De ambiente ruralita con escasos influjos urbanísticos.
Personajes principales: José Lucá Garzón individuo incrédulo según su parecer, pero los amigos lo conciben místico apasionado con prejuicios de una ortodoxia silvestrita caprichoso. No acepta que su mujer le ha sido infiel con un jornalero de su entorno con el que intercambiaban esfuerzos… y que el destino decidió a su espalda compartir los amores que el tenía a su mujer Enriquilla González con Pupito Mora Pascual. Que es otro de los personajes del entorno rural, compadre de Jacobito Morales carpintero de oficio y agricultor temporero. Pero esta Enriquilla, es maestra empírica que hace creer tener Summa Cum en todo su quehacer cotidiano, sin embargo en lo que es master es en simulación manejadora de la hipocresía como un vaquero del lazo y la manea. José Lucá la ama y apuesta a la pulcritud y castidad de su mujer a la que llama Herniquilla, después de perder su único caballo en apuesta lo entrega sin el lazo al que utiliza ahorcándose en la puerta del aula donde impartía clase y que luego de despachara a los alumnos hacia el amor con Jacobito Morales, portero del centro escolar. Lucá hace memoria de los traicionados antes de tomar la decisión y deja una carta encima del escritorio escolar.
Que nadie después de llevarme diga que yo pude ir por mis propios pies… y que luego de verme regresar que no digan que nunca llegué a irme que me quedé rumiando en mis dolores, que luego de verme comiendo nadie se atreva a decir que era con los dientes de otro que mordía y trituraba los alimentos. Que no busquen parecidos con lugares alejados o cercanos regionales o universales porque el hombre dondequiera duerme y sueña. Que nadie se atreva a creerse autorizado a llevar encima sus difíciles y atentos complejos se mis recuerdos o la Persona de mis recuerdos y si igual le parece los recuerdos de mi persona. Lo que estoy expresando lo dijo José Lucá Garza, es que los días de hoy siguen con las mismas quejas, con las mismas luces y las mismas sombras… desde que nacieran los dolores de la tierra y desde lo ignoto la luna con las mismas
Puertas de entradas y de salidas son los mismos cantos y los mismos ritmos con las estrellas vestidas de luces amarillas y el cielo con las mismas solapitas azul. El cuerpo guardando para el invierno llevándose en sus garras lo que a su paso encuentra como el funcionario de Hacienda y Comercio o de cualquier emporio Estatal y hasta privado.
El domingo continua con la fanfarria y aliento a licor y a perfume, el lunes con el peso de la tarde anterior, impidiéndole al martes avanzar pero con mejores alientos el miércoles como el jueves y el viernes atento para cumplir la misión.
Es así -le respondió Pupito Pascual- que acababa de entrar por la misma puerta por donde habían entrados otros en el pasado lejano y cercano. Solicitaba un macuto para marchar a recoger café para la Lomota. Puedo asegurarle, señor José Lucas Garza, que esta época y las otras son idénticas, a las que mis abuelos comprendieron en momentos de desear ser libres e independientes, época de juegos y de intrigas.
-De juegos será, también de malquerencias y de envidia donde las lluvias y los soles daban las facilidades que las circunstancias permitían. Las patadas, el fango, los olores nausicos, permitiendo sólo variaciones, compay José, cuando iban de frente a la naturaleza humana, o cuando logramos transformar la percepción de la naturaleza de la consciencia y de las cosas de la realidad mire usted la gallina de mi casa duermen primero que las suyas porque en el palo donde duermen la oscuridad llega primero.
En casa del viejo Sixto Cobolono tienen lámpara en el gallinero, lo que Compay Pupito me esta diciendo, no tiene remiendos, ni sobras que botar, para qué voy a porfiar, los tiempos siguen igualito con las mismas sombras y las pocas luces.
Los echadores de día se retiran a su casa a las tres horas y hay que darle hasta agua fría. –De lo que estoy seguro José Lucia es –dijo Pupito como si hubiese sido otra persona,- que las mujeres de ahora en nada se parecen a la de antes de ayer. Las de hoy dejan ver con mayor frecuencia y facilidad las piernas y las nalgas y transitan más que antes, los caminos hacia el adulterio lo que le digo su merced, es que el bombardeo y la influencia de las imágenes televisivas atraviesan la privacidad del hogar, las novelas y las.
comedias con intenciones pornográficas las estimulan a la infidelidad
Bueno amigo Pupito muchos casos no le presentaré porque no son buenos, no soy un ordeñador de palabras, pero le presentaré… las mujeres del pasado decía mi abuelo no dejaban ver las rodillas por eso eran mayor cotizadas e interesantes se podía presumir cuando la convertíamos en un trofeo de conquista como tal.
Oiga, este es un tema muy delicado, por tal razón compay le ruego, que reciba como una propuesta cambiarlo, es muy complicado para conversar es como subir a una plaza de cadillos tres pies o de muchas guazábaras al medio día.
No su merced, es mucho peor, es meterse en un pozo con arenas movedizas, en medio de la selva. Y cuando salimos andamos con las rodillas cortadas.
Compay, por qué no dice las canillas y Jarretes ensangrentados como el o los que huyen de los agentes que comanda Alicinio Peña Rivera, figúrese que la mujer de mi hijo Juliano, compay ahora comenzó a berrear
-- ¿A berrear ha dicho usted?
Eso mismo, se ha convertido en chiva.
¿Y no es Dolorita la maestra de Rincón?
No, yo la conozco por Enriquilla.
¡Si hombre, ahora es de Bajabonico.
No puede berrear!
Si, y la de Rincón del Alto, dejó de berrear hace mucho.
Cada vez lo entiendo menos pero me da mucha gracia escucharlo, eso sí, las cosas suyas encienden el apetito de reír. Ambos rieron a carcajadas y se pusieron hacer rayas en el suelo empolvado. -Otra vez le digo compadre, yo no lo comprendo
Se puso a berrear.
Volvió a producir rayitas menos visibles por el polvo con una astilla de jagua que llevaba para componerlos balaustres para la mecedora de la abuela que llevaba 35 años encerrada en una estancia muy pequeña bajo el sufrimiento del mal de las ideas -
Así es le ha cogido con llevar cuernos en vez de moños y redecillas llego diciendo padecer de neblinas y nauseas vaginales y que entraría en cuarentenas y abstinencias voluptuosas, según una sobrina del compadre, compinche de Enriquilla lo que tiene en verdad son grandiosos calores uterinos. Mi mujer me dijo haberla visto en los laboratorios de Lucindo Veras, que es su medico de cabecera y ahora desde que comenzó la berreadera, es de cintura también. Y como Grecilia mi mujer no conoce de esas cosas de nombres clínicos vino preguntándome porque según ella el doctor Veras la estuvo untando, a Enriquilla con un ungüento llamado Falomanitis.
¡Falomanitis, pero oiga, a usted que le sucede por qué se sorprende, eso es lo que a su amigo Benito Luciano le está sucediendo, ya señaló la manera de cómo iría a morir, ya señaló el día, dijo que buscando fósforos en la mochila de su hija y lo que halló fue una caja de preservativos multiformes y policromáticos, dijo que como su delirio infantil fueron las vejigas las sopló dejándolas pendiendo de los sostenes, colgados en clavos en el aposento de ella.
Y cómo es que usted se pone a hacer esas comparaciones de la berreadora, doña Enriquilla y lo del ungüento del doctor Lucindo… con eso de hallar las vejigas que sopló, no muchacho. Esas son pajas para garzas, hay que tener un corazón de paila y un cerebro programado para el mal, y engañar así a un individuo tan responsable y trabajador como nuestro amigo y compadre, decir que son cuarenta por tres en abstinencia de marido, según lo que me contaron, el nuevo sazón le asienta más.
Oiga, me parece que lo que termina de decir, aclara mi entendimiento. Ahora mi compadre pasa los días dando como los monos saltos en los montes, buscándole frutitas porque padece de antojito
¡San Antonio!, será que nos estamos volviendo locos, porque no puede ser que está embarazada y el amigo no se de cuenta.
¡Bueno!, eso no me lo han narrado. Yo sólo cuento lo que me cuentan. Anoche, como saleo sonso, llegó cargado de yaguas, de guineos, guayabas y de limones dulces. Parece que fabricó los limones porque el verde que describían era cuestión de pintura por su frescura era algo increíble. Mi compadre ahora se la pasa contándole cuentos y chistes del pasado. Esas cosas me recuerdan a Lola mi mujer la que espera aún, que la lleve a la Isabela para conocer el lugar donde Colón escupió las aguas y la tierra que creyó las Indias. ¿Verdad que se lo dije? Sí que lo recuerdo, cómo lo voy a olvidar.
¡Oiga, son trece años preparando las maletas…!
Son cosas del destino, puede que también las manos de la Diabla anden por ahí.
¡Jesús maría purísima! ¡María y José! Que no los oigan las vecinas.
¡y qué que hace que me escuchen los muertos del purgatorio, yo no creo en fantasma, ni en espantapájaros.
Esa es la verdad. A mí se me importa que me escuchen, Los compadres miraron que los pies pisaban las cabezas comprendieron que eran las doce, se marcharon a hervir media docena de huevos de cuervos y de guineas para con yuca recibir la tarde de aquel 24 de octubre fecha que el presidente cumplía años por ser día de San Rafael.
En la casa de Enriquilla, los armoniosos aires del matrimonio en apariencia no hacían murmullos, tanto ella como él, se rozaban con las miradas de vez en cuando, si hablaban lo hacían quizá muy bajo, ambos lloriqueaban sin dejarse escuchar. Ella deseaba un poco de agua y sacó los pies de los del marido y sin mucho apuro caminó hacia el tinajero. De regreso el dijo con voz casi muerta –Tú te has pasado viajando donde ese mediquito y en vez de mejorar mayores son tus males si lo tomamos por tus quejas, cada vez que creo que te darán de acta aparece con peor complicación y eso no es bueno para la pasta del hogar que aunque no lo comprenda se esta en pedazo cayendo en un jarro horadado… en ese jarro Enriquilla es donde me sirven y cuando levanto para absorber un poco del contenido ya no hay nada porque por los hoyos se ha salido. He llegado a creer que un fantasma nos está separando.
Es verdad- dijo ella- y se volvió a parar, pero con la suavidad de sus manos, que anduvieron en las orejas y para dejarlo un poco alelado, con el dedo meñique le rozó los labios el mostró sus preocupaciones sexuales sin que ella se inmutara al verlo.
Días después los compadres siguieron hablando de los males de Enriquilla, esta vez estaban en el patio de Jacobito Pascual bajo una fresca tarde de estivales. Dentro de la cocina que estaba techada con pencas de palma, los muchachos hacían cuentos de misterios y de terror, cosa que a la esposa de Jacobito le agradaba, en todo el vecindario de Rincón del Alto
era la única mujer que no huía por la presencia de sombras muchas veces chinescas el olor del café pilado entraba a los edificios gustativos de los compadres y eso aligeraba el deseo de fumar que ambos habían jurado aminorarlo. Jacobito le dijo a Pupito, que se preparaba a beber el primer sorbo del negrito chismoso como le decían al café de pilón.
