imagen para los cap 15, 16 17 de La Ventana de los Lagartos, del Prof Víctor Arias alumno del prof. Lic Bruno Candelier.
Ingerir alimento sólo para el mundo de los órganos y de las moléculas… sin llenar los centros de las interioridades, consumiendo energías positivas, luces cortantes de brumas y oscuridades procedentes del tercer mundo intermedio el cosmosombras cosmovicios el cosmo de las malas acciones de las irracionalidades de las gulosidades de los apetitos cáusticos de las consecuencias caóticas. El mundo de las infelicidades, de las injusticias, de la lujuria. De la mentira, de la maledicencia en general. Para concluir decía Rosa Emilia Alvarez.
El segundo de los mundos que Rosa Emilia señaló se fortalece- expresó José Alberto Rodríguez Estévez- de apodo -Jare- consumiendo las expresiones intelectuales, de los excelsos creadores de combinaciones geolíricas y galimáticas entre líneas y vértices de puntos policromáticos. Y de las células rítmicas de Giovanni Strauss como el Danubio Azul, de esas ordenanzas la pintura de los genios, la Gioconda, los genios de las letras, cuentos, salmos, poemas, narraciones y el encantado mundo de mística y del lirismo romántico… en fin el brevaje perfumado de la poesía. No sólo de Pan el creyente vive, para este, para el religioso de corazón notable periódicamente lava sus mundos con enemas de consciencias limpiando los restrojos dejados en las ocasiones, en el cosmo intermedio. Esos recursos éticos morales, purifican las circunvalaciones de autovías y túneles lavando el cuerpo orgánico con los componentes del agua.
Pero el no se cansaba estaba entrenado en esos menesteres, de la vigilancia y supervisiones escolares. Actuaba como Marión Michael Morrison actor norteamericano (John Wayne) en las Diligencias o en Centauros del desierto. Era un actor de la pantomima de la supervisión, veía los detalles desde el ángulo superior. Sonreía de satisfacción entraba a los alumnos al mundo de las competencias de la competitividad, entre las zanjas de las ofertas y de las demandas. -¡puede sentarte Jare- manifestó la profesora- el director agradeció a la maestra y a los alumnos, se marchó alegre con la participación de hoy. Iba en el Mazda 67 paseaba pero pensaba en los primeros cursos - iré en la próxima semana-, dobló por la calle estrella Sadhalá.
Narciso Cross Pénson, nativo de Samaná, alumno del grupo --c-- era descendiente de cocolos ingleses de color negro, baja estatura pero de fuerte contextura física de cabeza redonda, pelo corto rebelde como su etnia mandinga de dientes percalinos. Al volver de vacaciones trajo chicharrones de leches que compartía entre profesores y alumnos de su entorno. Tenía muy buenas calificaciones, y lo premiaron por su primera clase en la escuelita y en la escuela la Altagracia, de la ciudad de Moca. Leía escritores de ascendencia anglosajona. Decía con suma precisión- mis guías literarios son Milton, Shakespeare, Bernardo Bosanquet 1848-1923), filósofo británico, nacido en Rock Hall, Alnwick, Inglaterra, y formado en la Universidad de Oxford. Bosanquet fue profesor ayudante en el Colegio universitario de Oxford desde 1871 hasta 1881, profesor de filosofía moral (1903-1908) en la Universidad de St. Andrews, y profesor también (1911-1912) en la Universidad de Edimburgo y de Henri Bergson (1859-1941), filósofo y escritor francés. Autor de una teoría de la evolución basada en la dimensión espiritual de la vida humana, que tuvo una gran influencia en múltiples disciplinas, en 1927 fue galardonado con el Premio Nóbel de Literatura. Conocía de memoria a Hanlet y el Paraíso Perdido. En varias ocasiones Ciro y Arias encontraron a Pénson recitando los versos del monologo de Hamlet --
”Ser o no ser... He ahí el dilema.
¿Qué es mejor para el alma,
sufrir insultos de Fortuna, golpes, dardos,
o levantarse en armas contra el océano del mal,
y oponerse a él y que así cesen? Morir, dormir...
Nada más; y decir así que con un sueño
damos fin a las llagas del corazón
y a todos los males, herencia de la carne,
y decir: ven, consumación, yo te deseo. Morir, dormir,
dormir... ¡Soñar acaso! ¡Qué difícil! Pues en el sueño
de la muerte ¿qué sueños sobrevendrán
cuando despojados de ataduras mortales
encontremos la paz? He ahí la razón
por la que tan longeva llega a ser la desgracia.
¿Pues quién podrá soportar los azotes y las burlas [del mundo,
la injusticia del tirano, la afrenta del soberbio,
la angustia del amor despreciado, la espera del juicio,
la arrogancia del poderoso, y la humillación
que la virtud recibe de quien es indigno,
cuando uno mismo tiene a su alcance el descanso
en el filo desnudo del puñal? ¿Quién puede soportar
tanto? ¿Gemir tanto? ¿Llevar de la vida una carga
tan pesada? Nadie, si no fuera por ese algo tras la [muerte
—ese país por descubrir, de cuyos confines
ningún viajero retorna— que confunde la voluntad
haciéndonos pacientes ante el infortunio
antes que volar hacia un mal desconocido.
La conciencia, así, hace a todos cobardes
y, así, el natural color de la resolución
se desvanece en tenues sombras del pensamiento;
y así empresas de importancia, y de gran valía,
llegan a torcer su rumbo al considerarse
para nunca volver a merecer el nombre
de la acción. Pero, silencio... la hermosa Ofelia ¡Ninfa,
en tus plegarias, jamás olvides mis pecados”
CAPITULO 16.--
-Dame cinco nombres de varones, de excelente perfil, serán premiado para acompañar a doce muchachas a la fiesta de los estudiantes de agronomía. Kleber se sintió premiado diez veces, y sin pensar demasiado dijo- Ciro Daniel Lapaix, Constantino Victor Arias, (pero estoy seguro que no deja su lectura por un baile) Pedro Núñez, Leo Flores, y Humberto Morrobel. Conmigo seis. Minutos luego, Arias, no aceptaba por estar comprometido con la lectura del libro “Rojo y Negro” de Stendhal que el profesor Bruno, le recomendara. Esta obra es el relato de la ambición de un joven, Julián Sorel, por ascender en la jerarquía social, pero “cuando está a punto de conseguirlo, su orgullo le condena al fracaso”.
La fiesta arrancó a partir de las dos de la tarde como en otras ocasiones. Las muchachas escogidas fueron Eneroliza, Lidia, Yocasta, Nuris, Idalia, Irma, Nelly y Yolanda Binet. Además Rosa Alvarez y Quika Torres.
Pedro estaba muy sosegado debajo de la mata de caoba en la cercanía del seminario menos, hablaba con Otilio de la barbería.
-Recuerda que me deben 56 cortes de pelo, sin embargo Pedro qué fue lo que ocurrió entre tú y Enriquito.
-¡Muchacho- manifestó Pedro, frunciendo el ceño,- ese desgraciado usó el jabón que me dio Yolanda, en mi cumpleaños, uso dos cubetas de agua, más que eso…lo que me cambió fue, el atrevimiento que tuvo de hurgar en mis pertenencias, esas cosas guardaban el afecto, moralidad, y anhelos…sensiblemente me cortó el ombligo entre Yolanda y nosotros. Para entender lo que me sucedió habría que ser novio de Yolanda. Eso sí Otilio, que lo asusté, lo asusté de tal manera que, babeaba como un becerro. ¿…pero verdad, dónde estaba usted…? ¡No recuerdo haberlo visto en la muchedumbre, en aquel momento, no señor! Otilio era dado al juego… a pesar de enojarse con suma facilidad, también poseía el don de apasionarse y excitarse. Reía con los pulmones de par en par.
--Ese es un cristiano malo, es un animal fiero. Es un ganso maquiavélico. Hay que tenerlo aislado, lejos de las acciones participativas. Pueda que aprenda a no entrar a los aposentos ajenos aun teniendo razones.
En el seminario Eduardo Tomás y Domingo Saturnino tenían de vuelta y tres cuartas a los maestrillos no lo dejaban tranquilos. Los imbertolinos llegaban al límite del malestar, de los males y de las desgracias escolares. La brillantez, poseedores, de dones no admitidos en esos centros culturales al servicio de lo místico- capital imperial casi demencial. Las cosas se fueron complicando, con la participación de Gervasio... Ahora eran tres los insoportables. Pénson en la clase de filosofía, de historia y de sociología. Opinando sobre la virtud,-dijo- es la primera disciplina del espíritu facilita la meditación, es fuente generadora de flujo de poder para alcanzar las metas a la fuente primaria esa explicación provocó molestia en el cerebro sensible de los mentores. Gervasio rozó por las aristas la ley mágica y cristiana diciendo - “ es una práctica sin fichas, ni apuntes costumbre de total virtuosidad, semilla del bien y de lo moral - el bien y el mal.
