérez, y aquí en las Aromas, mantuvieron comunicación con los coroneles Eusebio Manzueta, José Soriano y Marcos Adón. Pero quiero que oiga lo que se cuenta de Evangelista, Adón, Camila. Se señala de este honrado personaje, que en la última jornada para sellar el triunfo en los alrededores de Ferragur, viéndose derrotado por las huestes del imperio español, simuló que rezaba, y en segundos envió a 12 de sus hombres más jóvenes, y con buena disponibilidad, hacer un cerco de humo en un perímetro de trescientos metros y a otro grupo de caballería para que amarrara en el aparejo de cada animal paquetes de pencas de palmas y las arrastraran simulando que se acercaba la reserva a caballos… y así lo hizo obligando a que los españoles salieran disparados pensando que sería derrotados.
También se cuenta que el General Evangelista era propietario de territorio y que al estar perdiendo la batalla, como dijimos ya, se colocó de rodillas y dando un grandioso alarido de guerra rezaba junto al alto mando militar, pidiendo con vehemencia a San Antonio, del que era fiel devoto, que de ganar la batalla, El, y el coronel José Soriano, entregarían los terrenos, para fundar la ciudad a la que pondrían el nombre de La Victoria, y también una iglesia para San Antonio, es aquí donde afirman que se formó un remolino de polvo en las tropas del imperio, saliendo todos atemorizadas. Cuentan que la polvareda era tan grande que tornado parecía, los guerrilleros de Marcos Adón y de José Soriano, movían las armas como fuetes los recueros cibaeños, contra los oprobiosos soldados extranjeros, que habían manchado la dignidad de los dominicanos. Nuestros primos no se apartan de la mente histórica aquellas acciones de los amigos de la tercera república.
Camila me llamó para que entrara las sillas haraganas que Papito Beltrán había dejado en el sereno y caían gotas de agua como si estuviera nevando en un ambiente de calor como era nuestro paisaje. Eso impidió que pudiera continuar escuchando lo que decía Miguel Adón, sobre la vida del general Marcos Evangelista. Llegué a escuchar que dijo-No acepto esa idea de que Marcos Evangelista naciera en Higuey, fíjese otros dicen que fue en el Ceibo que naciera. A quién le creemos. Lo que podemos asegurar que las guerrillas suyas esquivaban las tropas enemigas y no se dejaban ver, de esa manera era como asaltaban las diligencias y convoyes cargadas de provisiones, creándoles grandes daños físicos y morales a las fuerzas adversarias. Por esas y otras razones Evangelista, se comenta y se asegura que fundó la Ciudadela llamada La Victoria del Camino, en los días de marzo, que era para José Soriano, su mes favorito, y de abril de Adón en 1864, para entonces había noche que Adón dormía poco entraba a los 65 años, partiendo que se conocía que había nacido en 1800, pero mantenía su agilidad en el movimiento de sus piernas y de su espalda. Así de las miradas de lince y de águila.
Camila vio que Lorenzo encendió la nueva pipa que le había traído uno de los Primos desde ciudad Bonao, y mientras eso ocurría pensaba porque los primos Andamio Juancito, que eran además cuñado no eran amigo de los oficiales de las guerrillas puertoplatenses entonces como caída del cielo Lorenzo le dice – Francisco y una mujer de nombre la Condenada, eran quienes visitaban a Luperón y a Dubocq, de Luperón se decía que era hijo de don Pedro Eduardo Dubocq comerciante puerto platense. Lo que a los primos les interesa dijo la señora Rosalgia es conocer quienes tienen la herencia que a ellos les corresponde, quién se ha quedado con ella? ¿Quién se ha hecho dueña de lo que era de mi padre? Pero no hay que andar tan lejos manifestó Camila acerquémonos a la mesa donde se halla descansando Lorenzo que el nos dirá ¿quién en serio era Ulises Grant? ¿Quién en verdad era Gaspar Polanco? ¿Qué fue lo que lo motivó a ordenar la ejecución de Pepillo Salcedo? Pero Lorenzo está durmiendo Mila, ¿tú no te das cuenta?