Usted dijo en nuestro último encuentro compadre, que le estaba sucediendo a… no es lo mismo, pero reconozco que es muy parecido a lo de Benigno Lucindo. Creo que como no se lo conté le estoy diciendo como primicia que anoche le entregó un certificado médico para ausentarse del trabajo.
Sí ya me lo había dicho, me dijo que tenia que permanecer fuera del mantel sexual por 120 días según ese dictamen, ella lleva un ejercito de parásitos invasores en los órganos reproductores.
Compadre-dijo Pupito- me voy a tener que marchar porque cuando nos juntamos no hay mejor tema para usted que no sea el problema de compadre José Lucá.
¿Por qué es que nunca le he oído llamar como todos le llaman José Lucía?
-Porque de niño nos hemos dicho Lucá y Pupirote. Yo pienso que me está sacando el cuerpo. Para mí que no soy entendido ni en esas cosas ni en otras tampoco pienso que no son actitudes de un facultativo que se respete, sino de un inepto proxeneta andrajoso malicioso y pornográfico. Partir de lo ocurrido José Lucía anda con la cabeza de burro, se ha vuelto un pobre animal no sale de los conucos y habla de acciones trágicas ayer me contaba que un primo que vive en las Aromas de Bajabonico encontró a su mujer enlazada con los
amores de Socarrón Papito Sosa. El se hizo el ciego y como un mulo buscó una soga al no encontrar cadena, amarró la casa por la solera y al creerse buey tiró a bajo la vivienda encima de los cuerpos de los amantes. Ahora Socarrón vive en amina, en el municipio Esperanza en ese ingenio de Valverde, donde los patriotas enfrentaron a los invasores que desde Montecristi se dirigían para Santiago en 1916… en esos días las tropas invasoras que cansadas pululaban el entorno de la Barranquita entraron a Jicomé de los Torres, persiguiendo a los jóvenes porque según, informantes del contorno, el joven Augusto Torres González, era el que sabia donde los revolucionarios tenían las armas enterradas, cuando los soldados conocieron al pequeño puberito al atosigarle y negándose rotundamente lo golpearon en la cabeza dejándole moribundo en uno de los potrero cerca de la Damajagua. Finalmente dijo yo conocía ese hombre es el papá de las señoras de Julio, de Bruno el caballicero del ingenio Amistad y de Evaristo tronquero de mismo central azucarero. Tenía 117 años y ordeñaba unas vacas.
Lo que usted dice que me gusta hablar de Enriquilla tal vez sean cierto que me agrade hacerlo con la frecuencia con que lo hago pero todo eso es montes y culebras, el mundo está en el mismo sitio, en el mismo lugar, con las mismas caras, las mismas preocupaciones, en el sentido profundo no ha habido cambio porque la naturaleza humana para variar hay que eliminar lo que todavía es un sueño, es una entelequia
Capítulo dos.
Enriquilla Garzía salió hacia la escuela donde laboraba, es una mujer que se entendía ser educada carecía de los mínimos elementos para preparar una pequeña “plana docente”. Llegó con la mochila llena de útiles personales: peinetas, redecillas, lápices labiales, espejos, jabones y pequeñas escobillas estéticas, pero ni un solo pedacito de tiza, un borrador, un plan aunque mal hecho, o sea carecía de lo más mínimo para ejercer la profesión más delicada que exista sobre la universalidad de los haberes humanos. En esa mochila iba el egoísmo perverso, no iba un elemento profesional. Luego de levantar la bandera estuvo en la dirección a pedir prestado un pedacito de tiza y con una hoja de cuaderno que le arrancó a uno de los estudiantes cercanos a ella, que cuestionaban esa actitud y la de mirarse cada cinco minutos en un espejito circular. Sin miramiento y sin escrúpulo escupió en la pizarra para hacer fácil el borrado –Niños, niñas-dijo con voz más que pedagógica, malvada e irónica, “escriban los números del uno al cien, mientras regreso del baño. Los alumnos la miraban riéndose, porque sabían que iría al aula de la maestra vecina, que estaba peinando, costumbre suyas, a la profesora del 5to. Grado.
La directora con vientos de tornado, se pavoneaba con un abanico de penca de copey, simulando ser la dueña de un castillo donde las torres se caían, cuando era derrotada en la partida de ajedrez que, jugaba con un alumno de secundaria que los viernes la visitaba, sin esperar a nadie... el portero entra para decirle que alumnos se peleaban en los cursos 3ero. y 5t0. Con la tranquilidad de Reina incompetente, respondió -¡Anja! Está bien por qué viene y me lo cuenta ¡desapártelos!
No sea molestoso hombre! Después señaló déjelo que jueguen, no se da cuenta... que es viernes de colores.
Enriquilla ahora recortaba las uñas a la maestra de 4to. Quien le comentaba un sueño, donde el profesor de octavo, a quien llamaban “el borracho”, no llegaba al curul que le asistía, pero Enriquilla pensaba en Jacobito, que no comprendía, lo de viernes a colores, más que en un sueño, donde el referido profesor de octavo, se dormía en el aula, los alumnos le copiaban los exámenes de Matemáticas. Ella pensaba en él, que en el portal se rascaba la cabeza negriblanca. Peinaba y miraba el reloj, ahora tomaba las manos de la colega esperaba la hora preciada para recibir de manos de Jacobito, un vaso de leche y un emparedado de carne de conejo, con sabor a camarones, pensarlo le provocó bostezos. La escuela era de ocho aulas, en dos pabellones, techados conducentes al salón de actos y al comedor de la cocina; ubicada de Este A Oeste como rezan las reglas de construcción escolar. La pintura, amarillo y azul era nueva, las persianas de aluminio eran viejas. El patio presentaba un muro al que los pequeños usaban como plano inclinado para el rodaje, como tobogán, en viejas yaguas, a los pequeñines les parecía trenes de juguetes, que copiaban de los muñequitos del cable atlántico.
Enriquilla recibió, de su amante virtual, los elementos del manjar acostumbrado, halló un jugo de manzana, le recordó que estaría en el aula esperándole luego del drenaje escolar de ese viernes. Era de esa manera que el portero amante, recibía de la mujer de José Lucia, los favores o recompensas amorosas, que negaba a su marido argumentando enfermedad.
A fuera los niños gritaban y saltaban, movían las vallas ciclónicas. Jacobito ensimismado en las armaduras de las estrategias amorosas, no les advertía del peligro que corrían al colgarse como ahorcados de la verja… y sin esperarlo uno de los pequeños del curso de Enriquilla se soltó de la referida verja sufriendo una herida curable y otros rasguños menores.
José Lucía enyugaba la carreta ayudado por Pupito Morales, que aun no se habia marchado para el central Esperanza luego, que cómo un huracán derribara la casa, encima de su adultera esposa y de su nuevo amante, Socarrón Sosa, carretero de oficio como él. José Lucía se separó de Pupito Morales, y llegó al corte de caña donde esperaba el trío de los “Amigos” para realizar el tercer viaje de caña del día, el señor José Lucá le pesaba demasiado la situación por donde pasaba, ya que además de los asuntos de Enriquilla, ahora se preocupaba por la segura privatización del central azucarero Amistad, donde laboraba desde el 1949, habia escuchado que además de Montellano, privatizarían los otros del Consejo Estatal del Azúcar, la congoja era mayor, por eso y por la cuarentena que Enriquilla lo habia metido. No se le salían de las cabeza las frases suyas “el médico me dijo que tenia comienzo de urticaria vaginal”. Desde que se casó con su mujer no ha buscado placer callejero, lleva varios meses en ayuno erótico, siendo la burla de algunos vecinos que, iniciaron las velaciones de los acontecimientos. La situación suya ha ido empeorando, ahora apostaba que su mujer era una santa, sin mirar para los flancos, ni para la retaguardia; puso como garantía su mula para que si en términos de tres meses, alguien podía probar la culpabilidad de Enriquilla, entregaría el animal de inmediato lo supiera…
De regreso con su tercer viaje de caña del trío, llevaba tres comprobantes para cobrar el jornal de ese dia - este último habia sido de 0.86 para él y 2. Pesos 05 centavos para los picadores, en el camino comprendió que la relación en un caso y otro es profunda, el se habia ganado el doble que el picador y llenador del producto azucarero.
José Lucia habia hecho en los tres viajes que llevaba, 2.pesos con ochenta y nueve centavos, su universo emocional mejoró un poquito, produciendo un rostro más alegre.
CAPITULO TRES-
De regreso, la casa la encontró cerrada con hermetismo de misterio preocupante, se acostó en la hamaca de saco, antes de dormirse recordaba que el central habia perdido el olor a alcohol de los primeros tiempos, su cuerpo estaba intoxicado, con los 29 años que fumaba y 45 bebiendo café a toda hora fuera caliente o fuera frío. Le picaba la espalda, la cabeza le ardía y, cuando hablaba escuchaba varias voces, entres esas voces una era por la boca y otras por los oídos, buscó un brazo que habia hecho de madera, comenzó a rascarse desde la planta de los pies, que le ardían como si se hubiese aplicado ácido sulfúrico, hasta el cuero cabelludo. Mientras lo hacia con los dedos de la mano del guayabo eructaba como viejo calabazo que en una profunda noria comenzaba a llenarse, al cepillarse la garganta se creyó que higienizaba la de un perro, por el aliento que de esta recibía, produjo agudos aullidos perrilobos, siguió creyendo que era un caballo, relinchó a una yegua que estaba orinando en el alero de una casa del vecindario cercano. De su cabeza o de su estómago salían libras de babas pegajosas oliendo a guayabas maduras y podridas, así permaneció cinco meses simulando ser esos cuadrúpedos. Cree que la mujer como el hombre, son almacenes de experiencias ligadas al la infancia del pasado familiar, donde habitan todos los animales del entorno, donde uno u otra hayan desenvuelto sus facultades en el periodo inicial. En varias ocasiones se le ha escuchado bramar como novillas y rebuznar como saleo, algunas tardes ha cantado como gallina y hasta ha producido relinchos de mulas, respira como algunos reptiles, como culebra y cocodrilo abre la boca hasta poder tragarse una polla entera con todo y pluma, por creerse esos animales. En las emociones humanas hay enormes montañas, y pesadas rocas y peñas resbaladizas, pero el perímetro entre esas y las pasiones es una gran selva entre bejucales, y energías deformes e ingrávidas, inactivas unas poseedoras de enormes estáticas, duermen hasta ser motivadas por un esfuerzo mayor, al que la tiene en esa circunstancia física. Volvió a la hamaca y Enriquilla no llegaba, que según esas energías la creía, donde el Medico Lucindo Veras, como siempre... al tratarse de Enriquilla, se habia equivocado; porque ella esta estaba en el charco de mayor estrategia, en la Damajagua en los brazos de su concubino, el portero, acariciando las pasiones y emociones con abrazos y besos, que llenaban el cuerpo voluptuoso, en actos sodomicos, asqueantes y sucios, por ser unas criaturas traicioneras, los actores.