El profesor Aurelio recibió de Eduardo Tomás, las lavas volcánicas de su emoción reservorio étnico del estudiante que no podia controlar.
----Enmanuel Kant filósofo alemán del 1724 al 1804, es un lanzador- dijo- con su hacha desmontaba los bosques de la ciencia, de la religión. Del ser y del debo. Soy y seré o podré ser. Corta en dos la estética de la ética.
--Esa fuerza suya es máxima ridiculez, carece de coherencia y de armonía y de decencia.
--Además, maestro- expresó emocionado Eduardo Tomás- la inteligencia kantiana lo está haciendo sangrar (pero bueno) iba olvidar decirle que consideró como fuerza matriz de la moral poseída en la voluntad, buscando el deber cotidiano.
--Hable de Agusto Conte usted señor Domingo Saturnino, pero sin ambage ni rodeo, sin perifollajismo como le gusta a usted señor mío. La punta de mi lápiz en un puñal de acero como el de los inquisidores.
--Señor profesor- he aprendido que en la casa donde habita el amor de Dios la palabra punta de puñal corresponde a la cocina y hornos del infierno, sus palabreas en vez de salir de su corazón de educador, salen del embarazo del vientre del deshonor engendro de la maledicencia combatido por Conte en el Positivismo. ¡Pero bueno! Conte siendo de origen francés es el creador del positivismo dialéctico, o histórico se le respeta y se le recuerda como el padre de la sociología moderna. Hasta los clásicos Chinos de Bonao saben que además de filósofo era matemático, y que las ciencias verticales, son todas lo contrario a la metafísica. El hombre es el centro de las cosas, ¡… espere,…espere! Interfirió el maestro, recogió sus pertenencias y sin decir palabras abandonó el aula y se internó en el dormitorio del rector. El maestrillo no estuvo furioso como dijeron en el comedor, pero si muy incómodo y nervioso sobre todo cuando Domingo demostró que el podia investigar como lo hacia otro…
--- ¡donde las vacas del vecino beben, mean las mías! Le habló de lo malo y de lo bueno… pero al verse solo con los compañeros, - manifestó-… la ley moral dice “-lo malo es todo lo contrario de lo bueno. Lo bueno es lo virtuoso mientras que lo malo es lo malicioso, y vicioso. Freud determina que el hombre como la mujer, en lo esencial e intrínseco es un ser bueno, virtuoso dependiente de la sociedad de las fuerzas impulsoras que le impone una definición, como ente del jardín bondadoso o del asqueroso erial vicioso.
Era casi las dos de la mañana cuando Humberto y Kleber llegaron al pabellón desde la fiesta del ISA dormirían dos horas y media quizá. El timbre no sabia de fiesta… ni de duelo, sonó pero como era sábado. Kleber continuo abrazado del sueño, soñaba bañandose bajo el puente hermanos Patiño. Cuando zabullía sintió una fuerza lo llevaba para la profundidad de una cueva y en vez de temor sentía placer, era algo singular como cuando si yendo en un túnel se bifurca en varias sendas de aguas con muchas matas de cacheo, árbol parecido a la cana, pero tenia frutos comestibles como el coco sin agua. Tenían racimos sobre los racimos. Al término de la senda, habia una capilla con un letrero que decía- “Gloria de los espíritus y logia de Croce y Benedicto, poeta italiano autor del breviario de estética, filosofía del espíritu, filosofo y político, 1886-1952. Otro camino sellado con hojas amarillas y verdinegras ramas, orillado de piedras hacia una peña muy grande sobre la parte mas encumbrada habia una cruz y el cristo tenia la cabeza para abajo comiendo de las gramas pero para tragársela movia los hombros hacia la izquierda al enderezarse se volvía un espantapájaros. El último sendero llegaba a una campiña hermosa y solaz al lado extensos cañaverales espigados. Cada pendón tenía una bandera con la cara de hombres y mujeres llevando objetos de labranzas y útiles escolares. Esas banderas evitaban que las balas de las ametralladoras derribaran a la muchedumbre que desafiantes corrían con los objetos señalados hasta romper las puertas donde estaban los francos tiradores y lanzarse a los charcos. Kleber despertó sudoroso cuando corría en uno de los campos de caña Cimbatora allí cortaban los hombros al ras de las espaldas y los cortadores de caña y izaban como banderas donde estaba el señor de espantapájaros que se volvía hacia las hierbas ofreciéndole un mueca de pena y de sufrimiento. Kleber estaba sudoroso, temblaba, le dolía la cabeza, buscó a C Victor Arias, a quien le contó el sueño. Arias encontró extraño pero no se arriesgó a opinar.
Leía sobre la espontaneidad hizo cinco experimento, obtener resultados… por eso dijo- para su consumo interno “auyama no pare calabazas” ese libro habia sacado la mayor parte de su fluido diabólico ese libro lo considero interesante ser podría ser una bomba mal empleada y convertirse en un huracán. En varias ocasiones se le escuchó decir-- la selección de los libros debe hacerse como hacemos con los alimentos para evitar la indigestión la lectura de ese libro ni compuso ni descompuso nada en el por tener defensas. Sin embargo algo despierta en el cerebro humano en un mínimo de tiempo. La solución de un problema genera el despertar de otros asuntos o problema.
Arias estaba en la sombra de los almácigos leía discursos de Cicerón y del dominicano Pico de Oro, mote que se ganó Fernando Arturo de Meriño, por su brillantez y grandilocuencias de su oratoria. Desde la ebanistería lo vejan Kleber se acercó para decirle que de lejos parecía que cruzaba los pajonales de la demencia. -qué estás haciendo cualquiera diría que pelea a control remoto, los que no te conocen te estarán codificando como… se detuvo y sonriendo fue para encontrarse con el pecho y los brazos de su camarada que en circunstancias indefinidas terminan dándose afectos en vez de palabras en manojos de enojos. Kleber le dio un chocolatito relleno de maní, y le aclaraba que habia ido para que supiera que estaría en la ciudad comprando un regalito para Griselda la que estaba de cumpleaños, y de celebración es tarde. -Traer unos dulces para Griseldina. La navaja me autorizó dejar el colegio por dos horas. Vine a decírtelo para que me guarde la cena.
-Tu andas por las reglas, siempre estás en la cosa -añadía- C. Victor con tonicidad agradable, mientras guardaba un pedacito del chocolatito en el bolsillo, para emplearlo como postre.
-¡Qué va es cuestión de afecto y de cariño! -¡ah que si la quiero!. Me dijeron Edgard Erickson y Heriberto de la Cruz que te saludara efusivamente. Dijeron ser imberteños como tú.
-¡Sí son imbertolinos! ¿Y a ti… bailaste con quien debiste bailar?
Pasaron unas horas el profesor José Contreras estaba muy confiado en Otilio Marte y en José Polanco, les entregaba del taller para hacer trabajo personales y tareas asignadas por él, como colaboración de estos para con su maestro al que de verdad amaban. -Quiero que me hagan este trabajo en 45 dias. ¿Qué les parecen pueden o no?
-Sí podemos- aclaraba Otilio. Jochy hablaba muy poco - ¿cree que podemos laborar los domingos y los sábados?
-No lo se… no estoy autorizado. Hay que preguntárselo al director, quien lo autorice o no.
-¡Qué bueno! Ven echa para acá- deseo que pongas tus dedos en mi rostro, pero hazlo ahora, que está por llegar la profesora Telma, hazlo ahora…
-Tengo que saber una cosa. Ella lo obligó a sentarse en el mismo pupitre. Los demás no se dieron cuenta de la intimidad entre Arias y Margarita. --¿Por qué desea cambiar mi nombre Victor?
Antes de irse al dormitorio Ciro Daniel buscó a Constantino Victor - te buscaba pero al verte conversar con la pequeña, era como le decía a Margot, esperé, ya veo que terminaste. Deseo plantearte algunas ideas para que coordinemos días y lugar para discutirlas.
-Adelántame el tema para motivarme.
-¡Que va! ¡Nosotros estamos altamente motivados!
-¡Ese es el peor de los males de los Marxitófagos y de los Marxitólogos. Arias se rio y le agradó la verborrea de Lapaix.
-¿De dónde sacaste esos conceptos?
