IMAGEN PARA DILEMA DE UN VIAJERO NOVELA DEL Prof. Víctor Arias




-El niño tenia los ojos pálidos de tanto estrujárselos no veía los rayos amarillos del sol, sus ojos estaban cegados cubiertos de un negro manto enviado desde las entrañas del imperio para que contaminen los del entorno regional no le quedaba otro camino que no fuera esperar que su padre desmontara los racimos de palmera y cocoteros para extraerles las leches y en sumo aplacárselos con un parches de lienzo enlutado para dejar de ver los amarillos rayos imperiales del sol. ... Gerardo no comprendía lo que escuchaba decir de boca de un Bebeero, que hablaba con su mujer, cuando supo que habían matado a la estudiante zuleika Morales Y habían roto una pierna en la calle Venezuela del ensanche Ozama en la ciudad capital, al señor Santo Pérez Abreu, asistente político del secretario general del Partido Revolucionario Dominicano. Sonrió bastante y lo hizo con ganas cuando escucha que a los comilones de velorios y velaciones de difuntos... en río verde le llaman Bebeeros... recordó que en Bajabonico de Trejo de los Vientos le llaman Bocaeros. Pero como eran fechas carnavaleras continuó con el oído puesto en las palabras de su compadre Genaro que entraba a la octava circunvalación de charlas sin pies ni cabeza. Ahora decía...-“es cierto que auyama pare calabazas... en tiempo de los padres de mis abuelos parían auyama, los de ahora las perras paren novillas y las gallinas cucarachas... ya Gerardo se había fumado tres cigarrillos montecarlo, pero a pesar de saber que en el fondo de lo dicho por Genaro habia un contenido filosófico no aguantaba la risa. Escuchó que la mujer del Patanista le dijo- aquí estuvo buscándote esa mujer que vive en el barrio cerca de Gerardo y Juana... esa que se llama Virginia no dijo lo que quería de tí, pero para mí que andaba en malos pasos. Yo si no confío en ella, porque esa bestia parece una ¡qué se yo!, no se si es a una mula que papá tenía... o si es a la cara de la perra de mama Pancha, con la que esa fiera se da un trasluz. Gerardo dejó el alero de la casa del patanista y se agarraba la barriga de la fatiga que sentía con tanto reírse al oír los disparates que la señora de su amigo Genaro decía de Virginia. Era cierto que en el barrio todo el mundo creía que Virginia era una bruja intrusa, enredista, maliciosa, fiestera y presumida. Nadie negaba que además fuera traviesa y avariciosa. Pero para ayudar su marido hacia de suela de zapatos, escabeches. Manejaba con mucha facilidad los tejidos de la discordia como manejaba las manos en el lavado de las lozas en la cocina donde con una yuca y un guineo hacia comida para tres o cinco personas. Gerardo tenía los bolsillos repletos de comprobantes de la compraventa... cinco de televisores y ocho de radios e inversores... los calderos de la cocina de su mujer estaban entretenidos en una corta vacaciones, por carencia de quehacer en la faena culinaria. Pero continuaba con un cigarrillo encendido en los labios enmohecidos, le preocupaban las imágenes que dibujaba con el humo que de sus labios salían. Su contextura debilucha con la preocupación de su amigo Genaro... Se mostraba con mayor energía ha sido como una paradoja biológica... el dolor o la preocupación ajena engordaba su caballo... al pensar en las suyas encendió un nuevo montecarlo y comprendía que sus pensamientos andaban fuera de carril. Se lo achacaba al hambre de la abuela, el ayuno de los procreadores de sus padres. Los dolores en la espalda y en el pecho las razones las acercaban a sus abuelos maternos pero su inteligencia a su madre. No era que creyera que su padre fuera un Mandril... pero por la forma como de él hacia referencia lo ubicaba en las proximidades de la animalidad. Gerardo cumplía los 23 años y era padre de Mariel y de Matanael... su mujer se llamaba Juana, cuatro años menor que él. Juana tiene los cabellos largos y del color del ópalo. Sus ojos pardos se adecuan al delicado de su piel cabina clara... dueña de un carácter muy sosegado, muy tranquilo como su mirada de altar. Con acentos rural al conversar y en gestos familiares peculiar en las madres de amazonas. En sus acciones Juana expele un manjar de humildad que como una sábana de paz abrigaba la presencia de Gerardo cuando llegaba del taller de electrónica donde hacia reparaciones a radios y televisores y que por apagones de la corporación eléctrica prepara y compone inversores o planta secas... hasta de 12 kilos. Juana le sirvió el almuerzo, que en contraste con la preparación de Gerardo no era más que un cuadro de dolor y de muerte lo que en la mesa se veía. Era una bandera de abuso lo que volaba encima de la mesa. La casa donde vivian con Mariela y con Natanael era pequeña pero el cuidado de limpieza reflejaba las manos de la madre. Era un locrio de picapica y un pedazo de pan de agua. Ni lo miró siquiera por estar pensando en lo dicho por la mujer de Genaro sobre Virginia. Juana lo vio sonreír pero no se molestó en averiguar los motivos, ella conocía que el convertía en risas los juicios y las ideas cuando lograba ensamblar en una baquelita utópica algún proyecto. El hambre que habia sentido en el laboratorio... la envió para el taller, que no era otra cosa que, un pequeño cuarto de cemento, donde una mesa y un soldador cautín, un pedazo de segueta, una caja de solderin y un pequeño probador, actuaban como especimenes probatorios. Eran los perros de Pavlov. -¿No vas a comer, Gera? Preguntó Juana. El la miró con los ojos lascivos, encendió un montecarlo y se puso a dibujar un plano, luego de subir los dos pies en la butaca, donde acuclillado agregaba elementos al detector de humo que pretendía fabricar. Era experto en fabricar amplificadores de sonidos hasta en un pedacito de cartón piedra o en láminas delgadas que pudiera traspasar con una aguja de coser zapatos... laboraba en domésticos “Distribuidora Corripio” en Santo Domingo...Ensamblando chasis de amplificadores de televisores y VHS. Destapó la loza del almuerzo, cuando vio que era locrio de sardinas comió dos cucharadas de concón y bebió del jugo de limón que Juana además le habia servido. Pensó en el patanista, hizo una mueca de disgusto cuando recordó a la vecina Virginia... a quien señalaban caliesa y confidente policíaca, era un calientapiés.