-Claro dejémoslo dormir y vamos a los corrales a ver los animales corretearse.
-Si vamos, me gusta verlos intercambiando deseos. Ju, ju, ju, a mi me gusta… además me estimulan. No entiendo, eso si es raro que duerma a esta hora, ese hombre siempre está despierto.
-¡Pues fijate que ahora duerme!
-¡Así es, me parece muy raro!
Estando en la pocilga viendo que el verraco daba cariño, a sus cerdas adoradas, escuché que en la casa de Doña Hermes alguien daba voces algo débiles. Miré para dentro y no vi quien fuera, luego escuché que unos ceceos salían del techo del cuarto donde estaba acostado Lorenzo, me acerqué con mucho sigilo, comprobé que con su respiración una funda de almohada, ingrávida, se movía de arriba abajo. Dejé la habitación de Lorenzo, nadie me acompañó, me bañé en las cristalinas corrientes del Bajabonico. Después llegaron Fausto y La Negra, quienes estuvieron en la vivienda del Juan el de Brígida, la hija del primo Miguel Cabrera. Allí escucharon el cuento del joven pelotero que les había cortado el brazo izquierdo, porque su propio padre lo acusaba de estar robando los víveres en parcelas ajenas.
Candelario Ventura era un individuo de casi cinco pies de tamaño, con mañas hasta en las faldiqueras, marido de una amazona que debía doblarse para poder entrar al bohío donde vivía con él. Se llamaba Genara Chiquita, yo lo hallaba un nombre contradictorio al tamaño suyo, supimos, que a pesar de poseer ese enorme tamaño, era una mujer de alta sensibilidad y dulzura especial. Dicen que era manipulada por Candelario, individuo de acciones arbitrarias y muy violentas. Sin embargo se confabulaba con las desmedidas ambiciones del engendro diabólico de su marido, a quien también se le aplicaban complicadas relaciones con Luis bello. Su primer embarazo ocurrió la misma noche que se la trajo de una velación que había en Los Manantiales, el 24 de junio día de San Juan. Contaba el mismo a sus compadres metidos en tragos de palo viejo, ron que Candelario bebía, en alboreada en esos montes del nordeste de los territorios de Arroyo Resabio, en la vigilia de la noche más larga del año, y que en ella según los secretos del Patrón Dormilón se referían a San Juan, llegaban los misterios, las magias y secretos. Hablaba ese Candelario que había embarazado a Genara Chiquita, con el deseo y su pensamiento, que era ahí, donde estaba su poder. Que como ante los deseos de San Juan fue quien esa noche pasó la prueba. Y que por eso se había ganado a Genara Chiquita. Contaba a sus compadres que tuvo que saciar sus deseos los de Genara Chiquito, ocho veces en el largo camino, que esa era la prueba final, del gran menú universal, pero que para poder estar activo sexualmente no debía comer carne de cerdo esa noche, pero si debía hartarse de carne de Conejo y de chivo, y el lo hizo. Eso sí- decía a los compadres casi siempre cuando se terminaba el ron de octavo frasco, que tuve al perder a Genara Chiquita, porque no conocía que había que poner debajo de la almohada un papel donde estuvieran escritos tres deseos, y tres yema de huevo con semen de burro en una poncherita… -esa prueba yo no la pasé porque no supe como extraer el semen den animal además nunca supe que era así que eso se llamaba. Eran supersticiones arriesgas. También contaba Candelario que si las pruebas iban hacer favorables una mata de higuera que debía aparecer en el patio de la vivienda florecería y era la única vez. Cuentan que quien cogía esas flores con la manos zurda esa noche enriquece… y la felicidad andaría con el en dondequiera que estuviera. Oigan compadre todo esto tenía que ocurrir a las 12 de la noche, había que hacer el amor debajo del árbol de higuereta, después observar el cogollito, para saber cuando nacería la flor. Dicen que los ruidos, los maullaos y bramidos de toros, gruñidos y sollozos llegar en la madrugada. Los que poseen facultades para soportarlos ven demonios en desfiles espantosos montados en serpientes y en gigantes aparejos en forma de arañas. Los