-Creo que los aprendí, de Juan Bosch y de Juan isidro Jiménez, si recuerdo bien, estos dos colosos, mantuvieron una controversia parecida a la de Andrés Bello y de Faustino Sarmiento. No me detendré a establecer distancias ni diferencias.
-¿A quiénes debemos invitar para que participen con nosotros?
-¡Unjú! Refunfuñó Arias. Ahí está práctico. A los que son de la peña.
-¡Pero Arias!- ¡señálame dos!, ¡refiéreme dos que en tus observaciones, no califica!
-No deben estar en las primeras reuniones, José Ovalle ni Luisito Méndez. Dijo C. V. Arias, que puso un serón de frialdad a la voz que nunca Ciro pudo creer que fuera de su camarada. Tampoco Dante Castellanos ni Enrique Aquino.
-Pienso dijo C. D. Lapaix, que entre nosotros hay Bacalaos Balagueristas, en que no podemos fiarnos de los rostros de guardias de segundo. Tienen actitudes fascistas arcos imperialistas.
-¿Tú lo crees?
-¡Sí, más que pensarlo lo creo!
-¡También yo! Desconfío de la maestra que se considera a si misma, muy noble, y no es más que una pieza del sistema. De los que llegaron últimos, voto por el Lic Rafael Holguín. ¿Qué te parece?
-Es de la misma promoción que la prof. Amarilis, entre las muchachas hay militantes antiimperialistas entre muy pocas están Nilda Lemoine, Eneroliza Guzmán, Celeste Cuchita, Rosa Polanco, y La Morena debo decirte que en la finca del abuelo de esta última fue donde se reunieron los primeros convidados del movimiento 14 de junio de Guayubín. Dejaron de dialogar se marcharon arreglar las camas.
Pedro Núñez hablaba con Eligio Polanco de las muchachas del vecindario donde moraban los padres suyos - ¿será cierto que ella es nieta de Enrique Blanco? - Oiga Pedro aléjese de esa muchacha, se lo dije, no nos conviene. Hágale un regalito y deje de verla para que no se encariñe tanto. -¿Usted cree? Expresó Núñez. Y yo que estaba enamorando. Yo me creí una longaniza de amor. -Utilice la observación como procedimiento en eso de enamorarse se dará cuenta en medio de seis minutos advertirá que es a Yolanda la muchacha para usted. --¡Oye quien lo dice! ¡Oiga quien lo dice! -¿Entonces por qué se le conoce la primera aunque fuera para estimular los sentidos? -¡Pero Bueno! ¿Quién le ha dicho que no tengo? Para no tener tengo cuatro, que estimulan y motivan, no sólo los sentidos, sino además la vida espiritual. La primera es mi vieja, mi hermanita Cecilia en segundo, y las otras dos…, alargó la última palabra. Después dijo- la llevo en mi frente como alumno responsable. Pedro creyó que Eligio se habia molestado, luego recordó que era un genuino cómico de esos que beben el te en la taza del difunto que el mismo habia despachado. -me llevaré de usted, menos de lo del regalo por ser puro bumerán. Además Eligio, el camino esta sellado de fango, me he dado cuenta que en la entrada de la casa hay pantanos de agua ácida y negras.--¡Pedro, Pedro! expresó Eligio, no es cierto que el señor Eugenio Polanco, fuese el abuelo… ¡el es el bisabuelo! Papá conoció a Eubaldina Sosa, papá es más joven que Rafael Enrique Banco Sosa, el guerrillero solitario. - La silla donde Pedro estaba sentado crujió y el viejo Polanco sonrió también lo hizo Cecilia, que enlazaron las miradas. -Déme dos pareceres que de Yolanda usted tenga. -¿Qué quiere que le diga que no hayamos rumiados a estas altura, Pedro?
José Enrique como Eligio Polanco uno de Tamboril y el otro de la Paloma o del Guasumal, mantienen vivo el espíritu de discusión y de porfía que sus abuelos mantuvieron según a ellos le favoreciera. Los viejos se adjudicaban la natalidad del presidente Horacio Vásquez, si era Santiagués o mocano, como los puertoplateños y los mocanos la de Gregorio Luperón. No se quitan esa vieja trifurca de mas de ochenta años, sobre las raíces de Enrique Blanco si los abuelos eran tio de Juan o perenjuano si eran de la paloma o de la Chiva o de canta la rana.- déjeme que le diga algunas condiciones de estas dos posiciones Polanco mide 5 pies 7 pulgadas con apariencia dado a doblarse luego del cuello, su aspecto rural es idiosincrásico como el hablar de huronéela ha ido mejorando por el roce con la profesora Collado. Sus brazos y sus piernas son fuertes como un leño de aroma o cambrón, los hombros y la espalda no son menores. Los cabellos son tan finos, pero ralos que los desenredas con los dedos que usa como rastrillo de acero que emplea para escarbar los huevos de yautía, y de la yuca a media cosecha. Es aficionado al canto de accciones silvestres, de los empleados en las velas, los conucos y las juntas, los tonapiones y convidos cantador en velas y borricadas. Tiene dientes que en algún tiempo masticaron o mordieron aunque en baja frecuencia andullos u hojas de tabacos de las sartas de los ranchos. En orden físico era un hombre reloj porque tenía una pierna más corta que la otra. Cojeteaba pero los muchachos les decían patizambo. Nunca se enteró era muy cariñoso limpio en el cruce amistoso y con sus familiares, amoroso.
José Enrique por su lado, delgado como el palo de una escoba de bruja Santiaguera, media 5 pies 6 pulgadas, las piernas y los brazos eran delgados como los de un caballo de máxima velocidad. Los cabellos de José Enrique eran corto que al ser tratado con agua o con alguna loción se mantenían desenvuelto del cascabel. Tenía inclinación por las ciencias filosóficas las humanidades en fin las sociales. Pero era como Arias y Luis Ernesto un enamorado por la literatura y la poesía. Pedro, José Enrique, y Eligio bajaron la voz rompían el sosiego de los que leían. De los tres José era el que pertenecía a la peña de los lagartos. Aficionado a esa cofradía y a la filosofía, a la sociología y a la historia, pero sobre todo a los trabajos líricos o de cualquiera de los géneros literarios. El guía espiritual de muchos, era Bruno Rosario Candelier, también el suyo. Joven profesor que le impartía esas materias en el colegio. Habia sido seminarista en la actualidad estudiaba en la Madre y maestra. Delgado alto, color amarillo amelonado. Los ojos del profesor eran grandes glaucos. Un dia tenían el verde de montaña y otro el azul de la mar. Sus marices se encorvadas en centro dándole un aspecto de mayor profundidad a los rasgos de su rostro de pensador. Las piernas y sus manos lánguidas las movías con delicadeza varonil. Cuando acariciaba las páginas de Unamuno, de Gasset, de Zolá, o de Sartre… no parecía moverlas. Pero cuando hablaba de Pedro Mir, de Neruda o de Guillen sus cabellos antillanos dejaban que el ritmo de los cueros acariciara sus oídos se recordaba que Heredia era europeo por sus raíces y antillano por haber nacido en Cuba. Lo mismo con Alejo Carpentier a quien, pienso admiró.
Luego de algunas actividades visitó a los amigos y a los compadres, y compañeros de partidos. Buscó a los compañeros de los clubes y estuvo tirando pelotas en el pley, saludó a su compadre y a las abuelas de este quien le deseó progreso en sus estudios. Luego en la casa de Rigoberto saludó a doña Yolanda Reyes, que servía meriendas a Johmny y a Rugby que fueron al río a bañarse. Al ver los ojos de los dos pequeños los juzgó como a los de Dalia Margarita.
En la ciudad del Morro donde Martí y Gómez, tejieron la alfombra de la libertad, de solidaridad, Otilio comunica a su madre postiza los planes para enviar a Santo Domingo, el dinero para comprar las inyecciones de su adolorida y sufrida madre, doña Filipina lo felicitó por la acción justa de un hijo responsable. Mas tarde la señora se enfrenta con un compadre que justificaba la matanza de haitianos en los caminos y lugares, montes y conucos… donde estuvieran, en 1937 por orden de presidente Trujillo. Y la de los ganados en las líneas y el resto del cibao por el presidente Mon. Quien en su mandato confirmó el protectorado Yanqui y el modus vivendi que caracterizó las relaciones de los Estados Unidos. Instaló una política de abuso y represión para quedarse en el poder. En 1908 fue reelegido y aprobó una nueva cata magna. -esa- dijo Otilio Marte- fue la acción más vandálica que la historia haya conocido. -¡Es o fue más vandálica que política! Argumentó la señora Filipina.