-¿Y Mariela?- preguntó Gerardo. A lo que Juana respondió -Está donde Elvira... juega con su hija Yumidla.
Gerardo tenía varios días que no sabia del señor Isaac, asistente suyo por varios años... tampoco a Polanquito pero creyó que podía verlos en la “Compraventa Salín” y se dirigió hacia la calle Francisco Caamaño Deñó. Allí estaban comiendo chochuecas y frituras de yuca y carnes de cerdo Genaro sentado en una mesa de tablas de pino, vio que se acercaba... con un llavero entre los dedos moviéndolo como las aspas de un molino eólico. Isaac permaneció hablando con Stalin (de la mala situación económica que estaba pasando el pueblo pobre, de la república dominicana) hasta que vio que Gerardo llegaba sonriente como era su costumbre.
-¿Qué tal Gerardo? Preguntó Genaro al verlo.
-¿Que tal Bambocha? respondió mientras se dirigía a saludar al marido de Virginia que lo había llamado, a la sombra de la jabilla.

Capítulo 2-
La pobreza han hablado por siglos todos los humanistas con amor por la gente- decía Isaac cuando Gerardo dejaba al marido de Virginia. Ha sido tema para muchos debates por décadas durantes varios veranos y máxime inviernos. El papa Juan XXII, desde Aviñón, se enfrentó a los minoritas por la manera de entender la pobreza evangélica. Para colmo de desdichas, continuaba Isaac -que era un creyente polifacético y se sabia de memoria citas kilométricas de encuentros ecuménicos y simposium y concilios-- “estalló a la sazón de nuevo, con impensada violencia, la lucha entre a Iglesia y el Imperio. Los principales representantes de la oposición, así eclesiástica como política, contra el Pontificado, se agruparon en seguida en torno del rey alemán Luis de Baviera, ofreciéndole su auxilio contra Juan XXII. Como representantes de la oposición eclesiástica, aparecieron los popularísimos é influyentes Minoritas, que precisamente entonces andaban enredados con Juan XXII en una acaloradísima contienda. El propio objeto de dicha controversia era la discrepancia que mediaba entre ellos y el Papa, respecto al modo de entender el concepto de la pobreza evangélica; la gran popularidad de la Orden la hacía un adversario en alto grado temible, y los Minoritas, extremadamente irritados contra el Papa, llegaron á ejercer grande influencia en Luis de Baviera. Este influjo se mostró claramente en la apelación decretada por Luis en Sachsenhausen, junto á Francfort, en 1324. En este notable documento se opone contra Juan XXII «que á sí mismo se da el nombre de Papa», entre otras duras acusaciones, hasta la misma de herejía. Juan –se dice lleva su audacia hasta levantarse contra Cristo, contra la Santísima Virgen, contra el Colegio de los Apóstoles, y contra la doctrina, atestiguada por la vida de ellos, de la perfecta pobreza, antorcha de nuestra fe. Después de una extensa y apasionada declaración dogmática sobre la pobreza de Cristo, y de un cúmulo de reproches, sigue finalmente la propia apelación á un concilio universal, á un futuro Papa legítimo, á la Santa Madre Iglesia, á la Silla Apostólica y, generalmente” todos los presente en la compraventa de Stalin creían que Isaac estaba recitando un poema dramático o que recibía las ideas por vías telepáticas- parece que alguien le está soplando los contenidos psíquicos. Para Gerardo fue un placer haber encontrado a sus amigos tratando un asunto de esa envergadura. Los felicitó y continuó oyendo, al señor Isaac, sobre el asunto “La Riqueza de las naciones (nombre abreviado por el que es conocida esta obra), como dice el mismo título, es sobre todo un libro sobre el progreso económico y las políticas que pueden fomentar o frenar este desarrollo-- continuaba el señor Isaac que ahora citaba al economista Adam Smith . “Desde el punto de vista pragmático, es un alegato contra las políticas proteccionistas de los mercantilistas, y una defensa del librecambio. Al criticar las denominadas falsas doctrinas de la economía política, Smith tuvo que analizar el funcionamiento del sistema de libre empresa” En una economía de libre mercado con mercados competitivos, cada individuo, de los muchos que participan en el mercado, tiene una influencia nula sobre los precios; todos los individuos tienen que aceptar los precios del mercado y sólo podrán variar la cantidad intercambiada a esos precios; no obstante, la fijación de los precios se logra por la interacción de todos los agentes que operan en el mercado. La ‘mano invisible’ del mercado, como le gustaba decir a Smith, asegura que la sociedad saldrá beneficiada a pesar de lo que quieran los individuos; la mano invisible es capaz de transformar los vicios privados (como el egoísmo) en ventajas sociales (la maximización de la producción). Pero esto sólo se verifica si los mercados competitivos disponen de un marco legal e institucional adecuado, una condición que Smith analizó en profundidad pero que las generaciones siguientes olvidaron. En esta gran obra sobre la riqueza y pobreza de las naciones, Smith exponía una teoría simple del valor (o de los precios), una visión poco elaborada sobre la distribución, una “interpretación aún menos desarrollada sobre el comercio internacional y una concepción primitiva sobre el dinero; pero, a pesar de todas las imperfecciones, su libro sirvió de base para toda la economía clásica y neoclásica posterior. La influencia de la obra de Smith radicaba, en gran parte, en las posibilidades de desarrollo de sus teorías.” Es posible que ningunos de nosotros estemos en capacidad, porque el hambre no nos permite..., entender lo esencial de los contenidos de esta pieza de la literatura económica del economista Adam Smith