En la mañana del otro dia, que sábado era, entregó al marido un nuevo certificado clínico, donde la imposibilitaba para las prácticas de los juegos eróticos en el hogar, esta vez sólo por 93 días. José Lucá no dijo ni media palabra, y llegó a auto compadecerse y al pensar en ella, llenaba su excitación como en los años juveniles.
Jacobito en la tranquilidad de su conuco, escuchaba el canto de un cuervo que lo observaba sembrar un cajón de habichuelas, la melodía del amenizador de la sinfonía de la lluvia, lo llevó a pensar en José Lucá..., que llegaba cuando el cuervo abandonaba el canto que lo hacia sentirse traidor. Cuando terminaron pasaron a la enramada, donde comieron Yautía con huevos de guineas, hablaron de los vicios y virtudes de los hijos, de los problemas que se avecinaban, luego del frente patriótico entre Morados y colorados.
--Yo pienso que al Prof. Juan Emilio lo llevaron como el mismo habia dicho, por la nariz, como buey al matadero, fue conducido como un pequeñuelo por el bastoncito al corral de Montezori a disfrutar de los intereses lúdicos. Así lo habia escrito él... dejando la cabeza en el sombrero. Tremendo engaño.
-Yo, Jacobito no soporto el engaño, me hieren las vísceras, vomito la sangre y las emociones me ahorcan, me pongo agresivo y me convierto en semillas amargas.
-Tampoco Yo -manifestó Jacobito- soporto al mentiroso y timador y al grajozo de vecino, ni por cinco segundos, tengo miedo de contagiarme.
Las nubes grises se alineaban donde terminaban las montañas como si observaran los cogollos para absorber las aguas que luego devolverían en suaves lluvias plácidas. Los amigos recogieron los añafiles de labranza y de regreso cada cual por su lado, pensaba en Enriquilla.
Jacobito, que decía ser amigo de José Lucia, y de él habia sacado algún beneficio. lo recordó hablar de hipocresía y de engaño… entonces se sintio hipócrita, timador y cínico porque estaba engañando a su amigo José Lucia, acostándose con su mujer Enriquilla, estaba seguro de ser un individuo de baja formación humana, le pareció estar tan sucio como ella que usaba artilugios para encaretada, fingir una enfermedad que nunca ha tenido. - decir al marido que tiene parásitos vaginales es igual que asesinarlo, esta matándole, esta amolando la navaja para que con ella cortar la garganta de este individuo sano y honesto. Los cuervos seguían con la tonada a Nero y las primeras gotas de lluvia entraban por las ventanas de la casa de Jacobito Morales que vivía solo, de las cinco ventanas sólo una estaba cerrada. Habia tres puertas que se comunicaban con el exterior las cerró todas porque en la habitación estaba Enriquilla esperándole, olvidó los juicios que de ellos habia hecho y fue a parar a los brazos de aquella mujer cornúpeta celebraron bajo de la suavidad de una lluvia compice que le refrescaba el ambiente hedonístico.
En la casa de José Lucia la tristeza hacia que la lluvia fuera álgida y culpable, el olor a podredumbre desde la casa de Jacobito Morales inundaba los aleros del vecindario de José Lucá los carderos de la cocina recibieron el aliento descompuesto y derritió los objetos de aluminio, rompió los de porcelana y convirtió en fango algunas vajillas, que con empeño regalara en el primer aniversario de su boda el 6 de enero de 1961, año de libertad. Esa lluvia le aumentó las penas en su mundo supra interior, ya reflejadas en los corotos del ajuar culinario… que existía entre el amor que José Lucá le tenía a Enriquilla, en íntima correspondencia como los perros de Pavlov.
Jacobito hacia cosas inexplicables como las hacía José Lucá, que no se la ha podido quitar excepto masturbar a los caballos y a los chivos, como en el caso final que vio cuando niño a un perro, hacer el amor en las piernas de Mariíta Fortunato, A partir de aquella lejana experiencia, el señor Morrales actuaba felizmente como cualquier caprino, dejando de comer las sabrosas carnes de cerdos y chivos porque según este misterioso individuo los mejores platos voluptuosos, han sido servidos al compás del sexo de corral. No solo Jacobito tenia experiencias sexuales aberradas sino que aseguraba que en el interior humano hay túneles que mas que hortalizas y jardines son alcantarillas, en la vida de el perfume de las rosas contrapone el que emana de las axilas de toros y berracos en cada apartados tendían almacenado en el disco duro millones de usos y costumbres energéticos pululan entre el cosmo ingrávido sin tropiezos ni dificultades reales. Otro día que habia venido de la gallera donde habia estornudado como un toro tumbando el sombrero al gobernador, se presentó al pley de Bajabonico de as Garzas presenció un juego de Pelota entre Altamiranos y Guanabaneros. A la altura del octavo episodio con uno en primera y en tercera el señor catarey de nombre Aurelio Matías, conecto un vuela cerca que rompió la vitrinas de los sombreros de la tienda del señor Feliz Henríquez padre del Manager de los Gana balítanos cuando vio las bases limpias el señor Jacobito se entusiasmo tanto que comenzó a saltar, a rebuznar y a relinchar, pateando como un ejemplar de la raza burunil y caballar Pero negaba que fuera cierto eso de los feligreses hablar en lenguas
Extrañas el que no sabe nadar se ahoga.. Era su decir. Haciendo alarde de haber estado en la secundaria conocía algunas citas en latín, entonces según su propósito ridiculizar a los parientes creídos de sabios y de puros- señalo en voz de trueno- “Illi aya Bombeé”, “Tibi soli pecabi”, “Ego SUM qui clamati en deserte” finalmente exclamó en voz árabe “Alwaha, Alwaha”, los parientes creyéndole en trance, iniciaron su aparente acto de telepatía empleando concebidos mantrás de ritos cristianos protestantes. Jacobito se reía encima, de la risa de otros que conocían que, era una simulación teatral. -Así es el método político del gobierno, pura mentira porque en la política, en el amor y en la religión es, donde más se ha engañado y mentido al pueblo. Es una actitud malvada la del gobierno obligando al pueblo humilde descalzo y hambriento y enfermo a sufrir la falta de luz real y efectiva, enviándole a la población luces fatuas, cargadas de energías engañosas, al amparo de los enormes y asfixiantes apagones. Sólo los gobernantes cerdos pueden, atosigar de esa manera a su población, con los elementos anteriormente expuesto, llevándole a vivir en el fango y en la entraña de la oscuridad. El individuo se va amilanando y adormeciendo el pensamiento como la burguesía lo prefiere.
En la velación, Jacobito paisanos cercanos a la familia del difunto, muerto por ahorcamiento, comentaban en baja voz la vida de los que cayeron en las gestas, los alzados del Este de la república, en los años de invasión imperialista del 1916. Personajes dignos de seguir por su personalidad honestidad y labor productiva en la sociedad. Un estudiante, que estaba en los velatorios del ahorcado, dijo- Así es, pero de Pablito Mamá es muy poca cosa lo que por ahora debo decirte. De Luperón y José Maria Cabral hay lagos, lagunas, y arroyos históricos que aun no se han sondeados.
José María Cabral fue presidente en los años 1868 y Luperón en 1880. yo prefiero hablarles de los participantes en la resistencias armadas del 1916 especialmente en la región del Este, no es que no me inmerezca la historia de independencia y la de la restauración, no, no es eso, sucede que la de 1916, se acerca mas nuestra vida, quisiera iniciar señalando los casos próximos a nuestras brisas y vientos, de comienzo de siglo como fueron los casos de Apolinar Rey, quien siendo gobernador en Puerto plata habiendo sido sustituido por el presidente Jiménez, se opone a la cancelación, pertrechándose en la fortaleza San Felipe con un puñado de patriota enfrenta a las tropas invasoras en las calles puerto plateña. En Gaspar Hernández, Liquito Camilo, y en Matanza el guerrillero Leoncito Bello, de Salcedo se conoce la actitud de Cayo Báez quien habiendo nacido en Guanábana se traslado a vivir a Ojo de Agua donde enfrentó a los invasores cayendo prisionero; torturado como a una bestia furiosa, no desmayo en la lealtad, y los gringo envidioso por la valentía y por la recia personalidad Cayo Báez, lo hechizan como a un becerro. Pienso que a esos guerreros debió llamárseles guerrilleros de los platanales porque todos eran individuos de la tierra, de las huertas y las canteras, a pesar de ser así defendían el honor de la patria y, la búsqueda de la libertad económica, entre esos agricultores estuvieron combatiendo Luciano Reyes, Lucas Camilo, José Pina, Martin Peguero, Pedro Tolete, Félix Laureano. No menciono a Natera, al señor Evangelista, tampoco a Fidel Ferrer, por ya haberlo hecho en este mismo recinto.
Es cierto- dijo Persio- que terminaba de hacerse presente, en la enramada donde celebraban los 42 aniversarios de la salida de los interventores imperialistas del 1916.
Mi nombre es Persio Silverio, es bueno que la gente conozca que los imperialistas invasores, ofrecieron amnistía a estos héroes salidos del “montón de abajo”, como le llamara Federico Bermúdez, mas sin embargo fueron tratados como vulgares criminales, a cambio de un gobierno provisional, por el cese de las hostilidades guerrilleras, entregando sus armas. Como siempre en ocasiones y en otros espacios, vino el engaño. Ahi mismo nació..., como un repollo de batata caco de paloma, el mote en retahíla despectiva: comparsas de maleantes, gavillas ratas y cincuenta apellidos de baja raleas, cosa muy común en las actividades de “los puros invasores”. Fueron vilmente engañados.
--Y quién es ese Persio Silverio- preguntó en voz muy baja el estudiante que era del Lugar, y que en todos los eventos de Bajabonico de la Garza, ha estado presente.
-Ese señor es pariente, de los jóvenes insurrectos, que cayeron en el Limón, del 1963, era además colaborador de la hermanas Mirabal, los jóvenes que murieron eran de apellido Cid y Liz dicen que es nativo de ojo de agua… pero todo el mundo cree que era una ficha comprometida con el movimiento de Tavarez Justo y Minerva estuvo preso en el nueve y en la 40 conoció a Cayo Báez, pero cuando se embriaga habla cosas tan extrañas que en apariencia ese poder histórico que posee se pierde, lo empaña con misticismo muy aéreo, una vez dijo que estuvo en prisión, en la torre del homenaje con los hermanos Puello, ha dicho en otras circunstancia haber sido secretario personal, de Virgilio Martínez Reyna, en esos mismos momentos Persio Bernardo, decía que era compadre del Teniente Amado García Guerrero, y de los hermanos Juan Tomás y Modesto Díaz Quezada compadre. Dijo ser amigo de Pedro Livio Cedeño Herreras, que de quien no fue amigo fue del supuesto general Imbert Barrera, por considerarlo un camaleón muy parecido al señor Apolinar Rey, en el comportamiento zigzagueante. De Amiama no le conocía.
--Oiga joven ¿qué puede decirnos de Emeterio Sánchez?
