imagen de Victor arias, párrafos de los Camaleones su novela





La tesorería estaba compacta de cobradores y busca vidas fue desalojada por el Lic Bladiburgo Batista Ulloa encargado quien estaba acompañado del señor Milvíades Simón Morales, presidente municipal prestos para el análisis de los presupuestos del Ayuntamiento. Bladiburgo Estaba incómodo por la algazara que llegaba al cubículo desde el parque donde grupos hacían coros a un borracho que perdió el poquito de ron que le quedaba de tres botellas recibidas de manos del Alcaldes saliente, por la colaboración por haber votado a su favor en la convención de su partido.
La charla continuaba en transportación y Macoro contaba hechos y anécdotas de cuando era preadolescente, un jovencito de 14 años—Sí, si a esa edad iba por orden de mi padre para acompañar a mi madrina que se hallaba sola porque su marido que según las lenguas suaves andaba llevando comidas y vituallas al guerrillero Enrique Blanco Sosa. En monte de la Jagua y la lomota.
En el parque , encima de bancos y la glorieta, militantes y dirigentes medios de partido del buey que más Jala, en IMBERT hacían guardia en la media luna , pasaban horas y horas pisoteando gramas y matitas de lo que fuera un precioso jardín en los tiempos de la guerra fría . En grupos de seis en presencia de regidores especialmente de Victoria Pichardo de Ventura; hablaban de la poca o ninguna atención que ponían los gobernantes ya en el calor de las funciones. Hablaban también del fenómeno aparecido en la

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mesa de la sala capitular ,los temas variaban por los intereses Pero todos opinaban del infante lagartija y que el gallo de Kuning pasó la tarde entera manejando en las calles de la sociedad, en el caballo más briso de los entornos y contornos imbertolinos
Y en el camioncito azul, dicen que fuera el gestor de los accidentes ocurridos en los tramos Imbert Llanos de Pérez e Imbert Maimón .En cantos de amargura y de sollozos místicos el gallo de Kuning, cacarea cual gallinita de corral.
--Todo ei vivo si no lo sabe usted, está mueito
--¿Cómo así?
¡Ja, ja, ja ¡ se rieron por largo rato . Calificando de alocada y torpe la pregunta de Celestino Suazo miembro de pa policía de Ornato
--¡Pero bueno, pero bueno mijo! Tuei mundo sabe qui los pies dei difunto pisan ei aceleradoi dei camioncito azúi .
--¿Quién no lo sabe? -- interrogó Brunildo Sención.
, pero escuchaba que Cuando la comunicación se reestableció Aquira miró retorcido el cuerpo del Síndico Francisco Chilimó y se marchó hacia la bañera fingiendo tener calor El decía—Aquí sólo hay deuda, aunque en verdad existen en abundancia los Camaleones, y muchos Saurios a los que temo por la ambivalencia de su Anatomía
Un nuevo grupo integrado por Bobito Cruz Batista ,por Rafaelito Santos Sosa , por Andresito Cabrera ponían pensamientos en el comportamiento que ahora tenía el señor Alcalde Municipal—Pero señores el Síndico nadamás tiene ojos para servirles a los que los combatieron y los

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calificaron de DESCALZO—dijo Bobito, sólo favorece a los que con él riegan el mismo jardín .
--Yo no entiendo! Manifestó, -Andresito.
--Está más que claro, es muy transparente. Chilimó da de comer a los que tienen comida en la misma mesa suya,
--Así es-- afirmó Anibaldo Santos. Le sirve a los que los halagan y aplauden su travesura. Está sedado
--¡ Unjú ¡ ese compañero,-- enmendaba el señor Cabrera—se le a subido el orgullo a los pies .
--¿Cómo a los pies, será a la cabeza?
--En la cabeza tiene El, los senos y los labios de su nueva Hada madrina.
-- ¡No sea necio! Por qué habla así del Alcalde, por qué no habla como hablan los individuos libres y honrados, limpios, con transparencias sin galimatías pesadas.
En la oficina del Alcalde de la Secretaria , le sirvió una copa de agua de coco de indio, dulce y fresco. Lo hizo con muchos tactos voluptuosos, él la miró, fue entonces cuando se acercó y puso con muchas suavidad y delicadeza una cucharita de azúcar de leche. La movió cálida y afectuosamente. Tomó sus manos la acarició con los cristales de su dentadura para agradecer el gesto que había hecho.
La tertulia continuaba en transportación ahora el tema era el sepelio del Doctor Peña Gómez, pero el mayor interés estaba en los extraños sucesos ocurridos luego del triunfo del Partido Revolucionario Dominicano, que este lidereaba aun desde la ausencia física y en sentido particular en Bajabonico del señor Francisco Chilimó Medina,

