imagen de Elvira Arias Polanco para Los Primos Novela del Prof. Victor Arias,





Capitulo cuarto.

Los primos son la unificación que en principio parecieron la cizalla cortadora en frío del ritmo y del uso, de las costumbres y de las tradiciones. Es la unción moral de nuestra etnias entre cualquier puente familiar. Para doña Hermes, eran arroyos de aguas frescas purificantes de los brazos vinculantes, de allegados por matrimonios y otros enlaces sexuales. Pero yo -dijo Camila- los veo como a potreros… otros los ven como conucos y como vergeles de flores mustias ya desmejoradas sin vuelo de mariposas tirando a gorgojos de maíz y de habichuelas, cosa que algunos no nos atrevemos decir, por parecerse a los gusanos y piojillos acompañantes de abejorros. –No digas cosas como eso, que llora ante la presencia de Dios, según mi parecer, entre ellos andan hasta calimetes y suelas viejas en calzados nuevos, llevando narigones.
En la enramada de la leñas uno de los primos, compone un aparejo y otros desgranan guandules y en el horcón de la derecha cinco desgranan maíz. En el de la izquierda, cuatro buscavidas, juegan domino, esos ni lavan ni prestan la batea. En el centro de la referida enramada, un biznieto de Felicita Eleuterio Silverio, saca filo a un hacha de cortar maderas, es muy trabajador, refunfuña como una gata celosa, ahora como no bebe alcoholes hace su propia bebida de raíces de las playas y de los conucos, y se la pasa hablando de sus logros, ahora fuma cigarrillo sin olores; cosa que para él como haber sido nombrado embajador en Berlín siendo un confeso Hitleriano. El asunto es que con el hacha anda detrás de bejucos caros y de indio para crear el fantasma de sus vínculos con vaco como lo fueron los padres suyos que hacían amarres con el Luis Pecucio. – yo lo que hago es fumar cigarrillos pálidos, por decir sin olores. Tengo 61 años, no cambio mi morena piel, por la de albinos de ojos verdes, doy brinco como un conejo, no tengo ni agua en mi cuerpo, tampoco grasa. Es muy raro escucharme llorar por dolor de cabeza o de muelas. También soy primo, tengo lo que otros tienen en esta mansión. Por falta de energía no moriré, con la que lleva mi cuerpo, puedo rajar pedazos de aromas o cambrones… con esta… señalaba su hacha -me gano mis alimentos día por día. Me sobra energía para sacarle astilla a la madera.
-¿Quién es él, Camila?
-Es Segunildo Muñoz, ordeñador, carretero y arador con bueyes, en pocas palabras es jornalero de la familia, pero también, es uno de los primos.

-¡Cuéntame! Acércate a la mesa, algo más. No dejes de fumar que no me molesta. ¡Cuéntame!
-Fue de esa manera, no de otra. Si alguien lo dice está interesado que las cosas aparezcan lejos de la verdad, que doña Hermes nos enseñó. Pero el no pegó los ojos esa noche, pensaba y pensaba en la ida de su hijo. Estuvo nervioso, era lo que aparentaba, supimos que durante sus aspiraciones electorales, produjo acciones vinculadas al socio de los montes, esa vez era su cuarta aspiración. Al creerse perdido recurrió a vender hasta el alma de sus bisnietas de tres meses de nacida. Lo hizo como cuando su abuelo, vendía un puerquito en la barriga de la mama, ¿comprende usted? El vecindario entero, se tiró en su búsqueda, siendo hasta las cuatro de la madrugada, cuando lo hallaron, colgando de la rama de menor altura, de la mata de Guanábana, que hay en el entorno de la iglesia. En un bolsillo de la camisa hallaron algo borroso que decía: por 33 años, entrego mis facultades morales y espirituales. Pero aseguran que tuvo la osadía de enfrentarse con los cancerberos de Satanás y estos los colgaron de la mata de guanábana. En verdad, compadre que no comprendo nada.