que ven la mata encinta en flores no le ocurre nada, eso si que debe agarrar tres con la manos zurda y ponérselas en el pecho y en los dos hombros… de dónde creen que salió ese poder que tuvieron los Zarzuela, fue de ahí, cuando bajó de la higuera, sabía donde les esperaban para entregarle la fortuna. Eso ha sido de esa manera por generaciones, y cómo cree usted que Ñico Lora aprendió a tocar el acordeón en una noche, fue en la noche de San Juan. Pero escucha dijo Candelario, yo soy devoto de Juan Bautista, porque mi papá se llamaba Juan y porque es al único santo que se le celebra su nacimiento y no su muerte. Tuve seis hija que perdimos, la gente dice que Genara Chiquito, la vendía en la barriga como hacemos con los marranitos. Eso es una patraña, es una fatal mentira. Neney, el único hijo mío, nació en 1941. Cuentan que a el no lo pude vender porque era el séptimo y medía seis pies siete pulgadas, que ni el enemigo malo quiso comprarle, porque yo lo rechazaba como a puerco cimarrón. Cuentan que Neney, era un buen muchacho, de 15 años, que su madre como El, medía 6 pies 6 pulgadas. Genara Chiquito supo que de Candelario Ventura llegaron a decir que estaba alocado con el juego de lotería y el gusto por las cervezas presidente. Dicen que para levantar dinero vendió las 7 tareas de cacao, que eran de la madre de Neney. Cuentan que en el negocio acordaron con el comprador permitirle a Neney entrar a cortar el cacao maduro hasta que cumpliera mayoría de edad. El hecho es que en una actitud abusiva les salieron cinco familiares del comprador cortándole el brazo izquierdo de un solo machetazo. Manifiestan que Neney cortó a dos de sus agresores cuando recogía la mano zurda, que empuñaba una roca, que estaba en las raíces de una mata de higuereta.
Dejé de beber tragos con los compadres porque ahora no lo tomo con toronja sino con hielo únicamente. Bebo con los primos, también me aceptan sabiendo que ando con los bolsillos repletos de vicios. Yo se que para Hilario, esos vicios son cucarachas, y ciempiés. Son ratas que pueden soplar y orinar sus intereses. Me aceptan con displicencias como si oyeran sonar el pito del ingenio Amistad o el de Montellano. Me esperan los viernes en la tarde en la barrita de José el panadero y duramos hasta la madrugada. Llegué a oír en aquellas ocasiones de moliendas trujillistas, a los borrachos vociferar “¡arriba el jefe, arriba el jefe!” muchos aplaudíamos, los que no lo hacían dejan la cabeza en el campo santo. Nadie se atrevía a empujarlo y mucho menos a sacarlo de la fiesta haya o no haya pagado cantina. Se corría el riesgo de que fuera una trampa de los esbirros del Sim, eso era el Servicio de Inteligencia Militar de la tiranía. Hubo ocasiones que se hacían ajumados, y cuando menos queríamos escuchar merengue de la tiranía salía uno de los muchachos de Alicinio Peña con el merengue recogiendo limosna… y hasta sin pareja salíamos a bailar, pues usted cree que era fácil, no era fácil vivir esos días. Por esos algunos nos quedábamos en lugares como estos, estábamos en el borde del precipicio o en el filo de los machetes de los calieses o de los cocuyos de Balá. Cuando vine de orinar, traía en mis almacenes mentales sacos de matas de higueras, que eran caprichos de la memoria mía traerme cuando iba al baño y duraba mucho orinando. Como no supe mejor dicho no hallaba la manera de deshacerme de esas imágenes infernales pensé que la incendiaba con gasolina y candela. Pero sólo era un deseo de niño. Recordé que era 23 de Junio la noche más larga del año. Las tradicionales noches de San Juan llenas de múltiples secretos, de notas misteriosas. – ¡Primo! Exclamó el más joven del grupo- que bebíamos tragos Palos Viejos con naranjas agrias, háblanos de los casos que dicen les ocurrieron en la noche de San Juan, cuando usted se trajo a Genara Chiquito, de la fiesta de los Manantiales. –No recuerdo de eso ni papas hervidas. ¿Qué dicen de esa noche, Chelo? Te pregunto porque no recuerdo nada, ya te lo decía.