Gerardo al término de la charla que Isaac, diera de economía social dijo en los años treinta de pasado siglo 20 el gobierno de los EE.AA, alquiló los servicios de Dorotea Lange, los varios mas periodistas tendente a graficar los “ estragos de la gran depresión rural y los aparceleros del sur del país. Esos cuadros de Dorotea Lange en 1936 mostraron la desesperanza la pobreza cundía los entornos y contornos americanos - la cola de empleados que habia en los estados de Estados Unidos fue peor que la debiéramos estar haciendo nosotros hoy en cualquiera de nuestras avenidas en cualquiera de nuestros pueblos caribeños
Fue cuando entonces manifestó STALIN-“hundimiento de la Bolsa neoyorquina de Wall Street en 1929 provocó la Gran Depresión, la peor crisis económica mundial de la historia, que se prolongó a lo largo de casi una década y en la cual cientos de miles de estadounidenses perdieron sus empleos, los negocios se hundieron y las instituciones”
Isaac- leyó en la “Enciclopedia Encarta” para salir luego a conversar con Gerardo, de un televisor que tenía empeñado un sobrino suyo-
“Adán Smith (1723-1790), economista y filósofo británico, cuyo famoso tratado Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones, más conocida por su nombre abreviado de La riqueza de las naciones (1776), constituyó el primer intento de analizar los factores determinantes de la formación de capital y el desarrollo histórico de la industria y el comercio entre los países europeos, lo que permitió crear la base de la moderna ciencia de la economía.”
Nacido en Kirkcaldy (Escocia), tras completar su formación primaria en su localidad natal, en 1737 acudió a la Universidad de Glasgow para iniciar estudios de filosofía moral, que completaría en el Balliol College de la Universidad de Oxford. Desde 1748 hasta 1751 fue profesor ayudante de retórica y literatura en Edimburgo. Durante este periodo estableció una estrecha amistad con el también filósofo escocés David Hume que perduró hasta el fallecimiento de éste en 1776. Esta relación influyó poderosamente en la formulación del conjunto de las teorías económicas y éticas de Smith”
Stalin habia escuchado los puntos de vistas de sus compañeros y como tenia semestres de economia realizado en la Universidad Autonoma de Santo Domingo, no podia permitir que la mesa de discusion estuviera en un estado de cojera, entonces señaló- “No se puede estudiar la historia económica sin analizar el pensamiento del último economista de la escuela clásica, Karl Marx. El primer tomo de El Capital de Marx se publicó en 1867; el segundo y tercer tomos se publicaron después de su muerte, en 1883 y 1894 respectivamente. Se puede considerar que Marx fue el último economista de la escuela clásica porque, en gran medida, su obra se basaba, no en el mundo real, sino en las enseñanzas de Smith y Ricardo, que habían enunciado la teoría del valor trabajo, que afirma que los productos se intercambian en función de la cantidad de trabajo incorporado en su producción. Marx analizó todos los efectos que implicaba esta teoría, a la que añadió su teoría de la plusvalía. Cuando se afirma que un economista es marxista es porque considera que la propiedad privada es desde el punto de vista social indeseable, y que no es justo que existan personas que obtengan rentas por el mero hecho de ser propietarios. En el siglo XIX muy pocos economistas aceptaban este postulado; por el contrario, intentaban justificar en la sociedad la propiedad privada y la percepción de rentas por parte de los propietarios, con lo que el marxismo tuvo una escasa repercusión sobre los economistas de la época.”
...”Además, el sistema marxista concluía con tres afirmaciones: la tasa de retorno (los beneficios) tendería a caer con el tiempo la clase más pobre y los ciclos económicos cada vez más duros. Las dos últimas afirmaciones serían la consecuencia de la primera. Los argumentos esgrimidos por Marx para defender la teoría de las tasas de retorno decrecientes no eran convincentes, por lo que tampoco se sostenían las otras dos afirmaciones. Además, la economía marxista no tenía respuestas para los problemas prácticos a los que se enfrentaban a diario los economistas de cualquier sociedad. Este hecho es suficiente para explicar por qué muy pocos economistas académicos se hicieron marxistas. Sin embargo, los marxistas aseguran que los académicos siempre han sido los lacayos de la clase capitalista. Tal vez esta afirmación sea cierta, pero el hecho es que Marx ejerció una escasa influencia sobre el pensamiento económico a partir de 1870.” Yo aseguro- dijo Stalin- que la pobreza de hoy no está fuera de esta realidad teorica... todos se miraron por que consideraban al compraventero un explotador que odiaba a Marx y admiraba Smith.