Cuando Constantino Victor abandonó la casa de la señora abuela del compadre Rigoberto, se encontró con el señor Aquino Emilio quien lo invitó a la ciudad de Puerto Plata. Dejaron los secaderos y marcharon y en el almacen de la Duarte en Imbert se encontró con Edgard y con Heriberto que compraban alguna mercancía en la ferretería del señor Aquino Emilio. Cuando Arias llegó a la casa su amado Padre dormía como un obispo del Santo Oficio. Ya habia comido pero le habia guardo un aguacate morado para que Arias degustara con el sancocho prieto, que habían preparado a su llegada. Está de más repetir que se llama sancocho prieto porque además de tener seis tipos o más de carne, llevaba víveres blancos de todas clases, pero sin dejar las yautías blancas y moradas, auyama, ñame, rulos cuatro filos, guineos, plátano azuano y yuca mocana… de las carnes habia hasta de conejo y de curíes sobre las básicas que son de res, cerdo, ovejo y chivo. Pero Arias no era aficionado a los caldos, sin embargo comió suficiente por la compañía del aguacate que su padre le habia traído para la ocasión. Las carnes estaban apartes, recordó unos de los versos del merengue del folclor nacional, se levantó de la mesa y anotó en el papal que usaba en la “Dama de las camelias”, -el sancocho prieto… color de tu carne,-decía la composición, pero se detuvo al escuchar toser a su padre, creyendo haber sido él que lo habia despertado y eso en la familia era castigable. Dejó de comer estaba satisfecho, además habia encontrado subido de agrio de naranja, que en esencia era como se preparaba ese plato nacional, en la región de Bajabonico.
Constantino Victor iba en las paginas 212, de la “Dama de la camelia” el alcalde le entregó un correspondencia procedente de Azua a la firma de Kleber Soriano. -Hola decía la carta cómo está, quiero que nos juntemos en el colegio, el primero del mes próximo, creo que lo hallaras positivo, 15 dias serán buenos para muchas cosas como leer y atender las flores y los canteros. Yo escribiré a mis falenas te propongo que lo hagas para que sepan que por ellas nos interesamos. Yo enviaré a quien debo enviar, también hazlo tú. Comprendió que se refería a Dalia M. y a Griselda P. Arias continuó la lectura de la Dama de la Camelia, como si tuviera hambre. Pero le interesó saber algo de la madre del autor Dumas Hijo, que era una dominicana. Y en un almanaque mundial encontró lo que buscaba, envió las cartas al correo.
En la calle Marien de la ciudad Maria Trinidad, al nordeste de la república, Rosa Polanco y Leo Flores recibían las visitas de Jorge Ulerio y de Pedro Núñez. Estuvieron en la farmacia del padre de Leo, a comprar docenas de preservativos. Desde la farmacia fueron al parque esperaron la señorita Doris Núñez hermana de Pedro. Cada uno de los tres tenía novia y ninguna vivía en los alrededores. Leo usaba preservativo desde los 14 años. Estuvieron en la emisora y saludaron al locutor que era amigo de los cuatro fueron al bar “brisas del castillo” titulo de una de las canciones del compositor puertoplatense don Juan Lockward. Pedro los habia invitado para celebrar el compromiso que habia tenido el sábado próximo pasado con los padres de Yolanda Binet, en Navarrete. Rosa no se atrevía ir con los muchachos y apuró para entrar con la presencia de Doris, permaneciendo el resto de la tarde bailando y tomando tragos. El sol con risas de Playbal quemaba las mejillas verdes de las flores como el que sacia el poder de macho que la luna en la noche, rechazaba abierta y con deferencia. Las corola y los pétalos de las flores se morían de penas por el calor,-- decía la luna-- esos brazos amarillos en ves de dar caricias quemaban, por falta de la ternura de los labios tiernos, frescos como los del mágico rocío, Polanco pensaba- que decía la Luna- de penas y de tristeza moriría.
Era dos de septiembre, Arias y Soriano deseaban de la presencia de individuos como ellos, estaban solos Griselda y Margarita lo sabían. Eran las once de la mañana, leían en la sombras del play y en la escuela de observación en el entorno del lavadero. Ñiña sabia que estaban en el colegio, por comida no habia que preocuparse. Pero por la cantidad de hojas, de basuras maduras y secas que el patio mostraba, a lo ancho y lo largo de la geografía escolar. Del comedor de los pabellones femeninos y masculinos, los altos robles, las tres matas de Framboyán y la de laurel y la fila de matas de tun o jabillas extranjeras dejaban caer las hojas bailaban el pambiche el “jarro pichao” en septiembre el calor del sol era mucho más que en Julio y en agosto, los miembros arbóreos iban caminos a los centro de salud los rosales y las gardenias, las dalias y los claveles rejuvenecieron por haber recibido ayer y anteayer, un baño aunque gotas de frescuras por las motivaciones de Arias y de Kleber, llegaron para cuidar el ornato agradabilizando las miradas de los habitantes versus los que se han creído dueño del universo. Los robles adolescentes, y los viejucos amaceyes daban sus ramas para que las aves se acurrucaran para pasar la tormenta que se acercaba. Las nubes con traje para ir al sepelio de la sequía de 37 dias oían los truenos que como tambores convocaban a los confines pero al estar muy oscuro los caminos una larga caravana como la de la campaña de una plaza revolucionaria para celebrar el 24 de abril, y los 35 años de la muerte del coronel de Abril y de Febrero, así se establecían en el ancho cielo tocando los tambores eliminando los espacios con reflectores, las nubes llegaban de los confines vestidas de luto eran féminas en duelo, llorando a sus novios, a sus maridos y los hijos el 28 de abril en cualquiera de las batallas. Eran caravanas de nubes heridas preñadas con el dolor del parto en filas para encontrarse con los centuriones y ejércitos de enormes y de gigantes preñadas de frescas hijas pero para poder partir tenían que bañar el sol imperialista. Los tambores como campanas precedidos de los relámpagos amarillentos iluminaban los espacios para que Kleber y Arias entraran a los dormitorios. El sol dormía sin escolta también se revelaba huyéndole al calor que el mismo producía estaban como los demás contra las conversión del trópico en desierto. Y como si hubiesen llegado a la plaza de la revolución constitucionalista se inició el baño del antiquísimo rey. Constantino Victor despertó y llamó a Kleber Soriano que soñaba ser el comandante Jacques Viau al frente del comando Haitiano de constitucionalistas. La tarde era de túneles y bóvedas de pesares y de luctuosidad, estaba negra y los gruesos chorros de agua blanca limpiaban los senderos y todo el patio. Arias y Kleber se dividieron los trabajos y salieron en pantalones de baños. Como no habia ya ni relámpagos ni truenos como tampoco hacia brisa. Uno fue al aljibe y el otro a quitar las tapas a lo imbornales que estaban tapados por las hojas caídas en horas previas. Los aljibe estaban de bote en bote rejuvenecían las flores, las hojas de hortalizas limpias y apetitosas y el ánimo de los habitante del ecúmene luego de la convocatoria acuíferas, amigables y compartibles. Ya en el dormitorio la lluvia amainaba. En el valle había más agua que en muchos ríos del noroeste, más que beber se ahogaban. Allá en la residencia de la madre de Dalia Margarita el jardincito, de las enredaderas levantaba los molleros juveniles, las camelias, las libes, y demás flores dejaron el baño y fueron a escuchar la carta que su dueña recibiera de manos de su prima Marcia - toma-dijo ella, a Dalia M. que leía las Vírgenes de Galindo. Es un telegrama- te lo envía C. Victor. -Ven corre, dámelo, ¿Quién es ese C. Victor Margot- preguntó más con ansiedad que con los labios. Acarició el pedazo de papel como a un pañuelo perfumado. Creyendo quizá que el papel era parte del rostro del remitente lo coló cerca nueva vez de los labios cremosos. Por primera vez su cuerpo de augusta virgen puso el cuerpo encima de la cama dejó que las sandalias perdieran la gravitad, fabricó una manera nueva de respirar, llenaba los espacios intercostales. Envolviéndose en el erótico perfume salido de papel del telegrama. Bocabajo levantando las rodillas hacia los glúteos se dispuso a leer--estaré después de las ocho en el colegio, el 1 de septiembre, atenderé las flores y las hortalizas, no puedo estar lejos de las cosas que amo en verdad. Meditaba la manera de hacer saber que recibió la carta y entre románticos suspiros y experimentando enormes emociones en supino miraba el cielo raso de azul turquí, las flores volvieron al baño que suspendieron al oír leer la carta, era muy tarde la lluvia se habia ido por los caminos transitados, permanecieron al lado de Margarita, y comentaban no haberla visto temblar por fría que el agua tuviera… cuando la veían en su baño. Ella recordaba el aula y reprodujo la imagen donde le pedía permiso para llamarla Dalia Margarita y esas imágenes fueron motivaciones para temblar por la emoción horneada desde lo más hondo de su espiritualidad. Hoy era diferente, el cerebro envió la imagen a las dendritas y al corazón que la enviaron a la zona central- aroma de su carne- envolviéndola en una sensación de existencia, la quiso guardar para repetirla cuando lo deseara. En el colegio Arias y Soriano fueron a la cocina para saludar a las encargadas de la misma, informaron que el señor Tejada lo autorizó a permanecer en el centro para las atenciones de los jardines y de las hortalizas… de esas manera ayudábamos Juaco y al señor Isidro que ambos estaban uno enfermo y el otro de vacaciones. -el aljibe está repleto lo lavamos antes de llover. Comieron con la profesora Herminia quien visitaba y buscaba raíces saludables. La confianza del director aumentaba para Victor y Kleber que en ocasiones fueron mal interpretados por el director, estuvieron a perder la beca, las flores y las hortalizas estaban bien cuidadas el verde era una marca de la esperanza estampada en los moradores de entorno escolar, la envidia de entorno vecinal.