La brisa que llegaba de los conucos traía olores de azahares y de flor de mujer de media noche, el silencio se cruzó en las piernas de los tertulios de la barra, luego que hasta las orejas se rascara Candelario dijo: No crean todo lo que oyen, que la verdad casi siempre anda disfrazada, Muchos de esos son cantos de hachas, dijeron que me había traído a Genara Chiquito en el anca de una escoba que se la había ganado en una partida de dominó, a un misterio de las nieblas, cuentan que tuvo que hacer el amor, para complacer al misterio, con una salea en presencia de Genara Chiquita, me río pero siento hormigueo estomacal, y algo de nausea. Déme un poco, primo, de ron sin jugo de naranjas. Le miro los ojos para convocarlos a seguir la parranda, esta historia es demasiado traviesa y serpentea como un camino. Sucedió que habiéndome amanecido, en la fiesta del primo hermano, Candito Parra, en la Llanada de los Cafés, que celebraba la ceremonial de San Juan, por tres días, estuve en un arroyo sin embargo casi me ahogo siendo yo un peje, pero vino una fuerza muy poderosa y me halaba hacia el fondo de una cueva, pienso que era la residencia de algún demonio exiliado. Los de la región aseguran que en ese pozo habitan seres, que están las almas de cinco vírgenes, que se ahogaron el 21 de Junio en la víspera de la gran noche, la más larga del año. Que en las cinco muchachas, hay una hermana gemela de Genara Chiquita, que necesita que el que hizo mujer a su hermana, la haga también a ella. Los del lugar además dicen que yo vendí mis hijas pero que como no quisieron comprarme a Neney, le cortaron un brazo. Que el diablo le teme a Neney porque es nacido luego de gemelo, y que lleva el número 7 por fuera y por dentro y el pájaro malo le teme a ese número. Son muchas tonterías las que muelen. Es cierto que nació el día siete del séptimo días de la semana séptima del año 1947, y que mide 6 pies 7 pulgadas. Me río porque yo sólo tengo 4 pies 7 pulgadas a mi me teme mucho más. El sabe que no puede incomodarme porque cuando eso ocurre entonces, Me creo que soy un hombre de 71… no se qué, lo que se es que crezco en los niveles que sean. Vuelvo a pedirte un traguito, pero ahora échamele toronjas o naranjas, que no siento más que hambre, este ron lo están haciendo claro, para que acabemos pronto y, pidamos los otros frascos. Eso es lo que puedo decirte de eso de temerle al diablo, me creo un toro, o un gallo de pelea cuando me atosigan. Oiga primo, muchos deberían cerrar la boca con un tapón de mierdas de perro, me voy a parar porque me da un poco de calambre el estar tanto en la misma posesión, no crean que estoy creciendo, no estoy igual. Me pasa que muchos no hacen ni dejan hacer, no, no es en el cabo del cuchillo, que tengo la mano, es en la correa. Con este entro hasta la iglesia ustedes lo saben.
Pero familia déjese tanta fanfarrias, de tantas privanzas, ¿qué parte del credo se cree usted que es? Nosotros los queremos porque usted nos quiere también, y por eso es que compartimos, y le preguntamos. Lo que rechazamos Primo, es lo que le hizo al primo Neney, todos los paisanos lo rechazamos, sabiendo que era lo único que le quedaba de Genara Chiquito, su madre. ¡Venderle su Herencia, la de su Madre, es para ir a la cárcel, vea hoy su hijo es un mocho, no está muerto porque llevaba el número 7 en siete lugares de su cuerpo, y su socio Candelario, con el no puede.