Gerardo se reía porque para el lo dicho, oído y hablado, leído y lo que faltó por decir, era pura basura... el pueblo se estaba muriendo de hambre con Smith y sin Carl Marx. La gente en los pueblos turísticos iba, con cajitas de frutas a las payas y si lograba venderlas, el temor de ser asaltado por los traficantes, víctimas de la necesidad lo alejaba de los escenarios de producción y se colocaba en la ruina, en los aleros de la dejadez como un pequeño gato en un gallinero de aves burguesas.
Nada de lo que dicen ustedes es falso... aunque hay muchas cosas que podemos meter en lo bivalente sería bueno- señalaba el poeta, que continuemos escuchando la exposición del amigo Stalin. Pero antes me gustaría que conociesen a Ibn Batuta, individuo que sin duda fue viajero mas intenso del momento muchos creen que de todos los tiempos. Viajó desde la Meca cruzando por los largos caminos europeos, por Asia y Africa... pero para llegar a las grandes civilizaciones en su periplo resbaló en muchas ocasiones con el miedo que produce el hambre y la desnutrición. Después de los exploradores del viejo continente, luego de que Colón vuelve a España desde la Isla el gato, san Salvador, Cuba y a la española en el 1492 y 93 se convirtió en una peste de fiesta s aventureras hacia Norteamérica pero en 1497 geovamny Caboto empujó las puertas de las costas del Labrador. Salpicó con sangre el rastrillo de Terranova, y siempre se creyó que colgara los hilos de su intrusa y sucia hamaca en las empalizadas de nueva Inglaterra.
La ambición por ser dueño, de poseer bienes robados como diría PrudHomme llegó saltando como un batracio tránsfuga Juan Ponce de León libando en fresco clima de la Florida y parte de la península del Yucatán a partir de 1500. En 1519 Hernán Cortés ocupó “la capital azteca y tardó tres años en la conquista del imperio”
Stalin dijo- la tasa de muerte, en una cualquiera población es de 1000 personas por año, al poeta le pareció flojera en el manejo de los enfoques temáticos cuando se salta de la manera que Stalin realiza... al decir de Oscar Lewis -1914-1970, antropólogo estadounidense, brilló con las investigaciones realizadas sobre la “cultura de la pobreza” Oscar Lewis natural de Nueva York, hizo doctorado en la Universidad de Columbia ejerció la carrera magisterial de la materia en Illinois, en Washington y en Brooklyn “A partir de la década de 1930 realizó una serie de viajes por diversas regiones de Estados Unidos, Puerto Rico y México, donde llevó a cabo numerosos estudios etnográficos en los guetos y suburbios de las grandes ciudades.
Su obra más conocida, Los hijos de Sánchez (1961), es un testimonio de la vida de una familia mexicana residente en un suburbio pobre de la capital de México. Su noción de ‘cultura de la pobreza’ implica un conjunto de hechos sociales, como alta mortalidad condiciones de vida infrahumanas, desconfianza ante el Estado, las instituciones y organizaciones políticas, marginación, violencia doméstica..., que según Lewis son frecuentes en todas las zonas deprimidas de las grandes ciudades.

Capitulo 3-
-El niño tenia los ojos pálidos de tanto estrujárselos no veía los rayos amarillos del sol, sus ojos estaban cegados cubiertos de un negro manto enviado desde las entrañas del imperio para que contaminen los del entorno regional no le quedaba... me detuve y comence a pensar en los comentarios escuchados en la compraventa de Stalin, y en las veces que Isaac bostezó mientras comentaba los textos del hambre y de la pobreza. Ese dia fumé más que siempre entraba a un estado de nervio que rayaba con los límites. Creí que el agua me pasaba los hombros y experimenté 35 escalofríos como un terremoto azuano... es cierto que me reí pero fue simple reflejo de un cerebro acomplejado. En mi estómago el acordeón y la tambora afinaban el primer jaleo de la mañana. Me reí con lo de terremoto azuano. Cerré los ojos y pude mirar a los niños de la Zurza y de Los Guarícanos buscando en los basureros, buceando en un mar de negrura y de utópicas esperanzas. Vi que el niño continuaba con los ojos legañandos y la boca colmada de babas y los dientes carcomidos, roídos por el comejen del imperio sádico, inético y zoilo.
En el barrio La Jabilla, en los alrededores del vivero, grupos de estudiantes y de obreros de las panaderías de los Mina, se movilizaban contra la actitud de la administración que se oponía a que los trabajadores de Los Molinos fueran beneficiados con las ganancias de las fábricas. “...el pueblo unido jamás será vencido” repetían esa larga expresión al mover tres pasos... al entrar a cada esquina “...!el pueblo unido no será vencido!” un camión cargado de plantas casi secas salía del “vivero Ivan Guzmán” el ruido era tan molestoso que los movilizados dejaron de vocear. - -¡Desgraciados por qué no se ahorcan! El que gritó la expresión molestosa continuó... hijos de la yegua váyanse a sembrar vidrios para las lomas de la fronteras.
-¡Café colado con casabe! ¡Maní tostado! ¡Guineero... Guineero! Más allá, llegando al Barrio de la loteria. Los estudiantes y los obreros y obreras continuaban ¡“El pueblo unido jamás será vencido”! camiones cargados de ataudes negros cruzaban la calle Minerva Mirabal en el barrio “Florinda Soriano” colindante con el de la lotería ¡depravados..., por qué no se ahorcan eh, eh, eh!