--De Emeterio Sánchez- dijo el estudiante, era un intrépido ciudadano que arriesgó su vida lanzándose al mar caribe a salvar las, de los que se ahogaban cuando un Mar de Leva arrojó a los acantilados el acorazado Norteamericano de nombre Nemphis, surto en las aguas del mar caribe, matando e hiriendo a varios de los que allí estaban y a parte de la tripulación; aquello ocurrió el 29 de agosto de 1916.
Seria bueno dijo Persio Silverio, que la gente sepa que en esos meses, 2 años después de estar en el territorio, en el Este el gobierno militar, de los invasores, encabezado por el Capitán Knapp gobernador de la república, para controlar la situación que los revolucionarios, que ellos llamaban gavilleros, inventaron que esos Alzados eran puros ladrones cuatreros, asaltantes de caminos, violadores y estupradores de inocentes, menores de edad, destructores de la buenas costumbres, usos y tradiciones de la sociedad dominicana. Así se agenciaban el apoyo de la clase dominante y de la clase media en la zona. Fue de ahí de donde salió lo que llamaron los campesinos. El desalojo, al no poder vencerlos, lo apocaban con motes desdeñables, tratando de quitarle el apoyo que el pueblo le habia brindado y bajo la represión, la fuerza de la culatas y de las bayonetas. El empleo de todo tipo atropello, persecución, de métodos salvajes, anti todos, sadismo. Ahorcamiento, uso del sable candente, encendido para castrar a los guerrilleros fue una
practica cotidiana que endureció a la población, que respaldaba a los guerrilleros, a los alzados, los evaluadores de la situación entendieron que habia que cambiar el método siendo entonces cuando crean el desalojo matando rotunda y efectivamente el movimiento. Fue una derrota para resistencia, una grandiosa tragedia para los campesinos, viéndose éstos obligados a vender sus conucos, por lo que les dieran para no morirse de hambre. Jacobito tenia varios días que no veía a Enriquilla y esa situación lo tenía desesperado, ni el aire con olor a guayabo, que venia a pasos lentos, desde la montaña, le movía el ala del sombrero Mambí, secó el sudor que salía de la cabeza, volvió a la sala donde estaban las discusiones entre Persio y el Estudiante. Mantenía el, dialogo abierto la atención era plena, los asistentes a la celebración de los 42 aniversarios de la salida de los invasores en 1924. Respiro aire oliendo a romero y a guanábana, para preguntar de inmediato
- ¿Por qué no nos hablan un poco de casos mas e especifico? Por ejemplo de Cayo Báez y de otros antiimperialistas destacados. Estoy seguro- dijo Jacobito, dando muestra de capacidad de política social-que a la Burguesía no le permite que esa gente llegue al corazón de una sociedad carente de conciencia pública… -Cayito Báez era natural de Cayetano Germosen antiguamente le llamaban Guanabano o Baqui, o vacuí por estar en pobreza extrema se marcho a vivir en ojo de agua en el municipio Salcedo se dedicó al cultivo de víveres, hasta tener mayoría de edad, fue apresado por la tropa Yanqui que buscaban las armas que los patriotas, tenían enterradas en alguna parte. Lo humillaron, torturándole hasta convertir su cuerpo en un guayo de carne. Sin embargo Cayo Báez no delató a sus paisanos, prefirió continuar en prisión soportando la fuerte tortura a la que había sido sometido, vio morir a sus compañeros que no resistieron, las torturas sádicas salvajes y sanguinarias, quedaron muchos de ellos con grandes lecciones. Con profundas cicatrices, como era el caso suyo, en el pecho y en el bajo vientre, fue torturado en los testículos, con un machete ardiendo. De Cayo Báez, Fabio Fiallo también opositor a la invasión, dijo- “...con su faz lívida, su frente abatida, sus ojos tristísimos, su pobrecita carne, martirizada por el sable enrojecido y en ocasiones crece, se hincha, sangra y arde desesperadamente talvez por el hambre por la necesidad de haber soportado indefenso y a diario el contacto con el sol, con la lluvia, del sereno de la suciedad y hasta de los gusanos como la imagen dolorosa de cristo campesino, la prensa del mundo entero ha reproducido como el más gráfico y elocuente de los comentarios del espantoso sufrimiento del pueblo dominicano, la crueldad, la maldad y la indignidad, de la intervención yanqui en Santo Domingo, invalidó para todos tipos de trabajo sin alimento, sin medicina, comida. “Bajo el sable enrojecido, su pobrecita carne estila grasas hirvientes todo el vientre, todo el pecho es llaga, una sola llaga, una viva llaga medio carbonizada,” -así habia hablado el Poeta y patriota Fabio fiallo.
Cuando los presentes escuchaban a Persio Silverio hablando de esa manera... una llovizna de tristeza vino como lágrimas desde la campiña aumentando el curso de las aguas del Bajabonico como láminas de sangre salida de la piel de aquel valiente que según los comuneros moría de hambre cayéndose en pedazos como hojas verdiblancos, amarillinegras del árbol de la necesidad en una calle cualquiera o en un trillo cualquiera de la tierra de Bonao.
Era las ocho de la noche en medio de nubes plomizas en el ancho cielo verdinegro bandadas de garzas blancas dirigiéndose al santuario del aromal frente a la casona de la familia Henríquez Bonilla, como si no se dieran cuenta que el tiempo caminara, quizá por la cojera de las piernas de éste, terminaba de hablar el Estudiante de Fabio Fiallo el periodista, pero aun Persio decía- desde que era un púber escribía versos serios con identificación social humanística y a los 21 años abandona la abogacía que estudiaba, para dedicarse a la política, estos vientos lo empujaron a las líneas horacistas azotándole como cónsul en Alemania, Cuba y Los Estados Unidos -Pues Sí...- dijo el estudiante -era un antiimperialista, sobresaliente, en las bregas del 1916 fue condenado a un año en prisión, por el gobernó Yanqui, por ser un individuo defensor de la soberanía de su país. Perseguido y apresado como periodista..., dirigió varios medios de prensa desde donde puso sus puntos de vista a favor de la nacionalidad dominicana. Escribió en contra del comportamiento de los -gobernadores Gringos que pisoteaban la dignidad de la patria. Es autor de enormes trabajos literarios de contenido políticos, que los gobernantes democráticos no han tenido voluntad para dar a conocer a una juventud amante de las hazañas populares. Han echado por el anca la sangre de los que murieron por dejarnos un país limpio de bajezas sociales, ¿es por temor a no ofender a los tutores del Norte? ¿A los que alguien llamara Abueliyanquis? Fiallo, escribió en prisión, canto a la bandera” y “cantares de la prisión” es uno de los poetas nacionales más conocido en lenguas extranjeras escribió “cuentos frágiles” y “cuentos amorosos” el “Gólgota rosas” y otros, es considerado el poeta erótico de los dominicanos para concluir hablaron de Vicente Evangelista, de Pedro Tolete y de Fidel Ferrer del que Silverio decía: -por su parte era maestro, periodista y político, natural del Seibo, hijo de una de la familia más humilde del Seibo siendo Gobernador en Azua, Samaná y en el Seibo, en los primeros días de la persecución de los Alzados, estuvo del lado de los invasores, después se convierte en un conuquero para desde allí incorporarse a los patriotas utiliza sus conocimientos a favor de la lucha guerrillera, los invasores los persiguen con rencor y con sarnas como con rabia y odio mortal. Lo apresan lo torturan como lo habían con todos pero en el este es el prisionero que sufrió mayores tortura, lo asesinan en la Guárana comunidad de Hato Mayor. Escribió tres tomos de Historia de la republica que no pudo publicar.
CAPITULO 4to.
Silverio miró el reloj encendió un cigarrillo que le habia regalado Jacobito Morales cuando recibió la tacita donde éste terminaba de deber café, haló tres veces y con el humo dibujó el deseo de continuar, entonces habló de Yolanda Guzmán, expresó que era una dirigente de base del Partido Revolucionario Dominicano, en la capital, que se integró a la lucha en las calles, desde el 24 de abril primaveral, cuando Peña Gómez advierte que el Capitán Mario Peña Taveras habia hecho prisionero el jefe de Estado Mayor del Ejercito, fue muerta a tiros días después de haberse integrado, por efectivos militares opuestos al movimiento constitucionalista. Dijo que su cadáver lo habia encontrado a flor de tierra, la comisión de la OEA que investigaba los crímenes de guerra, en una finca en la periferia del Batey Guanuma exactamente en Mata Redonda, territorio controlado por el régimen de reconstrucción nacional que dirigía Antonio Imbert Barrera. Yolanda Guzmán comparte en el portar de las glorias libertarias con Aniana Vargas, Picky Lora, Gladis Gutierrez los peldaños de oro de la escalera del respeto de la dignidad femenina por haber, como otras que no deseo mencionar ahora, enfrentado al opresor nacional y extranjero. De Apolinar Rey dijo que era un personaje que a pesar de tener sus meritos personales no cabe en la lista de individuos como los que se han enumerado dignos de que las juventudes de las futuras generaciones examinen y valoren su comportamiento y servicio desinteresado por la patria, pero que Rey sacaba beneficio personales en las situación donde se involucraba. Verdad innegable la de haber enfrentado a las tropas de ocupación cuando llegaron a Puerto plata, pero dicen los observadores que lo hizo cuando el presidente Jiménez lo habia sustituido por inententidido con Desiderio Arias a quien respetaba, dijo que se precipitaba a ser cabeza de Ratón por no ser cola de León, y en la lucha revolucionaria especialmente en las lucha de guerrilla eso es muy peligroso. Habia sido miembro del Estado Mayor de Heureaux, al desaparecer este se pasa a la fila de las altas instancias del general Horacio Vásquez. Militó con el Jimenismo, en 1916 al ser derrotado por los invasores huyó y se retiró a la vida civil a la ciudad de Santiago. A la llegada de Trujillo en 1930 fue gobernador y diputado. De acuerdo a mi parecer y la manera de analizar El señor Apolinar Rey, en mi parecer es además de Zaramagullón un bacalao, un camaleón que se abraza a cualquier tabla de salvación. Jacobito dejó de escuchar la charla que hacia el Estudiante y Persio Silverio de quien supo era un resabioso antiimperialista que habiendo vivido 23 años en las vísceras de imperio renuncio a la visa y rompió en la cara de uno de los cónsules la tarjeta residencial jurando no volver a Nueva York... por considerarla como una cueva, como un sarcófago, donde se cultiva el odio y se cultiva canteras xenofobitas. Su madre y una hermana viven en California, ningunas regresan al país, desde la muerte del presidente Kennedy. Jacobito recibió de un sobrino que lo esperaba en los aleros de la enramada donde impartían las jornadas de celebración de los 42 aniversarios de la salida del último gringo invasor del 1916, la información de que José Lucia, le habia dejado el caballo amarrado con un bejuco indio... y sin la soga por necesitarla en otros asuntos, se entera más tarde que José Lucá, azota a Enriquilla con el lazo y desaparece. Además tiene que apersonarse a la escuela donde unas autoridades escolares investigan el robo de varias hojas de zinc y el rompimiento de una puerta... requieren de su presencia ya que es portero del referido establecimiento. - Precisamente tenia que ser la puerta del aula de Enriquilla --dijo Jacobito- un poco asustado. Jacobito era un individuo impuesto a mucha conversación y hoy no hablaba, miraba las lejanas montañas, le molesta el ruido que desde las matas de palmeras grupos de polluelos de garzas garrapateras producían con una garganta mal templada, al trisito de explotar. Jacobito se sacudió la cabeza cuando recordó que fue a Raulio Mezquita, el individuo con que José Lucá, halló a Enriquilla enlazada apasionadamente. Jacobito supo que el marido vomitó encima del cuerpo de ambos, quienes fingieron estar avergonzados… pero que confundieron los vómitos de José, creyéndolos sangre, Enriquilla protegió a Raulo de inmediato, tirándosele encima... temiendo que desde dentro de su marido saliera la culebra que callada dormía orgullosa, mayor que herida. Jacobito habia olvidado que lo habían invitado de urgencia al centro escolar, no entendía qué ocurría en su apartamento de recuerdos, por momento la información le llegaban y en seguida se le salían por un cedazo que al recibir el caballo de José Lucia los agujeros sellaban los grifos que daban paso al cumplimiento de su deber… lo que si recordaba era el cuerpo de Enriquilla al lado de ese tal Raulo, aunque por momento como luceros intermitentes se veía en un listado gigante donde el ocupaba el puesto numero dos, después de Lucindo Veras, medico que certificaba las enfermedades fatuas, de Enriquilla y del tal Raulo Mezquita. Después de cierto tiempo, no demasiado, recordó las imágenes del tal Raulo recogiendo botellas en los patios de las casas, sin temor a recibir algunas ofensas por introducirse en propiedades ajenas. Su rostro se le - iba iluminando al recoger las otras imágenes de este botellero viéndole en los cortes de caña vendiendo botellas de Mabi frío y yaniquequis. También dicen que huye de cinco cuñados que los buscan porque el jueves santo, dia que su mujer, hermana de los perseguidores, fue hallada muerta en el sanitario abrazada de un perrito salchicha, que le lamía la boca. Los hermanos sospechan que haya sido él quien la envenenó, para quedarse con una pequeña herencia, que recibiría de parte de su verdadero padre, el difunto Celio Peralta Vásquez viejo administrador de la Yuquera en Imbert de los Cañafístoles. La verdad era otra, según el mismo Raulo ellos la habían ahorcado, en el lindel de la cocina para ser ellos los favorecidos de la herencia... otros aseguran que era mujer del profesor de octavo, donde labora Enriquilla a quien la gente bautizó como “el borracho” por los jumos que se pega los viernes cuando termina de laborar. Para Jacobito hablar de individuo como Raudo, es mejor ir al cementerio a las dos de la madrugada, para tener una cita con cuatreros, encima del sepulcro del barón del cementerio. La sombra de la preocupación era su compañera y donde Jacobito iba, ella llegaba primero como un pensamiento maligno, le abrazaba el alma, más fuerte que un deseo juvenil. Iba como iba, con los investigadores del paradero de José Lucia, llevaban cinco noches buscándole sin hallarlo, y eso a Jacobito lo atormentaba porque cuando veía el caballo se sentía culpable, cuando escucha un relincho se ponía ha hacer cosas de caballo como patear y ha habido días...