Capitulo ocho
Camila pensaba en Minervino y en los secuaces de la tiranía, pero no sabía ¿qué se había hecho el primo Lorenzo?
Salió de la habitación y llamó a Sucreño, quien le informó que Lorenzo había viajado a la comunidad el Limón y para La Escalera, porque necesitaba comprobar unos asuntos sobre el foco guerrillero Gregorio Luperón en la cordillera Septentrional, en la comunidad Altamira. Camila sabía poco de esas cosas, y tampoco no le importaban. Con sólo saber que existió, ella tenía.
Sucreño la acompañó al cementerio a llevar flores a tía Hermes y las otras tías, era día de las madres. Sucreño era afiliado a la fe Calvinista y mientras Camila alababa a los misterios del universo católico, el jugaba con un pajarito que se había caído de su nido, pensó que podía ser un espíritu desviado y le presentó aunque en forma burlona, las condolencias, esa no era la ética de un protestante, sino la de un capitalista consumista, sabía que era un cumplido social. Camila rezaba con tranquilidad, en aparente sosiego, movía muy pocos músculos de su cuerpo, no daba muestra de acciones impulsivas como las de Sucreño que estaba en constante excitación como si se intoxicara… Camila comía mejor que lo que rezaba pero dormía algo en el día mientras que Sucreño no le importa nada de eso, aunque utilizó sus manos para enderezar el piquito al barrancolí que se había caído y le halló el nido donde lo colocó. Eso sí que calificó de burocrática su actitud, más que de humanista y solidaria.
Cuando dejaron el cementerio Camila le preguntó si sabía cuáles eran los datos que a Lorenzo le interesaban, Sucreño, dijo pienso que busca nombres de los diferentes frentes que estuvieron en la montaña, pero el primo sabía que Papá Julio, tiene esos nombres en una libreta con Mauricio Báez en la cordillera del Seibo; Hermanas MirabaL Reyes en la cordillera en San Francisco de Macorís: el Gregorio Luperón en Altamira; el Ventura Simó en Ocoa y Bonao: el Francisco del Rosario Sánchez en la sierra de Bahoruco y Enriquillo y el frente Jiménez Moya, en Manacla en la cordillera Central en San José de las Matas.
Además para el libro que está su primo haciendo necesita los nombres de los caídos en loma limón y en loma Escalera de Altamira, esta tarde llegó de las Calabazas donde vivían unos Primos de doña Hermes por líneas de la abuela de Mamá Victoriana. ¡Buenas tarde primo Andrés! ¿Cómo se siente viejo? El viejito no me respondió, me fui acercando a su silla, me di cuenta que dormía con los ojos casi abiertos. Al principio temí, pero estaba vivo.
A esa comunidad le llamaban “Las Calabazas” porque se contaba, que en noches oscuras, salían tres difuntas, con caras de calabazas dando lamentos, terminando en carcajadas angustiosas, en la madrugada, que aunque no lloviera los tres arroyitos crecían, por las tantas lágrimas que estas habían derramado.
El Primo Andrés, me dijo que tres mujeres embarazadas, hijas de tres trillizos, parieron en esos tres pequeños arroyuelos, una tarde que sin ser convidadas. Decían que llegaron a la misma hora, a la misma fuente, con los mismos dolores y parieron tres niñas que se volvieron nubes de humo amarillo. Remachaban en decir, que las tres criaturitas misteriosas fueron llevadas como si tuvieran imantadas a una cueva que había en ese pequeño río, las tres hermanas, tan pronto como contaron lo ocurrido, se derritieron como si hubiesen sido de cera de abejas. Eso es lo que dijo el pueblo del Limón, cuando fuera una comunidad poblada, no como ahora que luego de la llegada de los barbudos nadie viene aquí a menos que no sea por querer saber de Félix Jerónimo Escaño Peña. ¿Sabía primo, que Jerónimo tenía varios semestres, de estudio de medicina, en la universidad? El sólo movió la cabeza y me miró como cuando le hallé durmiendo. También vienen por aquí los 21 de diciembre, por desenterrar los recuerdos de Daniel Matías, y de Sostenes Peña Jáquez, estos fueron capturados. Sostenes murió en San Francisco de Macorís, en los fragores de la lucha de abril en 1965. El viejo se durmió de nuevo, pero en eso llegó una nieta suya, que me encajó de primo, y me entregó un plato de harina de maíz con habichuelas verdes, con sardinas picapicas, otro tanto al primo Andrés, quien buscó sendos aguacates. Los bajó de un soberado, donde los tenía madurando, con hojas secas de plátanos o de guineos. Ya en el improvisado comedor, yo saqué de mi mochila, una coca cola y la serví en los jarros, que había puesto la muchacha.