¡...El pueblo de la jabilla, de Sabana Perdida (como un río en cunetas) está en las calles moviendo los carderos y las pailas, y los cántaros como panderetas como sonajas, guiros cascabeles y tambores. Una señora sin enagua se movia cantando salves cibaeñas moviendo su cardero con la cadera percutiva de tal manera que dejaba boquiabierto al policía patrullero que habia llegado con intensiones inconfesable... y no pudo preguntar ¿dónde está el camión de los ataudes? Porque los reflejos del baile de la señora sin enagua nubilaba su mente. El calor como el hambre en el cuerpo de los manifestantes populares, entraba al cien por ciento en los techos de las viviendas, como si fuera en las ramas de los robles y de las palmeras de los campos del Caribe. Parecería que se acercaba un chubasco veraniego en invierno un fuerte trueno rompió el ruido de los camiones y de los trastos de cocinas de las amas de casas combatientes la señora de sin enagua dejó de bailar y corrió alejándose de la multitud entró a su casa y sacó una escopeta 12, semiautomática. Los truenos formaban una reacción en cadena de la “polimerasa (RCP) utiliza una enzima llamada polimerasa para multiplicar rápidamente un pequeño fragmento de ácido desoxirribonucleico (ADN), una molécula de doble cadena en forma de escalera que transporta el material hereditario en todos los seres vivos. Cada ciclo de RCP consta de tres fases. En la primera, llamada desnaturalización, se calienta el ADN para separar las dos cadenas que lo forman. En la segunda, llamada templado, la temperatura de la mezcla se rebaja para que los cebadores o fragmentos iniciadores del ADN se enlacen con las cadenas separadas de esta molécula. En la tercera o polimerización se eleva de nuevo la temperatura para que la enzima polimerasa copie rápidamente el ADN. En cada ciclo de RCP se duplica todo el ADN presente en la reacción, de manera que en unas pocas horas se obtienen más de mil millones de copias de un solo fragmento”. En minutos las calles de Sabana Perdida estaban repletas de agua amarilla arrastrando las tripas y las miserias del barrio unida al dolor de los habitantes de Guarícanos de Santa Cruz en La Victoria y en Villa Mella.
Cuando terminó la lluvia me encaminé para el Puente La Barquita donde me reuní con un grupo que nosotros, los de la compraventa, allí escuché los propósitos de la travesía para romper la cadena de miseria que nos ataba. Eramos 15 los de la Compraventa Stalin, estuve en nueve reuniones, más unas en bocachica y otras en un cañaveral del central ozama. Llegué, aunque forjado de esperanzas, con la bolsa de la preocupación llena de monedas inorgánicas, ausente de confianza, que Juana aminoró al brindarme el apoyo que necesitaba para el arranque que en apariencia sería el final. El final de ¿Qué? ¡De mi tristeza general, de mi particular angustia...! pienso que no era por eso que el niño estaba quedándose ciego, que tampoco era por eso que habia salido huyendo la señora sin enagua, y el camión de los ataudes repelía al pueblo de la cañita que decía... “unidos jamás será vencido”. Tres días después del último encuentro con los jefes del viaje, ya tenía 200 pesos producto de un televisor blanco y negro que reparé el miércoles de ceniza. Eran 1550 pesos los que necesitaba cada viajero. Demasiado dinero para mí. Eramos 48 personas sólo 6 mujeres entre esas iba una anciana de 84 años. Ahí se radicalizaba mi apatía y mis negligencias las que semanas después (por la aparición de Juan y de Negro, dos hermanos y amigos míos, oriundo de Cotuí, residentes en Santo Domingo) desaparecen. Cada uno por separado ofrece apoyo material y moral para la empresa. También Stalin quien me prestó la mayor parte del dinero. El calor que hubo en la calle aquella tarde de ceniza estaba dentro de la esperanza de Juana cuando en la mesita del espejo vio los billetes que faltaban para pagar el viaje hacia Puerto Rico. Ahora aumentó mi deseo de comer y Juana me preparó un jarro de café con chocolate rayado. No tenia cigarrillo y ya el Profesor no vivía en el barrio, doña Elvira habia muerto en la puerta de un colmado, atascada por una vieja camioneta conducida por un adolescente... que a decir de las gentes fue mandada a matar por confusión con la madre de otro adolescente pero que confieso que la conclusión de ese accidente o lo que fuese es un callejon muy aburrido, y muy triste... por tratarse de la señora que fue para nosotros doña Elvira... lo califico de oscuro. Tanto el Profesor, sus hijos menores para aquellos dias, como ella... eran personas que nos facilitaban un palito de fósforo si no hacia falta en caso de tenerlo. ¿No estarían los dedos de la manos del hambre allí esa tarde del 10 de diciembre del 1988...? ¿Estaría la vieja sombra rondando nuestro entorno y arropó el cuerpo y el alma de esa mujer con aire sosegado? Me bebí el último traguito y en un bolsillo de una camisa vieja hallé por accidente, un cabito de montecarlo, buscaba una afeitadora.
El la calle Francisco Alberto, el poeta, comparte con unos camaradas sobre los hechos ocurridos en Venezuela... inició una jornada de charlas sobre la muerte de Antonio Guzmán Fernández del que fuera admirador. Miró los pies de Lucy su compañera y amiga para decir con perseverancia y muchas parcimonias...-mis manos han estado abiertas como siempre muy débiles al lado de la vida pero hoy agarran el cadáver del presidente. Del presidente que sembró cariño y auyama, que sembró justicia y yautía en los campos fértiles en los predios de penas cuando supo de la muerte de Ivan su hijo muerto.