que ha tenido que subírsele por los jarretes a una viaja yegüita de Purito Pascual, que es su mejor compadre
Personajes principales: José Lucá Garzón individuo incrédulo según su parecer, pero los amigos lo conciben místico apasionado con prejuicios de una ortodoxia silvestrita caprichoso. No acepta que su mujer le ha sido infiel con un jornalero de su entorno con el que intercambiaban esfuerzos… y que el destino decidió a su espalda compartir los amores que el tenía a su mujer Enriquilla González con Pupito Mora Pascual. Que es otro de los personajes del entorno rural, compadre de Jacobito Morales carpintero de oficio y agricultor temporero. Pero esta Enriquilla, es maestra empírica que hace creer tener Summa Cum en todo su quehacer cotidiano, sin embargo en lo que es master es en simulación manejadora de la hipocresía como un vaquero del lazo y la manea. José Lucá la ama y apuesta a la pulcritud y castidad de su mujer a la que llama Herniquilla, después de perder su único caballo en apuesta lo entrega sin el lazo al que utiliza ahorcándose en la puerta del aula donde impartía clase y que luego de despachara a los alumnos hacia el amor con Jacobito Morales, portero del centro escolar. Lucá hace memoria de los traicionados antes de tomar la decisión y deja una carta encima del escritorio escolar.
Que nadie después de llevarme diga que yo pude ir por mis propios pies… y que luego de verme regresar que no digan que nunca llegué a irme que me quedé rumiando en mis dolores, que luego de verme comiendo nadie se atreva a decir que era con los dientes de otro que mordía y trituraba los alimentos. Que no busquen parecidos con lugares alejados o cercanos regionales o universales porque el hombre dondequiera duerme y sueña. Que nadie se atreva a creerse autorizado a llevar encima sus difíciles y atentos complejos se mis recuerdos o la Persona de mis recuerdos y si igual le parece los recuerdos de mi persona. Lo que estoy expresando lo dijo José Lucá Garza, es que los días de hoy siguen con las mismas quejas, con las mismas luces y las mismas sombras… desde que nacieran los dolores de la tierra y desde lo ignoto la luna con las mismas
Puertas de entradas y de salidas son los mismos cantos y los mismos ritmos con las estrellas vestidas de luces amarillas y el cielo con las mismas solapitas azul. El cuerpo guardando para el invierno llevándose en sus garras lo que a su paso encuentra como el funcionario de Hacienda y Comercio o de cualquier emporio Estatal y hasta privado.
El domingo continua con la fanfarria y aliento a licor y a perfume, el lunes con el peso de la tarde anterior, impidiéndole al martes avanzar pero con mejores alientos el miércoles como el jueves y el viernes atento para cumplir la misión.
Es así -le respondió Pupito Pascual- que acababa de entrar por la misma puerta por donde habían entrados otros en el pasado lejano y cercano. Solicitaba un macuto para marchar a recoger café para la Lomota. Puedo asegurarle, señor José Lucas Garza, que esta época y las otras son idénticas, a las que mis abuelos comprendieron en momentos de desear ser libres e independientes, época de juegos y de intrigas.
-De juegos será, también de malquerencias y de envidia donde las lluvias y los soles daban las facilidades que las circunstancias permitían. Las patadas, el fango, los olores nausicos, permitiendo sólo variaciones, compay José, cuando iban de frente a la naturaleza humana, o cuando logramos transformar la percepción de la naturaleza de la consciencia y de las cosas de la realidad mire usted la gallina de mi casa duermen primero que las suyas porque en el palo donde duermen la oscuridad llega primero.
En casa del viejo Sixto Cobolono tienen lámpara en el gallinero, lo que Compay Pupito me esta diciendo, no tiene remiendos, ni sobras que botar, para qué voy a porfiar, los tiempos siguen igualito con las mismas sombras y las pocas luces.
Los echadores de día se retiran a su casa a las tres horas y hay que darle hasta agua fría. –De lo que estoy seguro José Lucia es –dijo Pupito como si hubiese sido otra persona,- que las mujeres de ahora en nada se parecen a la de antes de ayer. Las de hoy dejan ver con mayor frecuencia y facilidad las piernas y las nalgas y transitan más que antes, los caminos hacia el adulterio lo que le digo su merced, es que el bombardeo y la influencia de las imágenes televisivas atraviesan la privacidad del hogar, las novelas y las.
comedias con intenciones pornográficas las estimulan a la infidelidad
Bueno amigo Pupito muchos casos no le presentaré porque no son buenos, no soy un ordeñador de palabras, pero le presentaré… las mujeres del pasado decía mi abuelo no dejaban ver las rodillas por eso eran mayor cotizadas e interesantes se podía presumir cuando la convertíamos en un trofeo de conquista como tal.
Oiga, este es un tema muy delicado, por tal razón compay le ruego, que reciba como una propuesta cambiarlo, es muy complicado para conversar es como subir a una plaza de cadillos tres pies o de muchas guazábaras al medio día.
No su merced, es mucho peor, es meterse en un pozo con arenas movedizas, en medio de la selva. Y cuando salimos andamos con las rodillas cortadas.
Compay, por qué no dice las canillas y Jarretes ensangrentados como el o los que huyen de los agentes que comanda Alicinio Peña Rivera, figúrese que la mujer de mi hijo Juliano, compay ahora comenzó a berrear
-- ¿A berrear ha dicho usted?
Eso mismo, se ha convertido en chiva.
¿Y no es Dolorita la maestra de Rincón?
No, yo la conozco por Enriquilla.
¡Si hombre, ahora es de Bajabonico.
No puede berrear!
Si, y la de Rincón del Alto, dejó de berrear hace mucho.
Cada vez lo entiendo menos pero me da mucha gracia escucharlo, eso sí, las cosas suyas encienden el apetito de reír. Ambos rieron a carcajadas y se pusieron hacer rayas en el suelo empolvado. -Otra vez le digo compadre, yo no lo comprendo
Se puso a berrear.
Volvió a producir rayitas menos visibles por el polvo con una astilla de jagua que llevaba para componerlos balaustres para la mecedora de la abuela que llevaba 35 años encerrada en una estancia muy pequeña bajo el sufrimiento del mal de las ideas -
Así es le ha cogido con llevar cuernos en vez de moños y redecillas llego diciendo padecer de neblinas y nauseas vaginales y que entraría en cuarentenas y abstinencias voluptuosas, según una sobrina del compadre, compinche de Enriquilla lo que tiene en verdad son grandiosos calores uterinos. Mi mujer me dijo haberla visto en los laboratorios de Lucindo Veras, que es su medico de cabecera y ahora desde que comenzó la berreadera, es de cintura también. Y como Grecilia mi mujer no conoce de esas cosas de nombres clínicos vino preguntándome porque según ella el doctor Veras la estuvo untando, a Enriquilla con un ungüento llamado Falomanitis.
¡Falomanitis, pero oiga, a usted que le sucede por qué se sorprende, eso es lo que a su amigo Benito Luciano le está sucediendo, ya señaló la manera de cómo iría a morir, ya señaló el día, dijo que buscando fósforos en la mochila de su hija y lo que halló fue una caja de preservativos multiformes y policromáticos, dijo que como su delirio infantil fueron las vejigas las sopló dejándolas pendiendo de los sostenes, colgados en clavos en el aposento de ella.
Y cómo es que usted se pone a hacer esas comparaciones de la berreadora, doña Enriquilla y lo del ungüento del doctor Lucindo… con eso de hallar las vejigas que sopló, no muchacho. Esas son pajas para garzas, hay que tener un corazón de paila y un cerebro programado para el mal, y engañar así a un individuo tan responsable y trabajador como nuestro amigo y compadre, decir que son cuarenta por tres en abstinencia de marido, según lo que me contaron, el nuevo sazón le asienta más.
Oiga, me parece que lo que termina de decir, aclara mi entendimiento. Ahora mi compadre pasa los días dando como los monos saltos en los montes, buscándole frutitas porque padece de antojito
¡San Antonio!, será que nos estamos volviendo locos, porque no puede ser que está embarazada y el amigo no se de cuenta.