-¡Griselda, Griselda! La voz andaba en la casa y salió la suya.
--¡Eh…Eh…Eh… ya voy! Respondía desde el interior de los aposentos. ¿Quién es? Respondió teniendo el libro de Martí en su frágil pecho como la copa del poema.
--¡Soy Amarilis! ¿Por qué no me abre mujer? ¡Te espero en la terraza! La terraza era una pequeña enramada muy vistosa al lado de unas palmeras y unos cocoteros, palmas canas reales, y oscilante el aire henchido de las aromas de los azahares, de nardos y petunias, magnolias y margaritas y claveles rojos se embriagó al verlas juntas, llenas de embrujo y de encanto haciendo placentero el ambiente, para visitantes y parientes. Un poco al noroeste crecían docenas de almácigos y amaceyes y por líneas de blancos alambres como dagas platinadas, separadas crecían las bohemias matas de tabacos. El piso era de concreto azulado mientras el techo en compás de las flores era amarillo anaranjado bien cobijado simulando en su aspecto a sombrero de la charrería mejicana. La hilera de lirios blancos eran guardianes levantaban los hombros lánguidos, elásticos y frágiles para evitar el coito entre gardenias y jacintos pero facilitaba el cruce de dalias y mirtos, sin decir palabras y emitir mas que susurros parecidos al del viento, un gladiolo cubría de pasión y de encanto a la bella azucena que moría de penas. Era una campiña hecha para amar y en la entrada como en los hoteles a la derecha desfilaban gardenias en puertas y en las ventanas los claveles se cruzaban en mochetas de clavelinas blancas.
Griselda salió de los aposentos y en la terraza.
-¿Hola cómo se siente Amarilis?
-Hola Griselda, ¿qué estaba leyendo?
-Estaba leyendo el Ismaelillo.
-¿Es él, el que perfuma las flores, o son las flores que lo perfuman a él?
-Toma olfatéalo, la profesora lo respiró sin profundizarlo no pudo descomponer la especie. Dejó a la maestra y estuvo buscándole una taza de café.
-¿Quién te dijo que yo quería café?
-¡A los muertos no se le pregunta si alguno desea misa o rezo! ¿Verdad que no?
-Corrupción -dijo además es la alteración de cualquier cosa, tu sabes que es un antivirtud, es la borradura de la verdad, de la esencia y de la naturaleza en su muestra original, las invasiones traen esos vicios corroen las estructuras de nuestros valores étnicos, en las voces.
Constantino Victor, Luis Ernesto, y José Enrique fueron escogidos para hacer una semblanza de la vida y obra de Franklyn Mieses Burgos, de Aída, Cartagena, de Gastón Arce y de Lebrón Saviñón. Lo propio a Melba, Ada D´rullard, y a Griselda Pérez, sobre la vida de Domingo Jiménez, Tomás Hernández Franco y de Manuel del Cabral. El dia de la exposición la alumna de tercero Nurys Santos, leyó el Poema “Yelidá” Santos Cabrera, delgada, tenía los cabellos en aristócratas guedejas, en los brazos caobinos llevaba un reluciente reloj, en las orejas grandes zarcillos que aunque eran muy cortos parecían bejucos pegapalos. -…El tío mascullaba-decía el poema “Yelidá” una canción de sol y de cocoteros…mirada gris y azul…Eric sabía que los marineros noruegos desertaban en la isla…pero cuando estaban borrachos los capitanes los metían a patadas…
Los estudiantes del 2do de literatura cumplieron con lo estipulado, con lo encomendado por el mentor de aula en torno a las figuras descollantes en los movimientos del mundo literario, de la comunicación. El miércoles fue como si montaran en asnos yeguas, caballos, y has acémilas embarcándose en un largo viaje hacia la lejanía de la llanura chilena, buscando los canteros, de las hortalizas de los poetas sudamericanos para guardar los aparejos en los gramales en los arcos del autor del poema “Versoinograma a Santo Domingo” y caer en las hondonadas románticas e inspiradoras del entorno pampero donde bosteza un miércoles, aunque cojeando de la pierna izquierda el astuto y sabio “Martin Fierro” pero allá lejos en la calzada del río Maipó corriendo de este a oeste del territorio chileno, calmar la sed y bañar luego a su Perro de nombre Flecha. Arias y Luis Ernesto lo saludaron y sin doblar las rodillas inclinaron la cabeza.
-¿Cómo está maestro?-
-¡Aquí meciéndome en la enramada de mis anhelos, esperando que se muera el vaho de las botas del soldado Yanqui invasor de los patios de la patria adolorida.
-¿Por qué su hamaca cuelga de los montes más altos de las Americas? --Preguntó, con cuidado ortodoxo Luis Ernesto Mejia-- De la América del sur y del caribe… aclaró.
-Si supiera a dónde se halla amarrado el otro cordón, te dijeras que duermo entre los andes en colchonetas de pajas y en sábanas de aplausos por no aceptar el Nóbel.
-¡Pero bueno! Expresó el profesor Bruno que de último llegaba en asno y se desmontaba, lo puso en la enramada a jáquima suelta para que pastara y bebiera en la pradera de la vivienda de Neruda, a quien en pocos segundo convocara con los salmos crepusculantes del imperio. Lo convocó- el espíritu del ángel poético de Neftalí Reyes - luego de observarlo apasionadamente se lo entregó a los estudiantes.
En el fin de semana haremos un altar a la vida de Neruda y de su poesía- hablaba el profesor-- lamentando no estar emparejado, pero no se lo dejó saber más que a Luis y Victor… por ser sus dos edecanes, y le agregó a José Enrique ultimo miembro de la ventana de los lagartos.
Luis dejó el grupo y contemplaba las múltiples mariposas viajeras sobre los naranjales y pinares de los valles era el experimentar de Agricultura. Así en un viaje triangular encima de una arista marrón iban a los puntos del seminario y del salón de actos del colegio otra arista de morado y la de amarilla casi cetrino en la finca de agricultura. Aunque le daba gusto verlas ir y venir…se introdujo en su fantasía para unirse a los del viaje a sur América. Soy un pleonasmote vuelo de mariposas quizá sin contenido… Constantino Victor que veía el espectáculo explicaba a los otros edecanes… las frases de Neruda -“no me gusta masticar teoría” entonces manifestó José Enrique--ahora es cuando he comprendido el ir y venir de las mariposas de toda manera explicaré la poesía social de Neftalí Reyes.
Y cuya sede central radica en Roma. El Opus Dei fue fundado en 1928, en Madrid, por Josemaría Escrivá de Balaguer, sacerdote español beatificado en 1992 y canonizado en 2002. En la actualidad cuenta con más de 80.000 miembros, y su prelado es monseñor Javier Echeverría, ordenado obispo en 1994 y nombrado por el papa Juan Pablo II.