Gerardo terminaba de fumarse el pedacito de montecarlo y le olian las manos a viejo recuero se enjabonó la cara con un jaboncito roído por las ratas. Esa tarde llegaba un poco de brisa de los jabillales del río ozama el canto tranquillo de un gallo de pelea lo trajo a la realidad y en el brillo del espejo se encontró como en una esquina de la Mella en la zona colonial con los sosegados ojos claros de Juana que le sonreía y con mucho cuidado para evitar herirlo puso las manos encima de los delicados hombros del electónico marido. Pemanecieron largos ratos de ensueños sublimes anñoranzas que los llenaba de entusiasmo y de energía espiritual escasa en los hogares donde el miedo y el hambre son vigilantes cotidianos en los hogares de parejas honradas. Se miraron ella habia dado parte de su estabilidad emotiva a él luego Gerardo manifestó duérmete que vengo muy tarde, no te preocupe por mí. Voy para la casa de Genaro para finiquitar los detalles del viaje. Esta necesidad es un monstro fastidioso estrangulador es un gigante asfixiante. Hemos vivido desde que Balaguer asumió de nuevo el poder asustado y de lío en lío, la cosa despues de la muerte de Elvira y, la ida del Profesor para Puerto Plata se nos ha complicado terriblemente, por la falta del taller que compartiamos. No era mucho lo que haciamos pero moviamos apariencia siquiera.
El poeta continuaba hablando de nubes blancas, de rios enlutados, de cañaverales, de fusiles, y de broncas, y carderos y, fogones apagados. Lo mataron y lo tiraron al rio, con las manos cerradas, y con la boca abierta y los ojos enlodados, porque no quiso aceptar que el fondo monetario internacional era un benefactor como el profesor de octavo y de preuniversitarios quiso sembrarle entre cejas y cejas como en un cantero de hortelano que era la simiente para el desarrollo economico de los pueblos tercermundista... lo ahorcaron en una celda de la penitencieria nacional, allá en La Victoria y el mismo dia en otra en la carcel de Monte Plata por no aceptar que el FMI, era... ¡lo dije ya! Las manos del pueblo estan abiertas y cerraran cuando agarren cualquier objeto para defender la dignida... la suya, la de la familia. Los pies estáticos se moveran y romperan los grilletes caminaran como un gigante saltando las vallas existentes por siglos y romperan las etiquetas del neoliberalismo, salvaje como el capitalismo de la burguesia imperialista salvaje y troglodita. Miró los pies de Lucy su compañera y amiga para señalar- ahora mis manos estan rígidas los labios muerden el corazón de la historia en la oscuridad del océano bebiendo la sangre del cegato niño. Muchos se ríen de la muerte que la guerra imperialista ha creado, ahorcando patriotas porque reclamaba un pedacito de huerto para cosechar el pan de su hijo cegato. Ahora el encendió un cigarrillo Apolo... mientras escuchaba el aplauso. Porque era un bailador de coplas y décimas y chuines propios de su etnia, de su raíces. Escuchando el canto socialista del arado y del arador, escuchando el canto socialista de los convites y de los tonapiones ahora miró el rótulo del letrero que dice fuera gringo de Quisqueya... ahora volvio a mirar a la compañera y amiga Lucy. Debajo del letrero vio un retrato de Pérez Guillen asesinado en otra celda de la Penitenciaría nacional de la... escuchaba los tiros de la cueva en la batalla de la América, el 12 de enero del 1972, la batalla de German y de la Chuta, de Ceron y... la franja de intolerancia cortó el nombre de los patriotas caídos para secarse el ojo izquierdo que era de los dos el único que lloraba, y lo hacia con lágrimas ardientes...pero los explotadores eran dueños de las fabricas de balas y dueña de los pinares con la que fabricaban los ataudes eran dueños de los cuartos, de las monedas con las que compran conciencia. No es cierto la conciencia no se vende. Pueda que la compren... pero no hay quien la venda... porque mi pueblo ahora está seguro de lo mal que es vender la sangre de sus venas y las ideas de sus sienes. ¡De las Sienes! ¿Será ahí el lugar de las ideas?
-Debemos tres meses de casa manifesté a mi mujer- he perdido la confianza del casero. No es... que me sorprenda el tamaño ni la fuerza del abogado, quien es alto, moreno, hijo único con cierto complejo de boxeador. No es eso, lo interesante es, que siempre me saluda cortésmente. Como te dije Juana 1550 pesos es mucho dinero, para mi esa cantidad es mucho cuarto. Aunque ya lo tenemos, ahora mi preocupación es conocer los jefes del viaje... conoci un hombre parecido al dueño de a casa, según lo que se comenta de ese individuo es dueño de los viajes ilegales o es el capitán de la embarcación que nos llevará a Puerto Rico. Quien me enteró fue el asistente y contacto enlace aquí en Sabana Perdida, cuando le arreglé el inversor de la casa. Oye pero tengo que ir para Miche le dije a Juana, pero a ella la noticia la escucho como si hubiese rebuznado el burro de la vieja Lucia Decena. No confiaba en el procedimiento de pagar primero a gente desconocida... me dijo que era como el que compraba un arma a un individuo sin rostro sólo por el deseo de estar armado. Despues que entregué el dinero pasa una semana, pasa otra... una más y otras... y nada. ¡Bueno se perdieron los chelitos! me dije. Ahora es que estamos desbaratados me sentí desconectado de la vida real y flotaba en nubes livianas translucidas.el tipo anda con el dinero de todos. Juan que me apoyaba en todo, me escucha y me entrega nueva vez la carta abierta sin tapujo ni traque traques me apoyaba en todas mis locuras el canto de un gallo le dio gana de encender un cigarrillo, me dijo ...”váyase que los suyos no se morirán de hambre”