¡Bueno!, eso no me lo han narrado. Yo sólo cuento lo que me cuentan. Anoche, como saleo sonso, llegó cargado de yaguas, de guineos, guayabas y de limones dulces. Parece que fabricó los limones porque el verde que describían era cuestión de pintura por su frescura era algo increíble. Mi compadre ahora se la pasa contándole cuentos y chistes del pasado. Esas cosas me recuerdan a Lola mi mujer la que espera aún, que la lleve a la Isabela para conocer el lugar donde Colón escupió las aguas y la tierra que creyó las Indias. ¿Verdad que se lo dije? Sí que lo recuerdo, cómo lo voy a olvidar.
¡Oiga, son trece años preparando las maletas…!
Son cosas del destino, puede que también las manos de la Diabla anden por ahí.
¡Jesús maría purísima! ¡María y José! Que no los oigan las vecinas.
¡y qué que hace que me escuchen los muertos del purgatorio, yo no creo en fantasma, ni en espantapájaros.
Esa es la verdad. A mí se me importa que me escuchen, Los compadres miraron que los pies pisaban las cabezas comprendieron que eran las doce, se marcharon a hervir media docena de huevos de cuervos y de guineas para con yuca recibir la tarde de aquel 24 de octubre fecha que el presidente cumplía años por ser día de San Rafael.
En la casa de Enriquilla, los armoniosos aires del matrimonio en apariencia no hacían murmullos, tanto ella como él, se rozaban con las miradas de vez en cuando, si hablaban lo hacían quizá muy bajo, ambos lloriqueaban sin dejarse escuchar. Ella deseaba un poco de agua y sacó los pies de los del marido y sin mucho apuro caminó hacia el tinajero. De regreso el dijo con voz casi muerta –Tú te has pasado viajando donde ese mediquito y en vez de mejorar mayores son tus males si lo tomamos por tus quejas, cada vez que creo que te darán de acta aparece con peor complicación y eso no es bueno para la pasta del hogar que aunque no lo comprenda se esta en pedazo cayendo en un jarro horadado… en ese jarro Enriquilla es donde me sirven y cuando levanto para absorber un poco del contenido ya no hay nada porque por los hoyos se ha salido. He llegado a creer que un fantasma nos está separando.
Es verdad- dijo ella- y se volvió a parar, pero con la suavidad de sus manos, que anduvieron en las orejas y para dejarlo un poco alelado, con el dedo meñique le rozó los labios el mostró sus preocupaciones sexuales sin que ella se inmutara al verlo.
Días después los compadres siguieron hablando de los males de Enriquilla, esta vez estaban en el patio de Jacobito Pascual bajo una fresca tarde de estivales. Dentro de la cocina que estaba techada con pencas de palma, los muchachos hacían cuentos de misterios y de terror, cosa que a la esposa de Jacobito le agradaba, en todo el vecindario de Rincón del Alto
era la única mujer que no huía por la presencia de sombras muchas veces chinescas el olor del café pilado entraba a los edificios gustativos de los compadres y eso aligeraba el deseo de fumar que ambos habían jurado aminorarlo. Jacobito le dijo a Pupito, que se preparaba a beber el primer sorbo del negrito chismoso como le decían al café de pilón.
Usted dijo en nuestro último encuentro compadre, que le estaba sucediendo a… no es lo mismo, pero reconozco que es muy parecido a lo de Benigno Lucindo. Creo que como no se lo conté le estoy diciendo como primicia que anoche le entregó un certificado médico para ausentarse del trabajo.
Sí ya me lo había dicho, me dijo que tenia que permanecer fuera del mantel sexual por 120 días según ese dictamen, ella lleva un ejercito de parásitos invasores en los órganos reproductores.
Compadre-dijo Pupito- me voy a tener que marchar porque cuando nos juntamos no hay mejor tema para usted que no sea el problema de compadre José Lucá.
¿Por qué es que nunca le he oído llamar como todos le llaman José Lucía?
-Porque de niño nos hemos dicho Lucá y Pupirote. Yo pienso que me está sacando el cuerpo. Para mí que no soy entendido ni en esas cosas ni en otras tampoco pienso que no son actitudes de un facultativo que se respete, sino de un inepto proxeneta andrajoso malicioso y pornográfico. Partir de lo ocurrido José Lucía anda con la cabeza de burro, se ha vuelto un pobre animal no sale de los conucos y habla de acciones trágicas ayer me contaba que un primo que vive en las Aromas de Bajabonico encontró a su mujer enlazada con los
amores de Socarrón Papito Sosa. El se hizo el ciego y como un mulo buscó una soga al no encontrar cadena, amarró la casa por la solera y al creerse buey tiró a bajo la vivienda encima de los cuerpos de los amantes. Ahora Socarrón vive en amina, en el municipio Esperanza en ese ingenio de Valverde, donde los patriotas enfrentaron a los invasores que desde Montecristi se dirigían para Santiago en 1916… en esos días las tropas invasoras que cansadas pululaban el entorno de la Barranquita entraron a Jicomé de los Torres, persiguiendo a los jóvenes porque según, informantes del contorno, el joven Augusto Torres González, era el que sabia donde los revolucionarios tenían las armas enterradas, cuando los soldados conocieron al pequeño puberito al atosigarle y negándose rotundamente lo golpearon en la cabeza dejándole moribundo en uno de los potrero cerca de la Damajagua. Finalmente dijo yo conocía ese hombre es el papá de las señoras de Julio, de Bruno el caballicero del ingenio Amistad y de Evaristo tronquero de mismo central azucarero. Tenía 117 años y ordeñaba unas vacas.
Lo que usted dice que me gusta hablar de Enriquilla tal vez sean cierto que me agrade hacerlo con la frecuencia con que lo hago pero todo eso es montes y culebras, el mundo está en el mismo sitio, en el mismo lugar, con las mismas caras, las mismas preocupaciones, en el sentido profundo no ha habido cambio porque la naturaleza humana para variar hay que eliminar lo que todavía es un sueño, es una entelequia
Capítulo dos.
Enriquilla Garzía salió hacia la escuela donde laboraba, es una mujer que se entendía ser educada carecía de los mínimos elementos para preparar una pequeña “plana docente”. Llegó con la mochila llena de útiles personales: peinetas, redecillas, lápices labiales, espejos, jabones y pequeñas escobillas estéticas, pero ni un solo pedacito de tiza, un borrador, un plan aunque mal hecho, o sea carecía de lo más mínimo para ejercer la profesión más delicada que exista sobre la universalidad de los haberes humanos. En esa mochila iba el egoísmo perverso, no iba un elemento profesional. Luego de levantar la bandera estuvo en la dirección a pedir prestado un pedacito de tiza y con una hoja de cuaderno que le arrancó a uno de los estudiantes cercanos a ella, que cuestionaban esa actitud y la de mirarse cada cinco minutos en un espejito circular. Sin miramiento y sin escrúpulo escupió en la pizarra para hacer fácil el borrado –Niños, niñas-dijo con voz más que pedagógica, malvada e irónica, “escriban los números del uno al cien, mientras regreso del baño. Los alumnos la miraban riéndose, porque sabían que iría al aula de la maestra vecina, que estaba peinando, costumbre suyas, a la profesora del 5to. Grado.
La directora con vientos de tornado, se pavoneaba con un abanico de penca de copey, simulando ser la dueña de un castillo donde las torres se caían, cuando era derrotada en la partida de ajedrez que, jugaba con un alumno de secundaria que los viernes la visitaba, sin esperar a nadie... el portero entra para decirle que alumnos se peleaban en los cursos 3ero. y 5t0. Con la tranquilidad de Reina incompetente, respondió -¡Anja! Está bien por qué viene y me lo cuenta ¡desapártelos!
No sea molestoso hombre! Después señaló déjelo que jueguen, no se da cuenta... que es viernes de colores.
Enriquilla ahora recortaba las uñas a la maestra de 4to. Quien le comentaba un sueño, donde el profesor de octavo, a quien llamaban “el borracho”, no llegaba al curul que le asistía, pero Enriquilla pensaba en Jacobito, que no comprendía, lo de viernes a colores, más que en un sueño, donde el referido profesor de octavo, se dormía en el aula, los alumnos le copiaban los exámenes de Matemáticas. Ella pensaba en él, que en el portal se rascaba la cabeza negriblanca. Peinaba y miraba el reloj, ahora tomaba las manos de la colega esperaba la hora preciada para recibir de manos de Jacobito, un vaso de leche y un emparedado de carne de conejo, con sabor a camarones, pensarlo le provocó bostezos. La escuela era de ocho aulas, en dos pabellones, techados conducentes al salón de actos y al comedor de la cocina; ubicada de Este A Oeste como rezan las reglas de construcción escolar. La pintura, amarillo y azul era nueva, las persianas de aluminio eran viejas. El patio presentaba un muro al que los pequeños usaban como plano inclinado para el rodaje, como tobogán, en viejas yaguas, a los pequeñines les parecía trenes de juguetes, que copiaban de los muñequitos del cable atlántico.
Enriquilla recibió, de su amante virtual, los elementos del manjar acostumbrado, halló un jugo de manzana, le recordó que estaría en el aula esperándole luego del drenaje escolar de ese viernes. Era de esa manera que el portero amante, recibía de la mujer de José Lucia, los favores o recompensas amorosas, que negaba a su marido argumentando enfermedad.
A fuera los niños gritaban y saltaban, movían las vallas ciclónicas. Jacobito ensimismado en las armaduras de las estrategias amorosas, no les advertía del peligro que corrían al colgarse como ahorcados de la verja… y sin esperarlo uno de los pequeños del curso de Enriquilla se soltó de la referida verja sufriendo una herida curable y otros rasguños menores.
José Lucía enyugaba la carreta ayudado por Pupito Morales, que aun no se habia marchado para el central Esperanza luego, que cómo un huracán derribara la casa, encima de su adultera esposa y de su nuevo amante, Socarrón Sosa, carretero de oficio como él. José Lucía se separó de Pupito Morales, y llegó al corte de caña donde esperaba el trío de los “Amigos” para realizar el tercer viaje de caña del día, el señor José Lucá le pesaba demasiado la situación por donde pasaba, ya que además de los asuntos de Enriquilla, ahora se preocupaba por la segura privatización del central azucarero Amistad, donde laboraba desde el 1949, habia escuchado que además de Montellano, privatizarían los otros del Consejo Estatal del Azúcar, la congoja era mayor, por eso y por la cuarentena que Enriquilla lo habia metido. No se le salían de las cabeza las frases suyas “el médico me dijo que tenia comienzo de urticaria vaginal”. Desde que se casó con su mujer no ha buscado placer callejero, lleva varios meses en ayuno erótico, siendo la burla de algunos vecinos que, iniciaron las velaciones de los acontecimientos. La situación suya ha ido empeorando, ahora apostaba que su mujer era una santa, sin mirar para los flancos, ni para la retaguardia; puso como garantía su mula para que si en términos de tres meses, alguien podía probar la culpabilidad de Enriquilla, entregaría el animal de inmediato lo supiera…
De regreso con su tercer viaje de caña del trío, llevaba tres comprobantes para cobrar el jornal de ese dia - este último habia sido de 0.86 para él y 2. Pesos 05 centavos para los picadores, en el camino comprendió que la relación en un caso y otro es profunda, el se habia ganado el doble que el picador y llenador del producto azucarero.