Don Andrés afirmó que era primo hermano, de Arturo Martínez Torres, primo también, de tía Hermes, y me pasó un cuaderno donde tenía los nombres de los caídos con Manolo, en las Manaclas:
Dr. Manuel Aurelio Tavarez Justo, Leonte Antonio Schott Michel, Fernando Arturo Martínez Torres, Antonio Filión (Manchao) Canoabo Abel, Manuel de los Santos Reyes, Días (Rayito), Alfredo Peralta Michel (Alfredito), Francisco del Carmen Bueno Zapata, Rubén Alfonso Marte Aguazo (Fonsito), Ing. Jaime Rafael Ricardo Socias. Dr. José Cabrera González. Juan Ramón Martínez (Monchi). Jesús Antonio Barreiro Rijo de apodo Tonito. Ingeniero Rubén Díaz Moreno apodado Rudillo, José Daniel Fernández Matos, Manuel de Jesús Founder. Agrimensor Domingo Sánchez Bisonó.
Camila, tráigame un poco de agua fría, soy dueño de un calor, lo llevo entre mi cuerpo y no puedo estar con la boca cerrada, no pierda mucho tiempo para dármela, que de las necesidades que no esperan mucho… pienso que la número, uno es la sed. Bebí después comí. Dormí un poco me enteré de la muerte del primo Atilio, y de otras ocurrencias en el vecindario.
Cuéntame Lorenzo, dijo Camila- que estaba de zalamera conmigo, desde mi vuelta al hogar. De qué calidad y tamaño deseas el cuento, Prima. Saboreé el tuteo que estaba ofreciendo y no supe por qué me agradó. UKú, no supe, sin embargo, pienso que nos hicimos falta, nos hicimos falta para siquiera entretenernos. Me trajo una jalea, guarapo de caña y sirope de cajuil, muy delicioso pero según ella era excitable. Comencé a contar cosas que a Camila le fueron agradando. Pero ella me sorprendió cuando me encendía el cachimbo de la pluma de caoba, mencionó el nombre del Coronel Valdez Hilario. ¿Dónde conociste a ese individuo Camila? le pregunté.
Ella me dijo que había estado en una propiedad suya en Mata Redonda. Y que en una cartulina leyó un letrero: “No quiero que la sangre de esos muchachos manche mi uniforme” -Si- le manifesté cuando el dijo esa frase era comandante de la Base de la Fuerza Aérea de Santiago. Yo la conocí cuando estando con mi primo, Juanito, en la Escalera, éste le comunicó a tía Buena, su madre, que escuchó que dijeron que Mario Rid Vittini siempre estuvo de acuerdo con la rendición de la guerrilla, pero no con el asesinato. Empero nadie ignora la participación que tuvo en el golpe de Estado contra el profesor Juan Bosch. Me dijo que le explicara la verdad del Maletín Negro de Manolo.
--Nadie se imaginó, que en el maletín negro del jefe de la guerrilla, lo que hubiera fuera acciones medicinales. Muchos imaginaron dólares de todos tamaños y colores, ju, sin embargo había Jeringas Plásticas y pomos clínicos. Los persecutores preñados de ambiciones, de gulas, lujurias infinitas prepararon jangadas y todos tipos de trampas en combinación con la muerte. Quizá ahí estuvo el fatal e imbécil asesinato de los jóvenes más preclaros de la generación postiranía.
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