-----Tras su fundación,-- dijo Luis Ernesto-- la actividad del Opus Dei comenzó pronto a extenderse en el ambiente universitario, así como en las barriadas y por diversos hospitales de Madrid. Tras finalizar la II Guerra Mundial, inició su actividad en Portugal, Italia, Reino Unido, México y Estados Unidos, entre otros países de los continentes europeo y americano. Después de que su fundador estableciera la sede central del Opus Dei en Roma (1946), --la organización
-- expresó Jorge Cruz-- continuó su expansión geográfica por el resto de América y diversos estados de Asia, África y Oceanía. El Opus Dei, que desde 1943 contaba con las necesarias aprobaciones de la Santa Sede, fue erigido por Juan Pablo II, el 28 de noviembre de 1982, como “prelatura personal”. -- este instituto afirmaba- Luis Ernesto- entraba a los cinco continentes como un estandarte de veneración y de unión, veneración al vaticano. Pienso que en la cruzada del amor, aclaraba enfáticamente, fundada por la señora hermana del presidente de la república es la emulación de ese “Opusdei”. La cara de Cristino Matos cambió al escuchar las originales expresiones, de Mejía Compré.
-¿Y qué tiene que ver ese Opus dei con la cruzada del amor y con la cimarronada de este siglo XX y de aquel XVI? Preguntó Luisito Méndez.
-¡Nada, nada!,
Yo pienso decía- Constantino Victor- que el mundo entero se enterará que los negros rompieron las cadenas de la esclavitud, en contra del salvaje imperio español. Sabrá que a nombre de Dios azotaban y ultrajaban y mataban y descuartizaban y necrofilaban como a cerdos descuartizaban y freían en aceite de higuereta y de alquitrán. Y lo hacían a nombre de Jesús. 400 años después tejen la cofradía como el mismo lienzo morado de la iglesia esconden los secretos mas importantes recolectando dineros del pobre y del rico.
-Finalmente --manifestaba Jorge Ulerio -mejor señores hablemos del Emilio de Rousseaux o del Gargantua de Rebeláis. Muchos de los que conocían lo que Ulerio dejaba en el entendido movieron la cabeza. Hablemos de Johann Heinrich Pestalozzi, y de Montezori-- secundó Javier Suriel que nunca habia opinado ni para mal. Sin importarle que una buena parte estaban ahora leyendo-- Matos y Matos- dijo - las 10 de la media noche, cuando habia apagado las lámparas… algunos rieron cuando el fantasma de Opus dei volvió a la mente de Cristino en la cama del silencio.
La noche era agradable los azahares enviaban el perfume, a los ventanales desde la loma de San Victor Moca, y como paloma mensajera anidarse en los mosquiteros embriagando los sueños de los internistas las matas estaban muy paridas eran enormes las cosechas, los cosecheros temían a las grandes lluvias y a los azotes de granizadas, en una de las ventanas hubo ruidos despertando a Luis Ernesto que soñaba viendo a Dalia Margarita haciendo el amor con Arias mientras volaban en una mecedora, encima de nubes tan blancas como blancas eran los cúmulos de dones. Luego de dormir en la misma mecedora despertaron a bailar canciones de amor cantada por José Ovalle, que se transformaban en brumas, en neblinas oscuras. Al despertar, veían filas de cosas parecidas a espantapájaros llevando bufandolas coloradas que parecían tronco- hombro- espalda y la cabeza que no era otra cosa que una auyama o sandía. Registraban los casilleros y las maletas los bultos. En los pantalones llevaban un letrero que decía “los templarios del amor” se leía a 6 metros de distancias al tiempo que el rebuzno de un asno entraba a los aposentos.
Dias después Rafael Eligio hablaba con la profesora Collado encargada de Fundamento de Educación. Ese día la clase giraba en las características pedagógicas de los fenicios. Eligio y Cristinos fueron en participar. Demester dijo -- aprendieron los persas a simplificar las técnicas de la escritura creando un sistema alfabético que originó el español, con 22 letras y la escritura era fonética en vez de pictórica. A Eligio Rafael lo envió a explicar las características pedagógicas y Cristino las industriales y económicas de los fenicios. Está bien - señaló la señorita Collado, ahora profundicen en la clase eclesiásticas, en la sacerdotal, y en la industrial. La señorita bufanda, como le decían a la profesora Collado… se detuvo en el umbral de la salida del plantel entonces --dijo-- preparen un trabajo del gobierno Monárquico y Aristocrático de los referidos pueblos.
En el grupo B, trataban las características generales de la educación primitiva de los orientales Arias- inició con las características-, diciendo que era dogmáticas mnemotécnicas, rígida en lo disciplinario, además señalaba C. Victor - la población mantenían cultos a lo tradicional…está bien puede sentarse. Los estudiantes abrieron las libretas para recibir el menú de la siguiente clase. -quiero que investiguen- dijo la profesora Collado con aire de nobleza - la paidea el aspecto musical, la teoría educativa de Grecia. Los sofistas y los retóricos, las escuelas retórica el genio de Sócrates Sorobabel, su mayéuticas, los discípulos, Platón y su academia.
Constantino Victor exponía cuando el director observaba desde la ventana la clase de la señorita Socorro Collado. Pidió permiso para preguntar el significado de Faraón a lo que Arias respondió con limpieza y mucha seguridad- para todo el mundo y especial para los egipcios esa concepción significaba poder, fuerza, el hijo del sol, era un dios al que debían adorar. Desde el ámbito político y filosófico era poderoso y supremo con geniales facultades de padre, de guerrero así mismo de juez. Siga amigo Arias- agregó el señor Tejada- ese es un buen camino. Ciro y Kleber intercambiaron miradas, mientras dejaban ver la risita de una picardía, misteriosa para la profesora señorita Bufanda, que lo observaba, anotó sus nombres sin decir nada… recordaron el papelito de Dalia Margarita. El señor Héctor Tejada continuó asumiendo el papel de observador de clases de aulas. Llegó al “grupo A”, y a su llegada hablaba uno de los miembros de la cofradía de los Lagartos.
--¿Cómo es su nombre…?
--¡Mi nombre es Eleazar Flores! El director movió los dedos de su mano izquierda y envió una señal para que continuara. Leo decía la ética es la rama de la filosofía que averigua la moral y las intríngulis humanistas. Es la ciencia del arte de vivir, de las buenas costumbres y de los usos y tradiciones del bien don Héctor puso los antebrazos en el rellano de la ventana y la profesora enviaba al asiento a Eleazar Flores. Envió a levantarse a Angelita Tiburcio para que estableciera diferencia entre Ética y la personalidad.
De ojos grandes y muy abiertos a pesar de tener un pequeño cuerpo, sus manos eran de muñecas color moreno, miró hacia la ventana donde estaba observandola el director, quien notó que ella dejaba con la misma frecuencia un lapicero que al recogerlo se lo llevaba a la boca… sentía que temblaba con las energías que llevaban las miradas de soslayo del director. Respiró profundamente y luego de llenar los pulmones- dijo casi inaudible - ¡ay mamá! Pero el salón entero lo escuchó, cuantas veces los dijo… ¡ay mamá! Creyendo que el corazón se le salía un sabor amargo recorrió la sendas de las papilas gustativas, si embargo añadió - hay un cruce sustancial la primera persigue la verdad científica y la práctica del bien, alojación del temperamento, y las ramas del carácter con el árbol del comportamiento para mejorar la existencia del ser interactuante. La segunda es la integridad de un parasol de tres grandes varillas una que es el carácter, una de temperamento y la otra de la inteligencia. Los individuos éticamente educados llevan en sí ambas cosas. Angelita estuvo en clase como nunca era la primera participación que sobresalía en 80 sobre 100, era un dia para celebrar por haberlo logrado en pura presencia del mentor, estaba en la mocheta de la ventana aparentando dormirse a juzgar por las apariencias camaleónicas que tomaba pero esa era su táctica hacerse el muerto pareciendo una paloma herida acorralada con las alas rotas. Se repuso y lo hizo bien, lo supo y sonrió de placer. El director pidió que llamaran a Eneroliza, rompía las reglas de la supervisión. No interrumpir la clase. Empero era el dueño de la situación. No era una escuelita de alfabetización era la escuela de maestro. Doña Herminia envió a Eneroliza para que ofreciera diferencias entre la ética y la moral. Tenia los labios húmedos de la ansiedad habia presentidos que la llamaría primero a Leo, su enamorado, después a Angelita la otra enamorada de Leo, ahora… estaba planificado siguiendo el programa y estrategia del director haciéndose el come jaiba, siendo un zaramagullón. Las pestañas encorvadas de sus ojos y la boca de labios salientes y rojizos la aparentaba una mujer caucásica. Como la Tiburcio dejó caer el lápiz de carbón lo levantó con los dedos del pie izquierdo luego a la peineta salida de sus cabellos lacios, manifestó--La ética es el armamento conducente a la moralidad, fabricando reglas que eugenesian el estilo de vida de ser humano tendente a la adquisición de virtudes, la moral es la conjugación de relaciones sicológicas y de hábitos fortalecedores de buenas costumbres y de practicas honestas y de educación. El director observó la mañana. El viernes estuvo en tercero, quiso ver a algunos estudiantes en las materias Pedagógicas. Así era él celoso con los alumnos de su escuela, lo mejor para todos.