José Lucia habia hecho en los tres viajes que llevaba, 2.pesos con ochenta y nueve centavos, su universo emocional mejoró un poquito, produciendo un rostro más alegre.
CAPITULO TRES-
De regreso, la casa la encontró cerrada con hermetismo de misterio preocupante, se acostó en la hamaca de saco, antes de dormirse recordaba que el central habia perdido el olor a alcohol de los primeros tiempos, su cuerpo estaba intoxicado, con los 29 años que fumaba y 45 bebiendo café a toda hora fuera caliente o fuera frío. Le picaba la espalda, la cabeza le ardía y, cuando hablaba escuchaba varias voces, entres esas voces una era por la boca y otras por los oídos, buscó un brazo que habia hecho de madera, comenzó a rascarse desde la planta de los pies, que le ardían como si se hubiese aplicado ácido sulfúrico, hasta el cuero cabelludo. Mientras lo hacia con los dedos de la mano del guayabo eructaba como viejo calabazo que en una profunda noria comenzaba a llenarse, al cepillarse la garganta se creyó que higienizaba la de un perro, por el aliento que de esta recibía, produjo agudos aullidos perrilobos, siguió creyendo que era un caballo, relinchó a una yegua que estaba orinando en el alero de una casa del vecindario cercano. De su cabeza o de su estómago salían libras de babas pegajosas oliendo a guayabas maduras y podridas, así permaneció cinco meses simulando ser esos cuadrúpedos. Cree que la mujer como el hombre, son almacenes de experiencias ligadas al la infancia del pasado familiar, donde habitan todos los animales del entorno, donde uno u otra hayan desenvuelto sus facultades en el periodo inicial. En varias ocasiones se le ha escuchado bramar como novillas y rebuznar como saleo, algunas tardes ha cantado como gallina y hasta ha producido relinchos de mulas, respira como algunos reptiles, como culebra y cocodrilo abre la boca hasta poder tragarse una polla entera con todo y pluma, por creerse esos animales. En las emociones humanas hay enormes montañas, y pesadas rocas y peñas resbaladizas, pero el perímetro entre esas y las pasiones es una gran selva entre bejucales, y energías deformes e ingrávidas, inactivas unas poseedoras de enormes estáticas, duermen hasta ser motivadas por un esfuerzo mayor, al que la tiene en esa circunstancia física. Volvió a la hamaca y Enriquilla no llegaba, que según esas energías la creía, donde el Medico Lucindo Veras, como siempre... al tratarse de Enriquilla, se habia equivocado; porque ella esta estaba en el charco de mayor estrategia, en la Damajagua en los brazos de su concubino, el portero, acariciando las pasiones y emociones con abrazos y besos, que llenaban el cuerpo voluptuoso, en actos sodomicos, asqueantes y sucios, por ser unas criaturas traicioneras, los actores.
En la mañana del otro dia, que sábado era, entregó al marido un nuevo certificado clínico, donde la imposibilitaba para las prácticas de los juegos eróticos en el hogar, esta vez sólo por 93 días. José Lucá no dijo ni media palabra, y llegó a auto compadecerse y al pensar en ella, llenaba su excitación como en los años juveniles.
Jacobito en la tranquilidad de su conuco, escuchaba el canto de un cuervo que lo observaba sembrar un cajón de habichuelas, la melodía del amenizador de la sinfonía de la lluvia, lo llevó a pensar en José Lucá..., que llegaba cuando el cuervo abandonaba el canto que lo hacia sentirse traidor. Cuando terminaron pasaron a la enramada, donde comieron Yautía con huevos de guineas, hablaron de los vicios y virtudes de los hijos, de los problemas que se avecinaban, luego del frente patriótico entre Morados y colorados.
--Yo pienso que al Prof. Juan Emilio lo llevaron como el mismo habia dicho, por la nariz, como buey al matadero, fue conducido como un pequeñuelo por el bastoncito al corral de Montezori a disfrutar de los intereses lúdicos. Así lo habia escrito él... dejando la cabeza en el sombrero. Tremendo engaño.
-Yo, Jacobito no soporto el engaño, me hieren las vísceras, vomito la sangre y las emociones me ahorcan, me pongo agresivo y me convierto en semillas amargas.
-Tampoco Yo -manifestó Jacobito- soporto al mentiroso y timador y al grajozo de vecino, ni por cinco segundos, tengo miedo de contagiarme.
Las nubes grises se alineaban donde terminaban las montañas como si observaran los cogollos para absorber las aguas que luego devolverían en suaves lluvias plácidas. Los amigos recogieron los añafiles de labranza y de regreso cada cual por su lado, pensaba en Enriquilla.
Jacobito, que decía ser amigo de José Lucia, y de él habia sacado algún beneficio. lo recordó hablar de hipocresía y de engaño… entonces se sintio hipócrita, timador y cínico porque estaba engañando a su amigo José Lucia, acostándose con su mujer Enriquilla, estaba seguro de ser un individuo de baja formación humana, le pareció estar tan sucio como ella que usaba artilugios para encaretada, fingir una enfermedad que nunca ha tenido. - decir al marido que tiene parásitos vaginales es igual que asesinarlo, esta matándole, esta amolando la navaja para que con ella cortar la garganta de este individuo sano y honesto. Los cuervos seguían con la tonada a Nero y las primeras gotas de lluvia entraban por las ventanas de la casa de Jacobito Morales que vivía solo, de las cinco ventanas sólo una estaba cerrada. Habia tres puertas que se comunicaban con el exterior las cerró todas porque en la habitación estaba Enriquilla esperándole, olvidó los juicios que de ellos habia hecho y fue a parar a los brazos de aquella mujer cornúpeta celebraron bajo de la suavidad de una lluvia compice que le refrescaba el ambiente hedonístico.
En la casa de José Lucia la tristeza hacia que la lluvia fuera álgida y culpable, el olor a podredumbre desde la casa de Jacobito Morales inundaba los aleros del vecindario de José Lucá los carderos de la cocina recibieron el aliento descompuesto y derritió los objetos de aluminio, rompió los de porcelana y convirtió en fango algunas vajillas, que con empeño regalara en el primer aniversario de su boda el 6 de enero de 1961, año de libertad. Esa lluvia le aumentó las penas en su mundo supra interior, ya reflejadas en los corotos del ajuar culinario… que existía entre el amor que José Lucá le tenía a Enriquilla, en íntima correspondencia como los perros de Pavlov.
Jacobito hacia cosas inexplicables como las hacía José Lucá, que no se la ha podido quitar excepto masturbar a los caballos y a los chivos, como en el caso final que vio cuando niño a un perro, hacer el amor en las piernas de Mariíta Fortunato, A partir de aquella lejana experiencia, el señor Morrales actuaba felizmente como cualquier caprino, dejando de comer las sabrosas carnes de cerdos y chivos porque según este misterioso individuo los mejores platos voluptuosos, han sido servidos al compás del sexo de corral. No solo Jacobito tenia experiencias sexuales aberradas sino que aseguraba que en el interior humano hay túneles que mas que hortalizas y jardines son alcantarillas, en la vida de el perfume de las rosas contrapone el que emana de las axilas de toros y berracos en cada apartados tendían almacenado en el disco duro millones de usos y costumbres energéticos pululan entre el cosmo ingrávido sin tropiezos ni dificultades reales. Otro día que habia venido de la gallera donde habia estornudado como un toro tumbando el sombrero al gobernador, se presentó al pley de Bajabonico de as Garzas presenció un juego de Pelota entre Altamiranos y Guanabaneros. A la altura del octavo episodio con uno en primera y en tercera el señor catarey de nombre Aurelio Matías, conecto un vuela cerca que rompió la vitrinas de los sombreros de la tienda del señor Feliz Henríquez padre del Manager de los Gana balítanos cuando vio las bases limpias el señor Jacobito se entusiasmo tanto que comenzó a saltar, a rebuznar y a relinchar, pateando como un ejemplar de la raza burunil y caballar Pero negaba que fuera cierto eso de los feligreses hablar en lenguas
Extrañas el que no sabe nadar se ahoga.. Era su decir. Haciendo alarde de haber estado en la secundaria conocía algunas citas en latín, entonces según su propósito ridiculizar a los parientes creídos de sabios y de puros- señalo en voz de trueno- “Illi aya Bombeé”, “Tibi soli pecabi”, “Ego SUM qui clamati en deserte” finalmente exclamó en voz árabe “Alwaha, Alwaha”, los parientes creyéndole en trance, iniciaron su aparente acto de telepatía empleando concebidos mantrás de ritos cristianos protestantes. Jacobito se reía encima, de la risa de otros que conocían que, era una simulación teatral. -Así es el método político del gobierno, pura mentira porque en la política, en el amor y en la religión es, donde más se ha engañado y mentido al pueblo. Es una actitud malvada la del gobierno obligando al pueblo humilde descalzo y hambriento y enfermo a sufrir la falta de luz real y efectiva, enviándole a la población luces fatuas, cargadas de energías engañosas, al amparo de los enormes y asfixiantes apagones. Sólo los gobernantes cerdos pueden, atosigar de esa manera a su población, con los elementos anteriormente expuesto, llevándole a vivir en el fango y en la entraña de la oscuridad. El individuo se va amilanando y adormeciendo el pensamiento como la burguesía lo prefiere.
En la velación, Jacobito paisanos cercanos a la familia del difunto, muerto por ahorcamiento, comentaban en baja voz la vida de los que cayeron en las gestas, los alzados del Este de la república, en los años de invasión imperialista del 1916. Personajes dignos de seguir por su personalidad honestidad y labor productiva en la sociedad. Un estudiante, que estaba en los velatorios del ahorcado, dijo- Así es, pero de Pablito Mamá es muy poca cosa lo que por ahora debo decirte. De Luperón y José Maria Cabral hay lagos, lagunas, y arroyos históricos que aun no se han sondeados.
José María Cabral fue presidente en los años 1868 y Luperón en 1880. yo prefiero hablarles de los participantes en la resistencias armadas del 1916 especialmente en la región del Este, no es que no me inmerezca la historia de independencia y la de la restauración, no, no es eso, sucede que la de 1916, se acerca mas nuestra vida, quisiera iniciar señalando los casos próximos a nuestras brisas y vientos, de comienzo de siglo como fueron los casos de Apolinar Rey, quien siendo gobernador en Puerto plata habiendo sido sustituido por el presidente Jiménez, se opone a la cancelación, pertrechándose en la fortaleza San Felipe con un puñado de patriota enfrenta a las tropas invasoras en las calles puerto plateña. En Gaspar Hernández, Liquito Camilo, y en Matanza el guerrillero Leoncito Bello, de Salcedo se conoce la actitud de Cayo Báez quien habiendo nacido en Guanábana se traslado a vivir a Ojo de Agua donde enfrentó a los invasores cayendo prisionero; torturado como a una bestia furiosa, no desmayo en la lealtad, y los gringo envidioso por la valentía y por la recia personalidad Cayo Báez, lo hechizan como a un becerro. Pienso que a esos guerreros debió llamárseles guerrilleros de los platanales porque todos eran individuos de la tierra, de las huertas y las canteras, a pesar de ser así defendían el honor de la patria y, la búsqueda de la libertad económica, entre esos agricultores estuvieron combatiendo Luciano Reyes, Lucas Camilo, José Pina, Martin Peguero, Pedro Tolete, Félix Laureano. No menciono a Natera, al señor Evangelista, tampoco a Fidel Ferrer, por ya haberlo hecho en este mismo recinto.