-No hombre Lorenzo eso no tiene ninguna importancia, con eso ya no se va al mercado ni a comprar un biberón, no se adquiere ni media libra de azúcar, para endulzar una tisana de hoja de manzanillo.
-¿Eso cree usted?
-¡Claro que lo creo!
-¡Pues yo si no lo puedo creer!
-Los cuentos, las anécdotas de ventas de vidas al socio de los montes ya no valen las penas, perdieron la magia, se la llevó la televisión. El público sabe mucho más que los autores de estas patrañas absurdas e ilógicas. Mayor importancia tiene comerse un sándwich de piernas de ranas o un cocote de gallo japonés bien doradito algo estrallajoso. Y si no un poco de carne de chivo o de conejo picandoso, con cazabe. O servirse un poco de café con aceite de motor creyéndolo de higuereta.
-Eso es de ahí, como si comieran un poco de traspasitos, creyéndole cilantrito o de orégano molido. De esa manera yo no puedo vivir. Los negocios con los Luis no le echo agua aunque sean benditas, y, por el calor que haya en el ambiente. Lorenzo comprendió que no se podía apostar a esos amarres ni a esos cabildeos, con alcanfor o con sulfatiazol, son facturas de viejos negocios.
-Pienso que es así, que en esta circunstancia, la razón no ha estado de mi lado, mi madre Hermes… me enseñó conocer el tamaño de mis vuelos y el alcance mis alas. Eran las palabras del primo Lorencito, las oían además de Mida Ventura, estaban Luis Magda Medina Ortega. Hermanos sobrinos de Hermes.

Camila creyó que la belleza física estaba en el rostro, en las piernas y en los pechos se preocupaba sólo por eso, y se marchó hacia la adolescencia teniendo los senos como puntas de afilados cuchillas, como espinas guardianes de su cuerpo. Pero llevando en la barriga explosiva un ombligo de casi dos pies sobre las superficies abdominales.
Sembró en su huerto mental, la semilla de las culpas… cosas que algunas madres o mujeres sencillamente creen, que son sus hijos los responsables de todos los de sus generaciones. Entendía y así lo creía ella, que los dolores de cabezas que sus abuelos sufrieron, eran ellos los nietos los culpables. Que eran provocados por la actitud de algún hijo, o de algunos nietos o de algunas bisnietas. De algunas Primas o sobrinos. Hasta a creer llegó que problemas eran de comadres y de ahijados.
En uno de sus sueños de la madrugada, entendió que eran cosas de la magia y misterios de los Primos. A pesar de creer que comprendía, fue en busca de Encho, su confidente, porque según sus sospechas en las esquinas de del cuadrante de los hechos, existían cosas lejos de las matemáticas y de la geometría. En las escenas oníricas aparecían muchas musarañas traviesas. Una Gata prieta con las patas traseras pintadas de blanco, caminaba llamándola hacer silencio, y un gallo de plumaje colorado, la invitaba a repetir la frase ¡Jesús María y José!, pero se le trancaba la boca con todo y lengua. Además retumbaban las carcajadas en voces de mujer que finalizaban en relinchos de tres potrancas en celos. En medio del escenario luctuoso, la gata volvía y hacía la señal del silencio, convocándola a repetir silencio sepulcral.
Al otro día, pero en la mañana, Camila buscó a Lorenzo, y volvió a confesar las sospechas que tenía. Y en medio de rarísimas confusiones, expresó
- Eso es una advertencia de un ser querido que tuvo y aun tiene muchos poderes. Se está refiriendo a la logia de los primos. Ese sueño, Camila, es a los Primos que se refiere.
-¿Cómo? Manifestó Camila asustada. ¿Por qué a los primos?
-¡Claro! Se están burlando de nosotros. No son Primos nada, sino impostores charlatanes, mequetrefes empedernidos asalariado del poder político de esta geopolítica.
-¡No diga cosa como esa Encho! ¡Cómo va nadie a creérselo?
-Si que lo digo, y no me cansaré porque estoy dispuesto a demostrarlo.