Fank es un joven muchacho con muchas emergías de ilusiones y poesías, los llamaban el poeta loco porque cuando hablaba de sus temas o de los que elegía para tal o cual exposición, al iniciar miraba los pies de Lucy compañera y amiga...- lo mataron -continuaba hablando- porque tenia los dientes afilados y las uñas amoladas para defender a sus padres caídos en los combates de las noches, en los callejones, en los chuchos de algún batey arrimados de cualquier portal buscando un abrigo o un pedazo de cariño el dia del nacimiento del niño Dios. Cualquier difundo es mi hermano, es mi padre cuando se conoce que muriera buscando la vida. Si ese murió con las espadas de carne y de huesos levantadas como antorchas rebeldes, prestas a quemar las estopas que arrojaron los burgueses el 16 de febrero, en el cuerpo del comandante Caamaño, mientras herido y prisionero, en la sombra del Laurel, en las curvas de Nizaito en Caracoles, le arrancaran la vida mientras conversaba con las blancas nubes de su horizonte fumando el último placer de haber sido dominicano. Los dueños de las balas con que mataron al Che... continuaron fabricando para matar Alberto, para matar al Men... para matar a Narciso para matar como en las calles de Colombia mataron al indio y habían matado a Jorge Eliécer Gaitán en 1948. La manufacturación del cadáver de la naciente revolución agraria en Guatemala en la coalición de partido que elevó al poder político a Jacobo Arbenz Guzmán depuesto de la presidencia por el coronel Castillo Armas y su “ejercito de libración” entrenado en territorio norteamericano... entrando por Honduras... Frank, el poeta, miró los pies de su compañera y amiga... las ideas volaron como crisálidas en flores de palmeras y en pólenes de azucenas sociales y cánticos proletarios. Convirtiéndose en féculas y panesicos y jalea, mermelada y empanadas de almidones rompiendo los eslabones de una cadena burguesa de hilo de oro envuelto en papeles de algodón. La gente miraba las manos del poeta que estaba limpias como el agua que sale de una noria... y la piel de Lucy compañera y amiga... a la que miraba a la cadena que sostenía de un cuello imaginario, en una piel de seda blanca tan irreal como la cena que en la mesa del poeta le esperaba.. El poeta dejó la charla de los versos sociales envueltos en sales del imperio y se encaminó con el grupo de Gerardo y de Genaro rumbo a un lugar llamado Miche... pasando por el Hato Mayor. -Oye poeta dije esto es un milagro.-
- Para mi no- aclaraba el poeta- que era muy incrédulo. Milagro, milagro de qué en estos tiempos no hay nada milagroso. Podría haber hechos extraños y sorprendentes para unos pocos pero de allí a milagros. No Gerardo... me dijo- en tiempo de envidia y maledicencia, no abunda el bien en horas de las noches. También el poeta me dijo - esa gente sabe lo que esta haciendo- a esas gentes no les importa que lo delaten- manifestó.
-¡Es cierto! le dije. Yo no podía imaginar, nunca lo podia imaginar, que en el futuro volvería participar... en otros siete viajes en los que fracasara, cayendo prisionero, y lo peor perdiendo casi 136 ¡mil tululuses! ¡Ahora de aquí en la Vega! La travesía que hice es increíble. El poeta, mientras caminaba..., comiéndose una naranja agria, que habia cogido en un ventorrillo, en la calle San Vicente de Paúl, en el ensanche Los Mina, en la Capital de la República, en me preguntaba, con voz de loza persa. Por el comportamiento de Juana. A lo que yo le respondí a seca y con precisión: Ella me apoya en todas mis aventuras, además casi nunca hacemos nada de espalda al otro. El deseo mío generalmente es la esperanza suya. Como desea el progreso familiar estuvo todo el tiempo de mi lado haciendo longanizas con tripas de pollos.
Estando en Hato Mayor seguimos las recomendaciones del tipo que nos orientaba, no habia dicho...-en el parque manténganse alejado uno de los otros.
-¡Ofrézcame!- dije al ver que hacíamos un mitin, éramos cuatro docenas de hombres y seis mujeres, 52 en total. Ese día que llegamos al parque fue el mismo que nos avisaron, un mes después de que se habían llevado los dineros que con sacrificios hubimos de conseguir, fue por eso que como muchos, lo creí un milagro. Siéntense en el parque de dos en dos. En vez de estar con otro yo iba con Genaro y el marido de Virginia. Virginia era la mujercita chismosa que vivía atrás de nosotros en barrio Enriquillo. La mente la habia dejado con Juana en la casa porque no le habia dejado nada. Yo llevaba 5 dólares, era mi capital. El dólar estaba a 3 y pico, no muy largo. Stalin me busca un muchacho que la mamá quiere mandarlo en el viaje, a quien familiares esperan en Puerto Rico. En cambio yo iba sin amigo y no tenia ni un mime de familia en aquella isla. Tampoco conocía a nadie. Cuando llegamos a Puerto Rico el tipito se me desaparece... estaba muy débil parece que los familiares tan pronto pusimos pies en tierra lo secuestraron para bien suyo. La mamá del muchacho cree, que yo soy un experto en viajes ilegales, aparentaba haber viajado muchísimos. Stalin me habia dicho... no te despegue de ese muchacho que donde el esté es que tú vas a estar, olvídate de eso que tu vas a llegar seguro. En apariencia el conocía la situación de los armadores de los viajes. ¡Okay! Dije. Varias horas de estar sentado quitado de recuerdos familiares... miré al poeta mirando los pies de su perrita Lucy a quien le arreglaba la cadena en el peludo cuello, llegaba un hombre de edad madura, alto y fuerte... hace ademanes como si pasara