Ramón Polanco impartía, esperó que terminara todo.
En el seminario Eduardo de la Cruz Sención imponía su criterio por encima de los demás, el decía -- el aire como uno de los elementos fundamentales … pero en la Teodoro Henekén el señor Tejada entendió que como irrisorio que dijeran, el aire, la tierra, el agua, el y el fuego eran energías endiabladas podían mover hasta el pensamiento.
Hablaba de los dias difíciles, de Bergson señalaba asimilaba que el espíritu y la materia no iban de las manos, pero que existía una delación mediante la perceptibidad y la mnemotécnica. -cuando me gradúe dijo terminando de hacer de Hamlet-- me convertiré en un filosofo mundano.
El tiempo para Bergson está relacionado con la realidad. Cross Pénson, decía- mi tiempo es mi ser, es mi existencia, mi Yo, es mi vida es mi esencia, no me lo estruje…me lo mata… el que agota mi tiempo está como el que seca un manantial, acogota mi vida. Muchas veces se veía solitario. Hizo amistades con el verde tronco laurel milenario que prestigiaba el patio como una realidad temporal. Constantino Victor y Ciro Lapaix lo hallaron conversando con las ramas del laurel milenario, lo hacia como si conversara con una damisela enamorada. Señalaba henchido de energías positivas- no todos pueden oír las voces de los árboles me comunico con él, me habla, le escucho, nos entendemos. Para la comunicación con los vegetales y los minerales hay que ser descendiente de un Nagual, o ser el punto equidistante entre dos gemelos o sencillamente mellizos y yo lo soy. Yo- decía mientras contaba las nervaduras de las hojas del laurel milenario- soy un Dorssokú. Mi abuelo que era un toral hijo de naguales eres del sexto círculos del mesocosmo. Los muchachos decían que Cross estaba loco lo escuchaban hablar con los árboles y los pájaros de las normas reguladoras de las leyes del embobinado de los círculos del tiempo y del Estado.
--Arias, espérame -dijo Ciro- llegaron al banco donde momento antes estuvo senado Cross Pénson.- me parece ---manifestó Ciro- pienso que Narciso está desvariando. --¿Por qué usted lo dice Ciro? Hace diez minutos oí decir de Cirilo lo mismo. Para mí eso no es locura, pienso que es un individuo digno y puro, creador de mecanismo de adaptabilidad y de defensas. Como el pintor que habla con la pradera y con el manantial que le permite pintar. Cross es un artista crea el mundo que necesita para sobrepasar la realidad fantaseada muchas veces. Crea un mundo donde no se halle ser un objeto ni sujeto infeliz donde se… como existencia crea su propio suero para poder convivir entre las dimensiones haciéndose evidente, único, pareciendo comunicarse con los espíritus ambulantes en un entorno invisible que sólo el puede ver cuando cierra los ojos físicos y abre los de la espiritualidad… si eso es locura lo fueron muchos genios y los somos algunos mediocres del mesocosmo asqueroso donde vive el laurel milenario. Si eso se llama locura hace mucho yo lo estoy.
En el colegio --continuó Arias- muchos tenemos nuestras propias fantasías para poder sobrellevarlo, es cierto no podemos dormir encima de las nubes,… debemos colocarnos sobre las tibias arenas realidad de las piedras del rio de angustia y de hambre de nuestro pueblo desahuciado. Luchamos para cambiar este mundo asqueroso en que han vivido nuestros ancestros. Los trabajadores y trabajadoras se mueren de hambre y nosotros, hijos del Estado, fantaseamos días y noches, durmiendo en las rodillas de los sueños narcotizados aterrizando porque todavía queda un pedacito de tierra. Ese es maestro que este país, necesita, el país real, terrenal. Las bizantinilidades se las dejaremos a los apostadores de loterías y soñadores de cabalas.
Ciro se llevó de las manos a Cross Pénson y llegaron abrazados al pabellón donde ambos habitaban. El aviso para ir al comedor habia sonado, no habia agua en las cañerías para higienizarse las maños siquiera, tres meses hacia que las lluvias no retornaban a los predios del plantel.
-¡Constantino Victor!, dijo- Luis Méndez, te buscan en la puerta principal. Dicen que son los hermanos Silverio Olivo quienes vinieron para decirte adios, porque de marchan a los Estados Unidos.
-Hola Mella, hola Toño- dijo Arias- vamos hacia los aposentos les presentaré a los compañeros, he hablado en muchas ocasiones de ustedes, se alegraría de conocerles.
-No- manifestó, Eladio- tenemos que llegar donde Tía Lola, al ensanche Luperon, donde dormiremos, antes de la media noche.
-Hemos venimos para recordar la camaradería de la niñez nuestra además de manifestarnos nuestro afecto y nuestro cariño. Agregó Mella. Arias los miró con los ojos aguados en lágrimas, alzó los hombros y se abrazaron en un circuito de felicidad.
Pedro Núñez habia buscado dos cubetas de agua en el aljibe, se llenó de enojos porque Enrique Aquino la uso junto a un jabón que para el cumpleaños le regalara Holandita Binet. Echaba humo por la boca y espumas por las narices.
-¡Oiga, Aquino! Expresó Pedro Núñez - que es lo usted piensa de los demás, ¿cree que puede burlarse de los otros y de los compañeros sin que le pasa nada? ¿Acaso es más hombre que los otros? ¡Si no me busca el agua en 8 minutos considérese hombre muerto! ¡Si no me paga el jabón, puede ir poniéndose la camisa más blanca que tenga porque es hombre muerto! Todos los muchachos de los pabellones se aglomeraron en el teatro de las discusiones. Cristino estaba encima en una de las puertas, que eran de roble pero con más de 45 años de fabricadas. Como las cosas suyas, hechas sin ningún miramiento, por brincar como en una hamaca la derribó rompiendo las bisagras. Estaban unos contentos otros preocupados, en apariencia Núñez, no estaba conforme y se le temía a una desgracia. Aquino se habia convertido en un estafador y era por eso que los estudiantes favorecían el comportamiento de Pedro Usaba las toallas las medias la pasta dental y hasta los pantalones si lo dejaran. Pedro estaba hablando acalorado, no oía razones. Pero Aquino movia la cabeza y realizaba gestos considerados por Ulerio como de gente torpes. Miró el reloj y comprobando que la cara de su contrincante estaba como un tomate, pensó que era en serio que hablaba. Pedro tenía los machetes, incluso e de Aquino encima de la cama suya. Aquino se dio cuenta que era en serio vió que en la zurda llevaba el machete y en la otra manos la correa mas ancha que ojos de cibaeños hubieran visto. La muchedumbre estaba acantonada esperando el desenlace. Unos llegaron a imaginar la espalda de Aquino como un guayo producto de los planazos con el machete, otros creyeron que solo era pura cháchara para diversión que el desenlace iba ser el mismo del altercado de Ulerio y de Arias, con el juego de la afeitada. Agarró la cubeta como si un escalofrío inflara el cuerpo y por miedo caminara. Al pasar por el retrovisor vio con tanta fuerza que lo descuartizó en micas volátiles. Cristino después de romper la puerta ahora galopeaba en la cama como en un trampolín de esprines. La bulla aumentaba con el achicamiento del cerco para llegar al tiempo previsto para que Aquino pusiera fin a su actitud molestosa de un pequeño de pre primaria. Faltaba solo un minuto cuando llenó la cubeta y caminó dejando de reír, los alumnos los miraban que estuvo humillado en aparente sumisión puso el agua en el baño fue al casillero de la maleta y sacó cinco jabones, dos eran Palmolive. Por qué tenía tantos jabones, de dónde lo habia sacado se preguntaba en silencio todo el que allí estaba luego mostró una toalla muy limpia la que amarró en la cabeza. Pedro no controlaba su molestia su cuerpo ya no tremolaba y fue aflojando la recarga que llevaba como una acémila loba. Aquino lo miraba de reojillo, y creyó que Pedro lo estaba calificando como a un bandido de azoteas y de caminos. Como a los ladrones de cuellos blancos plateados. Aquino sentado en la cama dijo- maestro- vea jabones coja a su gusto, cobre con los intereses. Aún incomodo -Pedro- fue cambiando de amarillo a escarlatina, como si hubiese sido afectado por el síndrome del sarampión. Con el agua que llevara Aquino se roció la piel del rostro que le ardía. Mas que rojo su cara tenia enormes machas, Aquino al verlo cambiado le dijo que fuera al espejo para que viera la cara que tenia pero los muchachos les recordaron que el habia roto el espejo. Ulerio guardó los jabones y pedro permaneció ocho dias en cama por el influjo de la escarlatina.