-Esos muchachos -dijo alegre Camila- son sobrinos de Tía Hermes como yo.
-¿Quién se lo dijo a usted Camila? Esos están realmente conectados, a la inteligencia del gobierno y con los 665, que dicen les amaneció, vestido de negro y de blanco, el día de la muerte de la Prima Hermes, son fantasmas seguidores de Satanás. Me parece que pertenecen a la logia de los bocaeros, convertidos en esbirros y sicarios del gobierno.
-¡Yo no entiendo!
-Lo que le estoy diciendo es que simplemente son fantasmas. Parecen ser de la logia convertida en sicarios le estoy repitiendo.
-¡Si, está bien! No diga cosas iguales. Que la represión finalizó en 1978.
-¡Qué no hay qué? ¿Qué cosa dijo usted Camila? La represión no la podemos medir por la gente que esté en prisión, no se ve, ni se mide de esa manera… la que no se ve es la que mayor daño le hace a la población hambrienta, la represión del hambre y la del vicio, Camila. Cuántos pesos saca el tercer premio, dígame, dígame… lo que menos el gobierno paga. Piense por ahí, qué es una burla, en su lotería pagan menos de seis mentas, ni con comprar un platanito cola de pato. Los primos son una risa del gobierno, una burla, poco de saliva, y lo envía donde la familia es grande de esa manera conoce la capacidad de votación. Son unos vagos pagados esa es la historia de la inteligencia de la dictadura económica de la oligarquía imperialista. Oiga Mila, quiero que no piense más en ese sueño. Se lo sigo diciendo, ha sido el poder de la varita de virtud de mama Gelo, quien la defenderá de todo y lo de la ley moral.
-¿Usted cree eso Encho?
-¡Claro Mila! Para un pariente suyo no habrá mal terrenal que lo atosigue ni lo acorrale. Pero para que nos salga todo bien, póngale atención a sus deseos, esos que inesperadamente se les peguen, no señor, no son simples deseos.¡Cuando se le pegue deseo de dormir, vaya! No se quede despierta. No amiga, son mandatos, ¡Tenga cuidado! Camila parece confundida con las explicaciones de Lorenzo, en ocasiones ha encontrado actitudes solidarias, en las actuaciones de los Primos. Ayuda y auxilio. Cuando se acostó dejó la cama y fue en búsqueda de Lorenzo, para comunicarle.
¡Claro Prima! esa es la ventaja de esos, son lobos aparentando ovejas ser, por las apariencias caen los torpes, toda la vida ha sido así. Para llegar a la casa que el imperio ha enumerada, dejan crecer o simplemente se colocan barba de santa claus, para que los crean y dejan regalos hasta debajo de las bacinillas, como si fueran pavas poniendo huevos. Tiran el anzuelo para luego halar. No son locos, tampoco bolsos. ¡Sí señor, como lo oye! No son locos,

-¡Anja! ¡Pero Encho, por qué no me dice lo que buscan, hacen creer que tontos son. Siendo tanto?
-No crea que son muchos, son cinco quizá sean seis los principales. Los otros son, nada menos que, simples reflejos. Son escudos espejismos, camaroneadas, camuflajes, son más poderosos que una recuas de acémilas en celos o muchachas antes de beber cervezas presidentes, luego de hacerlo se duermen.
-¡Unja, UHF! ¿Qué cosa?
-En esos yo no confío, el jefe de esos primos… dicen que estuvieron conectados a Dantico Minervino. Cuentan que en el 65, cuando tomaron la fortaleza Ozama los constitucionalistas los libertaron… y algunos se ahogaron en el río o en el mar Caribe. Pero supe, que dentro de esos Primos hay, un espíritu superior descendiente de Desiderio Arias y de Demetrico Rodríguez…
-¡Ya veo, entiendo! Aunque de esas cosas no conozco ni papas fritas. ¿Y quién es ese Minervino, Lorenzo?