lista, nos contacta y nos sube a un camión cerrado como a un ganado hacia el corral, para una por una llevar luego a descuartizar al matadero municipal. Llegamos y allí nos arrojan al corral en una finca privada, en una loma de Miches pasamos por La Majagua, por Monte Claro, los Guineos, el Rincón. Con cigarrillos y fósforos en los bolsillos, galletitas y salami. Cuando estamos allá en la loma, me topo con un amigo, nieto del dueño de la finca donde estamos arrojados como vacas. En verdad este individuo de quien es amigo, es de mi hermano, residente ahora en Puerto Rico. Lo conocí en la casa que teniamos en los Mina, cuando nos visitaba. A partir de la ocasión todos entramos en tensión. Pasa una semana y no ocurre nada, no vemos a los que nos llevaron a la finca, las provisiones se nos ha acabado, los fumadores no tenemos cigarrillo, solo tenemos hambre y, muchos estamos cargado de miedo y de tensión. Me estoy desesperando y dijo- me voy para mi casa que se pierda todo, que se pierda todo y repetía mas de once veces como un idiota borracho. Salgo para irme, camino duro, tres horas caminando y no hallo la carretera sin saber donde me encuentro. Estoy solo... volví para atrás. Vislumbré una fogata que los muchachos habían encendido, gracias a ese error pude regresar al corral de donde no debí salir... cuando Genaro me vio se echó a llorar. Lo hizo como un niño que ve llegar a un familiar muy querido. Le contesté que se me habia metido la familia en la cabeza. Cuando me escuchó decir la palabra familia como un niño lloró de nuevo. Pase mejor expresado pasamos tres semanas más para hacer el viaje. Eramos 62 personas habíamos dicho pero en realidad habia dias que parecíamos ser cientos... parecía cosas de los demonios el nieto del dueño de la propiedad donde estábamos no volvió para traerme cigarrillos y algo de comida. El hambre era mayor que el calor que tenia el pueblo de la jabilla de sabana perdida el dia que el camión de los ataudes aplanara en la calle Yolanda Guzmán en el barrio de la Lotería, al señor que pedía limosna. No teniamos ni esperanza. En la finca era solo tierra desolada. Dormíamos en el suelo en la grama. Una noche... mientras huíamos del calor y buscábamos algunos cogollos para engañar los apetitos y sacar los gases de los intestinos, nos hallamos con una enramada quedamos sorprendidos creo que estuvimos alegres. Estuvimos ahí, a las dos de la madrugada vimos un bulto blanco que en principio parecía un objeto diferente, era una vaca o parecía una vaca. De repente uno del grupo dice... nos jodimos ahí viene la Marina de Guerra, ay para que fue eso, se armó el ¡corre... corre! Yo no oigo na, ni na, me detuve para ver a quién era que en verdad le estábamos corriendo. -¿A qué es que le huimos? Me dije- un poco en silencio. Cuando subo no veo ni escucho a nadie ni a nada. Entonces me quedo allá bajo y veo una blanca novilla. ¿Pero será cierto que es a una vaca que le huimos? Me río entonces grito-- ¡Son vacas lo que hay... pedazos de fatales! No reíamos por nuestras suertes volvimos a la enramada, donde había una camita. ¡Bueno! Me toca la cama ahora la cama, esta es mía ahí me quedé. Me sentí líder por algunos segundo era la tercera vez que el grupo se sentía obligado por mis consejos o por la casualidad que había el destino puesto en mis manos. Al otro dia tuve que desactivar una revuelta para linchar la vaca o un becerro que le acompañaba... les explique el riesgos que tomaríamos si emprendíamos esa expedición que si matábamos esa alhaja tendríamos que matar a los dueños el grupo caería en estado de locura y los planes del viaje se irían al precipicio. ¡Podemos aguantarnos un dia más! Seguimos andando y llegamos a otra casucha mejor organizada que la enramada ahora eramos 48. Llevábamos una vida socialista... nadie tenia nada y lo que habia era de todos. Compartiamos lo que aparecía la casucha estaba cerrada presagiaba que algo en su vientre había, -esa se fue a pique- manifesté- más que en silencio, lo hice para mi consumo interior., Cuando abrí la casucha, había dos racimos de guineos pinticos la sorpresa no permitió a las manos guardaran más que dos unidades, cuando dije... ¡hay guineos...! ¡Ay santísimo! lo que entró a la choza fue un hormiguero. Fue un grupo de piraña que dejaron las aguas. Acabaron con todo... yo que un señor de color leche ahumada recogía las cascaras y sin lavar se las comía sin mucho empeño... comía esas cascaras como si hubiese sido un poco de repollo avinagrado o como si hubiesen sido hojas de lechugas repolladas. Después, como no había agua en la choza, ni en los alrededores, de un brinco cayó donde el poeta estaba orinando y comenzó a beber de los orines del poeta, como si hubiese sido de una llave pública. Parece que la suerte se acercaba porque ya teníamos techo. La choza es de un viejo que fingía cuidarla, en mi parecer estaba alquilada con todo y propiedad como un hostal donde los traficantes alojaban a los clientes... muchos creen que en una barranca que hay camino a Monte Claro, hay un cementerio donde entierran a los que no convencen en algún negocio. En el asalto de la primera enramada entró conmigo un individuo con aire de salvaje, con aspecto de ordeñador y recuero, supimos luego que llevaba tres meses y medio, metido en el monte esperando la salida para Puerto Rico. Este mismo elemento es un tremendo gateador se sube a las dos matas y la desnuda en la totalidad... como no habia machete pela los cocos con los colmillos sin hacer un gesto siquiera de agrado o de dolor.

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