-Tenemos que conversar, dijo Ciro- a C. Victor Arias- quien le respondió que habia reunión en el comedor con la señorita Amarilis luego de cenar.
-¿Por qué no me lo habían dicho?
- Iba a decírtelo pero el asunto de Aquino y de Pedro y por una visita que antes tuve lo olvidé.
En la mesa de la profesora Pérez, había una carpeta negra repleta de papeles y de libros, encima una funda de polietino amarrada con una gangorra, más allá un maletín perlado. Según terminaban de cenar fueron llenando espacios. El primero en llegar fue Eleazar Flores, luego Ramón Encarnación. De los diez que habia requerido faltaban Luis Ernesto y Demester pero que minutos despues hicieron presencias. La profesora presentó sus planes previstos enfatizaba en la creación de células socialistas y liberales, para sembrar en la sustancia de los grupos ideales internacionalistas, solidaridad por los excluidos y desposeídos, cuando estén ejerciendo la labor educativa en las comunidades. La profesora era vista por los estudiantes como el prototipo a emular, el espejo donde mirarse y hallar destellos de fidelidad y nobleza. Ella enviaba ráfagas de flujos positivos especial a Soriano, a Arias, a La paix, a Flores, a García y a Mejía. La maestra era conocedora de muchos países estudió en Costa Rica, en Nicaragua, en Cuba habia viajado a México a Norte América y en Panamá. Hablaba de la igualación de los géneros el abuso de las potencias, de los orígenes cometidos en esas sociedades, hablaba de los crímenes cometidos en el centro molecular de la burguesía. Por eso decía sembraremos educación para amar a la gente, y a la vida, evitando la guerra capitalista, odiando la muerte. Consideraba que las grandes potencias, hacían la guerra por que eran dueño de las factorías donde se manufacturaba las materias primas para matar, eran dueños de los aditamentos de las fábricas balas y mortajas. Eran dueños, son dueños de las funerarias en el mundo capitalista pero escondían los fines teleológicos, apropiarse de algunas cosas de valor que ellos, los invasores, no tenían en su entorno, como era el caso del petróleo, en el medio oriente y la bautista y el cobre Chileno. Conversaba de los poderes terrenales, de económico y del poder político, del militar y del divino ligado y sirviéndose uno a los otros formando la cadena más poderosa de corrupción.
Constantino Victor miraba los verdes ojos de la maestra la escuchaba recibiendo el latigazo rompedor el estado de sosiego en que se hallaba.
-¿Qué le ocurre Arias? Creyendo que el alumno habia bajado la mirada por algún motivo particular.
-¡No me sucede nada maestra! La abeja picó en un dedo de mis manos. Arias no pudo mentirle mejor. Ella no le creyó y continuó en la desenvoltura de su proyecto para el que lo convocara, para el esos ojos eran tan excitantes como los de Dalia Margarita. Los de la maestra lo motivaban y los de Margarita los extasiaban en lo mas hondo de la intimidad varonil en término espiritual. Para Arias, esos ojos, eran sagrados, que esos labios eran deidades y sacraticidad ajena. Entre Kleber y Arias existía… no podía haber entre ambos conflictos de índoles o especie alguna. No podia aflorar apetito ni codicia por el olor de la piel de ella es una flor más que prohibida ajena por dentro y por fuera a los cuatro vientos. Salía de su piel rubia como de la albahaca silvestre, como la salvia verdiamarilla y la fructosidad al cristalizarse llegaba a los muchachos como ondas explosivas, picaba el sexo como canelillas afrodisíacas saturada por una febril pasión vulnerable al cuerpo de los juveniles estudiantes. ¡Ella no lo sabía! De saberlo se hubiese alejado del equipo de trabajo.
-Es su perfume que nos ata a ella, penetra en mí como un viejo vector ardiente. Como puedo sentir atracción sexual por mi maestra- agregaba Ciro. No puedo sentir… su perfume me llega hasta los pies, me postro a los suyos donde puedo arrogante ante su altar.
-Pues- dijo Constantino Victor- a mi me enloquece, si lo niego no soy sincero…la he velado en la soledad de mis sueños con el cuerpo de Dalia M.
-¿Y tú Kleber?
-De ella no deseo decir nada, demasiado es poca cosa, pienso que podría ser mal interpretado. Como ustedes, la llevo dentro de mí. Pero con todo el respeto del mundo. Si su perfume y el fragor de sus ojos me enviaran al sepulcro, de éste, me levantaría para continuar mirándola y admirándola. ¡Je, Je, je!
--¿Por qué los hombres, se emboban con ella? Como hembra de corral, los machos se enflaquecen y de insaciabilidad se mueren, pero Ella no sabía, que era dueña de esa fuerza enloquecedora de varones. Arias levantó y con la mirada de burro comedor de bagazos, de rodillas. Estoi enterada que estan en el filo del machete, que son miembros de organizaciones de líneas rojas, opuesta al gobierno. Son miembros de los arqueros de las ventanas, organización extremista seguidores de Lenín y Karl Marx.
-Por mi parte no estoy afiliado en ninguna organización, política ni a grupos ni deportivos ni religiosos, pero sí a juntas culturales, de lecturas o de estudios, compartidas con la mayoría de los que estamos aquí. Nuestro estandarte lo conocen como el mejor prototipo. ¡Nuestro Mecenas lo sabe!
He aprendido a ubicar los problemas y definirlos y como el indio Enriquillo no pelear si el triunfo es seguro. Este no es el lugar, y además si me lo permitiera, señalaría que… a Bruno, como a Usted, los vigilan más, les cuentan los pasos, les chequean el andar. Más que la inspiración usted ha sido, nuestra protectora y patrocinadora física y moral, profesora- aclaraba C. Victor. Al oír hablar a Arias, se ruborizó los demás se abstuvieron de opinar y agradecieron los consejos de la maestra y guía. Estuvieron complacidos con lo dicho del coordinador de la Peña de los lagartos.
La profesora llamó a Soriano para que le ayudara a escoger algunos nombres para asistir a la fiesta del ISA. Quienes invitaban al colegio todos los años. Ella habia cambiado los planes de la reunión que finalizaba, al darse cuenta que los aires floraban contra de los fines. Estuvo segura en condenar la actitud necia y fría de Enrique Aquino Alvarez y su presencia no ofrecía seguridad.
Kleber se habia quedado con la profesora en el comedor y recibió la información de la fiesta del Instituto superior de Agricultura de Herraduras, Santiago. A la que debían asistir cinco varones y 12 hembras por invitación de la decaneria del ISA.
-Profe- llamó sin apuros Jochimín, Kleber tiene muchas experiencias en ese tenor, si me ordena le diré que le desea ver o le adelantaré para que nos sea más fácil.
-Búscamelo, ved al dormitorio, tráemelo- manifestó orgullosamente el maestro.
-* ¡No! anda para la ciudad.
En el escritorio del profesor Contreras habia un libro de carátulas rojas encima de las Almas Muertas, Otilio lo leyó “El inspector” de Nicolás Basilienovich Gogol… quien tuvo que abandonar el territorio por la protesta que esta obra provocó. El señor Contreras odiaba la corrupción, tenía limpias ideas de ese flagelo que aterrorizaba las empresas, más a las públicas, que a las privadas. Dormía en las azoteas y en las puertas de las oficinas públicas. Casi todos creen que no leo, empero amo la buena literatura y sobretodo la revolucionaria. Además de mis artes industriales, amo la intelectualidad, todas las manifestaciones, encendió un cigarrillo y colocó el libro sobre las Almas Muertas del mismo autor. Estaba por llover. Se despidió de los muchachos y se marchó en su Honda 50.
El olor picante de la alquimia culinaria, tenía a la señora Herminia un tanto molesta. Entró a la biblioteca llamó a Arias para que le llevara agua. En menos de tres minutos la señora Herminia se estaba bañando satisfecha de la actitud de Arias. Después de bañarse volvió a la biblioteca y preguntó por la bullanga del dormitorio.- son los muchachos inventando Carnavales para convocar a la diosa de a lluvia- dijo sonriendo Arias.
--¡Unjúu, es eso! Están convocando al Dios Nereo. A las seis de la tarde, aún escuchaba doña Mamina, los golpes de tambores de un solo parche, la guira y dos objetos de hojalatas, habilitados para la ocasión que hacían fiesta en los entornos del seminario.
MI VIEJO
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