Nicolasio jefe de la policía de Limpieza y experto lector de Orines femeninos más que de otros géneros y de esencias escatológicas, decía—le diré que hay que cuidarse pero en especial cuidaremos al Síndico porque en esta
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semana a la oficina nuestra enviaron tres grandes fundas llenas de golosinas en condiciones de regalo y un frasco de tisana. Llegaron las tres cosas por separadas vistas por el profesor Cruz Arias, como algo muy sospechoso. El Prof. Cruz Arias, observador por experiencia prohibió que fueran consumidas y recomendó a que la estudiáramos con sumo cuidado. Luego de conocer los resultados y la procedencia y la naturaleza e intención el envío – Veremos habría dicho el profesor, asistente del Alcalde. En hora de cerrar el despacho
el miércoles 13, para sorpresa de los que allí nos hallábamos—refería el encargado de Policía de Higiene municipal, -- pudimos ver que de las gavetas donde se encontraban las fundas con los regalos salían como largas crines.. verdes de 48 caballitos del Diablo, que como 48 matitas de junquillos perforaban las rejas y paredes como en una hortaliza de fantasmas. Nos acercamos para comprobar lo visto. Entonces Julianillo Bonilla -- manifestó -¿por qué no fermentaron en vez de germinar? ¿Por qué esos regalos tan bendito de la naturaleza?.
¿Qué le hubiese sucedido al o los que hubieran ingerido un pedazo de hojaldre? – preguntó Tony Amada, el Naipe. que tenía en sus brazos a su primera hija acabadita de bautizar por Bernardo, Sacerdote Altamirano.

Los grupos se desintegraron hasta el otro día .La casa edilicia con los nuevos inquilinos emitía otras sonrisas porque tenía otros labios, y emitía nuevas voces.
En los pasillos El Asistente del Alcalde ofrece detalles de la visita hecha por Juan del Bosque Núñez, requiriendo

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ayuda, para transportar a una nieta suya que fuera quemada en primer grado, a el hospital provincial --Ordené al Julianillo a llevar la pequeña accidentada, sin embargo esa orden no pudo ser ejecutada por oposición de la señora Kanilca Pérez, dando alguna justificación. Chilimó Medina,
respondió de esta manera-- Esa fue una actitud desatinada, desfavorable que desdice de los fines de nuestra gestión. Fue una salida errónea. Ese mismo día contestó preguntas que les hicieron los empleados que agradecieron los regalos que El le trajera de España. A Celina Medina Vásquez, empleada de tesorería le contestó así--- Caramba, si el día anterior a mi salida se me sentó en la mesa donde cenaba un individuo con cara de esperanzas ,una mariposa con nariz de dame un poco, comenzó a comer, de lo que había en mis platos, sin preguntar. Lo hacía tan rápido que cuando intenté el ensamble de nuevos bocados no quedaban más que las florecillas de la porcelana en el fondo de los paires , al término de sentirme mal ,llegaba una nota de nuevos servicios que el individuo había ordenado , que luego degusté complacido. Oye Celina,-- dijo el Alcalde -- el hombre tomó mi mano izquierda como se toma la de una novia secreta, je, je, . En tesorería escuchaban con atención a Chilimó, exploraban en silencio el rostro del funcionario edilicio y Ejecutivo Municipal. Luego lo hacían con aplausos y algazara.
En el parque estaba el equipo de los Swaps pero que había sido coronado como los Tragafuegos intercambiando trofeos perfume de una tonga de alcohol la ebriedad empañaba los cristales, de las transparencias humanas pero en los Swaps, lo que no se aclaraba se empuercaba . Uno de ellos reía del
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borracho que aun lloraba como un niño que acababa de perder su biberón de leche, pero el libador . había perdido una de y sutiles encantos, la presencia y sutiles encantos, la presencia del clan colegía con el y sutiles encantos, la presencia del clan colegía con el ia del clan colegía con el las tres botellas de ron que como paga le había otorgado el ex incumbente a cambio de su voto en la convención de su partido. El hijo de Crucito manifestó—ese lo que tenía era un huacalito ,Los demás lo observaron .Antonio Siete Cuero, caminaba con sus zapatos como siempre bien lustrado, servían de espejo para mirar la paja del ojo ajeno, de todo modo, murmuró en seguida -- señores , quién no sabe que era la decimoquinta vez de los botellones violetas ¿Violeta! Manifestó Guárico Sosa,-- ¡Será rubia! O colorado.
En la oficina quien manejaba su sentimientos encima de los rieles como un tren de emociones eróticas las rodillas y los codos hallar el sosiego como palancas de segundo género, una retrocavadora de sensibles arrugas mudas. Anduvo hasta encontrarse en los labios erectos con sabor a mangos y a mandarinas en una cara limpia y fresca, la del Alcalde, libaba como el que había perdido el biberón ,El dejaba como una pérdida la timidez y la vergüenza de quedar envuelta en la misteriosas hilachas en una mortaja seductora. Movía las piernas entre las ganancias del llegar al norte donde esperaba las notas estratégicas el que da la trata de deseos de un viaje ,

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