-¡Nadie! Aquel que siendo Mayor, no se si del ejercito o de la marina, era Alcalde en la Penitenciaría Nacional de la Victoria en 1960, y que complació a Ranfis, el hijo mayor del dictador, llevándoles a la Hacienda María a los ajusticiadores de su padre, para fusilarlo en presencia de amigos y proxenetas en la casa de la Hacienda María.
-Me interesa Lorenzo, conocer- dijo Camila- los nombres de esos valiosos individuos, porque me trago las palabras para que se pudran dentro si no grito para decirle al mundo, lo más alto que pueda, que en nuestros medios se le da mayor importancia a una mujer que baila enseñando la barriga, a que se conozcan los nombres de personas como héroes de grandes ligas.
-Eso es cierto- Muchacha- manifestó- pero la culpa es del Estado complaciente con los delincuentes y es un persecutor de los que como usted, piensan en los hijos de la patria. Sin embargo Camila, esos muchachos eran Hascar Tejeda, Roberto Pastoriza, Pedro Livio Cedeño.
-El jefe de los Primos Camila, cuentan que se llama Américo, según los últimos enredos que me han llegado, es nieto de Dantico Minervino. Está ocurriendo entre ellos algo muy particular, porque son dos las corrientes y la otra la dirige el señor Fausto Desiderio Arias, bisnieto del General Desiderio. Se cree que dentro de la logia existen gentes del general Demetrio Rodríguez. Pero siendo específico, te diré prima, que esos individuos del lado de Minervino, son simples compradores de inteligencias y de voluntades. Asaltadores de elecciones, compran hasta los dolores de cabezas y dolores de estómagos, de los de muelas no se atreven, por temor que un adolorido le saque un lembo machete y los haga cruzar el Bajabonico o cualquier Niágara, en triciclo. ¿Sabe usted? si hallan quien se los venda. Anoche cuando llegué a la casa de Malea, mujer con la que ahora estoy durmiendo, me encontré en la cocina a uno de esa cofradía, aunque esperaba la cena, le compraba a ella los dolores reumáticos.
-¿Comprar los dolores reumáticos?
-¡Siii!
-¿Cómo se compran, a cómo es la libra?
-¿Qué se sabe uno! Malea le dijo que no iba al colegio a votar por muchas razones que para ella, eran muy especiales. Los dolores de su espalda no la dejaban pensar en colores de boletas. Pero los de mayor vatajes, los llevaba en la cintura a cuesta. El, como era especialista en esos menesteres de cazadores electorales, le manifestó con tratos sosegados- Oiga, Malea, déjese de cuentos, que con esos 600, pesos que le estoy suministrando los primeros dolores desaparecerán. Vaya y deposite su voto, vote por el senador, que de allá para acá le devolveré lo que le toca por los dolores de la cintura y por los espalda. Iba retirado pero se devolvió y señaló- Ah, doña Malea… ya yo me sentía muy molesto… para que no le quede dolor alguno, le completaré hasta los resabios, pero hágalo además por nuestro candidato a síndico.
-¡Cuántas represalias muchacha!, el grado de represión prima, en estos días ha crecido como la verdolaga. Por el hambre, por el desempleo, por las necesidades básicas. Que los ciudadanos sufren los hijos de los trabajadores, de los pobres. Pero la mayor es la que no se ve, propia de los dictadores económicos. Los premios de la lotería que los gobiernos tienen son indicadores muy socorridos por los investigadores, donde los jugadores ponen a hervir sus esperanzas. ¿Cuántos saga el tercero de los premios mayores? pues tres pesos, par las quinielas, menos de seis mentas, menos de un plátano, de las rabizas del racimo, de la que en el vecindario llamamos cola de pato.
-Oiga Encho, manifestó Camila, luego de esas descripciones, para ella muy buenas, me gustaría oír de su boca, acerca de los deseos imprevistos.
-Pero bueno prima cuándo será que me dará la oportunidad de entenderla, porque en verdad no la entiendo, si fuera mi maestra le aseguró que me aburaría, como un pedazo de leña. Si estamos conversando de Minervino, y de los entornos… yo le decía o quedé de decirle que en 1960, el 30 de mayo, ese troglo de Minervino entregó a Ranfis, los ajusticiadores de su padre. Le iba a contar prima las cosas que han hechos esos fabricadores de dictaduras. El 12 de noviembre, Ranfis instruyó a su mujer, a que comprara en un campo Francés una casita nada menos que 300,000 dólares, cuentan que el firmó la autorización con el apodo de Vido, cuentan que además le decía que estaría en la nueva residencia luego que enterrara las zurrapas de los que mordieron a su bendito y santo padre. En apariencia pretendía freír a los Perros Estrella Shadhalá, a Tunty Cáceres, Hascar Tejeda, Roberto Pastoriza, Pedro Livio Cedeño y Modesto Díaz. Era de tarde, no llovía, pero la tristeza caía desde el cielo, como si el sol hubiese cerrado ambos ojos, comenzó a lloviznar. En menos de cinco minutos caían burritos ensillados, y los planes del hijo del tirano se caían a sus pies, entonces el cuerpo de los desgraciados patriotas héroes de la patria, fueron asesinados en la galería de la casa de la hacienda María, en San Cristóbal. Es bueno que tú conozca Camila, que ese Minervino, era Mayor, pienso que del ejército, o de la Marina… no estoy seguro, de cual de las instituciones. Fue él quien los traslada, desde la Victoria hasta la casa de la Hacienda María, en San Cristóbal.
A Livio lo habían amarrado en una mata de coco y esposado tres veces. Y cuando vino el aguacero, las “esposas” se abrieron dejando las muñecas, del héroe, libres y los que estaban acompañando, al hijo del tirano, salieron huyendo, como galgo atolondrado. Ranfis quedó algo turbado viendo que sus amigos se asustaron, porque en la oscuridad, el plateado de la demás esposas, produjo enormes reflejos que con las ráfagas que descargaba ranfis en el cuerpo de Pedro Livio, confundió a tres de los esbirros y sicarios que les acompañabas. Les amarraron los pies, y los brazos a la espalda al árbol de coco disfrutaban la orgía cuando un coco seco le cayó en medio de la mesa donde repartían sus manifestaciones y energías diabólica produciendo un corre, corre que terminó en maldiciones y en risa a carcajadas. Pero ya todo había ocurrido porque si no hubiesen creído que habían sido los héroes. Oye Camila yo creo que estoy diciendo cosas que salen del canto de la verdad histórica, sin embargo, se me ha pegado, el deseo imprevisto… y me tendré que ir a la cama. Sólo me queda en la memoria la llamarada que provocaron los amigos de Ranfis cuando cayó el fruto aquel, sobre la mesa donde tenía los testículos del becerro que castró el amigo y ayudante de Américo Minervino, no puedo cerrar los ojos más que viendo los cuerpos de los ajusticiadores cayendo en los pies de Ranfis. Pedro Livio cayó de lado, y el cuerpo de este se detuvo en los matojos de hierba de guineas. Mataron a los otros cinco héroes y lo enumeraban como a cerdos, como si hubiesen sido marranos.
Continuaremos mañana. Aunque déme un trago de algo para continuarle. Es doloroso saber que nuestra escuela sea tan limitativa, y tan escasa, es una obra fallida. Cuánto dinero se emplea en nada… aquí se aprende poco. Porque usted sabe que no sepamos quienes son Pedro Livio, Cedeño, Salvador Estrella, Shadhalá, da vergüenza que nuestra juventud no sepa quienes son Huascar Tejeda, eso llora ante la presencia del pueblo heroico de Cuba y de Venezuela que aman a cualquiera de sus héroes provincianos o nacionales. Nuestras fallas son muy pesadas, usted no lo puede creer que un Bachiller dominicano no sepa quienes han sido sus mártires y sus heroínas. Pero si conocemos los borrachos y delincuentes que se solazan en las pantallas de nuestros televisores.

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