Es cierto- dijo Persio- que terminaba de hacerse presente, en la enramada donde celebraban los 42 aniversarios de la salida de los interventores imperialistas del 1916.
Mi nombre es Persio Silverio, es bueno que la gente conozca que los imperialistas invasores, ofrecieron amnistía a estos héroes salidos del “montón de abajo”, como le llamara Federico Bermúdez, mas sin embargo fueron tratados como vulgares criminales, a cambio de un gobierno provisional, por el cese de las hostilidades guerrilleras, entregando sus armas. Como siempre en ocasiones y en otros espacios, vino el engaño. Ahi mismo nació..., como un repollo de batata caco de paloma, el mote en retahíla despectiva: comparsas de maleantes, gavillas ratas y cincuenta apellidos de baja raleas, cosa muy común en las actividades de “los puros invasores”. Fueron vilmente engañados.
--Y quién es ese Persio Silverio- preguntó en voz muy baja el estudiante que era del Lugar, y que en todos los eventos de Bajabonico de la Garza, ha estado presente.
-Ese señor es pariente, de los jóvenes insurrectos, que cayeron en el Limón, del 1963, era además colaborador de la hermanas Mirabal, los jóvenes que murieron eran de apellido Cid y Liz dicen que es nativo de ojo de agua… pero todo el mundo cree que era una ficha comprometida con el movimiento de Tavarez Justo y Minerva estuvo preso en el nueve y en la 40 conoció a Cayo Báez, pero cuando se embriaga habla cosas tan extrañas que en apariencia ese poder histórico que posee se pierde, lo empaña con misticismo muy aéreo, una vez dijo que estuvo en prisión, en la torre del homenaje con los hermanos Puello, ha dicho en otras circunstancia haber sido secretario personal, de Virgilio Martínez Reyna, en esos mismos momentos Persio Bernardo, decía que era compadre del Teniente Amado García Guerrero, y de los hermanos Juan Tomás y Modesto Díaz Quezada compadre. Dijo ser amigo de Pedro Livio Cedeño Herreras, que de quien no fue amigo fue del supuesto general Imbert Barrera, por considerarlo un camaleón muy parecido al señor Apolinar Rey, en el comportamiento zigzagueante. De Amiama no le conocía.
--Oiga joven ¿qué puede decirnos de Emeterio Sánchez?
--De Emeterio Sánchez- dijo el estudiante, era un intrépido ciudadano que arriesgó su vida lanzándose al mar caribe a salvar las, de los que se ahogaban cuando un Mar de Leva arrojó a los acantilados el acorazado Norteamericano de nombre Nemphis, surto en las aguas del mar caribe, matando e hiriendo a varios de los que allí estaban y a parte de la tripulación; aquello ocurrió el 29 de agosto de 1916.
Seria bueno dijo Persio Silverio, que la gente sepa que en esos meses, 2 años después de estar en el territorio, en el Este el gobierno militar, de los invasores, encabezado por el Capitán Knapp gobernador de la república, para controlar la situación que los revolucionarios, que ellos llamaban gavilleros, inventaron que esos Alzados eran puros ladrones cuatreros, asaltantes de caminos, violadores y estupradores de inocentes, menores de edad, destructores de la buenas costumbres, usos y tradiciones de la sociedad dominicana. Así se agenciaban el apoyo de la clase dominante y de la clase media en la zona. Fue de ahí de donde salió lo que llamaron los campesinos. El desalojo, al no poder vencerlos, lo apocaban con motes desdeñables, tratando de quitarle el apoyo que el pueblo le habia brindado y bajo la represión, la fuerza de la culatas y de las bayonetas. El empleo de todo tipo atropello, persecución, de métodos salvajes, anti todos, sadismo. Ahorcamiento, uso del sable candente, encendido para castrar a los guerrilleros fue una
practica cotidiana que endureció a la población, que respaldaba a los guerrilleros, a los alzados, los evaluadores de la situación entendieron que habia que cambiar el método siendo entonces cuando crean el desalojo matando rotunda y efectivamente el movimiento. Fue una derrota para resistencia, una grandiosa tragedia para los campesinos, viéndose éstos obligados a vender sus conucos, por lo que les dieran para no morirse de hambre. Jacobito tenia varios días que no veía a Enriquilla y esa situación lo tenía desesperado, ni el aire con olor a guayabo, que venia a pasos lentos, desde la montaña, le movía el ala del sombrero Mambí, secó el sudor que salía de la cabeza, volvió a la sala donde estaban las discusiones entre Persio y el Estudiante. Mantenía el, dialogo abierto la atención era plena, los asistentes a la celebración de los 42 aniversarios de la salida de los invasores en 1924. Respiro aire oliendo a romero y a guanábana, para preguntar de inmediato
- ¿Por qué no nos hablan un poco de casos mas e especifico? Por ejemplo de Cayo Báez y de otros antiimperialistas destacados. Estoy seguro- dijo Jacobito, dando muestra de capacidad de política social-que a la Burguesía no le permite que esa gente llegue al corazón de una sociedad carente de conciencia pública… -Cayito Báez era natural de Cayetano Germosen antiguamente le llamaban Guanabano o Baqui, o vacuí por estar en pobreza extrema se marcho a vivir en ojo de agua en el municipio Salcedo se dedicó al cultivo de víveres, hasta tener mayoría de edad, fue apresado por la tropa Yanqui que buscaban las armas que los patriotas, tenían enterradas en alguna parte. Lo humillaron, torturándole hasta convertir su cuerpo en un guayo de carne. Sin embargo Cayo Báez no delató a sus paisanos, prefirió continuar en prisión soportando la fuerte tortura a la que había sido sometido, vio morir a sus compañeros que no resistieron, las torturas sádicas salvajes y sanguinarias, quedaron muchos de ellos con grandes lecciones. Con profundas cicatrices, como era el caso suyo, en el pecho y en el bajo vientre, fue torturado en los testículos, con un machete ardiendo. De Cayo Báez, Fabio Fiallo también opositor a la invasión, dijo- “...con su faz lívida, su frente abatida, sus ojos tristísimos, su pobrecita carne, martirizada por el sable enrojecido y en ocasiones crece, se hincha, sangra y arde desesperadamente talvez por el hambre por la necesidad de haber soportado indefenso y a diario el contacto con el sol, con la lluvia, del sereno de la suciedad y hasta de los gusanos como la imagen dolorosa de cristo campesino, la prensa del mundo entero ha reproducido como el más gráfico y elocuente de los comentarios del espantoso sufrimiento del pueblo dominicano, la crueldad, la maldad y la indignidad, de la intervención yanqui en Santo Domingo, invalidó para todos tipos de trabajo sin alimento, sin medicina, comida. “Bajo el sable enrojecido, su pobrecita carne estila grasas hirvientes todo el vientre, todo el pecho es llaga, una sola llaga, una viva llaga medio carbonizada,” -así habia hablado el Poeta y patriota Fabio fiallo.
Cuando los presentes escuchaban a Persio Silverio hablando de esa manera... una llovizna de tristeza vino como lágrimas desde la campiña aumentando el curso de las aguas del Bajabonico como láminas de sangre salida de la piel de aquel valiente que según los comuneros moría de hambre cayéndose en pedazos como hojas verdiblancos, amarillinegras del árbol de la necesidad en una calle cualquiera o en un trillo cualquiera de la tierra de Bonao.
Era las ocho de la noche en medio de nubes plomizas en el ancho cielo verdinegro bandadas de garzas blancas dirigiéndose al santuario del aromal frente a la casona de la familia Henríquez Bonilla, como si no se dieran cuenta que el tiempo caminara, quizá por la cojera de las piernas de éste, terminaba de hablar el Estudiante de Fabio Fiallo el periodista, pero aun Persio decía- desde que era un púber escribía versos serios con identificación social humanística y a los 21 años abandona la abogacía que estudiaba, para dedicarse a la política, estos vientos lo empujaron a las líneas horacistas azotándole como cónsul en Alemania, Cuba y Los Estados Unidos -Pues Sí...- dijo el estudiante -era un antiimperialista, sobresaliente, en las bregas del 1916 fue condenado a un año en prisión, por el gobernó Yanqui, por ser un individuo defensor de la soberanía de su país. Perseguido y apresado como periodista..., dirigió varios medios de prensa desde donde puso sus puntos de vista a favor de la nacionalidad dominicana. Escribió en contra del comportamiento de los -gobernadores Gringos que pisoteaban la dignidad de la patria. Es autor de enormes trabajos literarios de contenido políticos, que los gobernantes democráticos no han tenido voluntad para dar a conocer a una juventud amante de las hazañas populares. Han echado por el anca la sangre de los que murieron por dejarnos un país limpio de bajezas sociales, ¿es por temor a no ofender a los tutores del Norte? ¿A los que alguien llamara Abueliyanquis? Fiallo, escribió en prisión, canto a la bandera” y “cantares de la prisión” es uno de los poetas nacionales más conocido en lenguas extranjeras escribió “cuentos frágiles” y “cuentos amorosos” el “Gólgota rosas” y otros, es considerado el poeta erótico de los dominicanos para concluir hablaron de Vicente Evangelista, de Pedro Tolete y de Fidel Ferrer del que Silverio decía: -por su parte era maestro, periodista y político, natural del Seibo, hijo de una de la familia más humilde del Seibo siendo Gobernador en Azua, Samaná y en el Seibo, en los primeros días de la persecución de los Alzados, estuvo del lado de los invasores, después se convierte en un conuquero para desde allí incorporarse a los patriotas utiliza sus conocimientos a favor de la lucha guerrillera, los invasores los persiguen con rencor y con sarnas como con rabia y odio mortal. Lo apresan lo torturan como lo habían con todos pero en el este es el prisionero que sufrió mayores tortura, lo asesinan en la Guárana comunidad de Hato Mayor. Escribió tres tomos de Historia de la republica que no pudo publicar.
CAPITULO 4to.
Silverio miró el reloj encendió un cigarrillo que le habia regalado Jacobito Morales cuando recibió la tacita donde éste terminaba de deber café, haló tres veces y con el humo dibujó el deseo de continuar, entonces habló de Yolanda Guzmán, expresó que era una dirigente de base del Partido Revolucionario Dominicano, en la capital, que se integró a la lucha en las calles, desde el 24 de abril primaveral, cuando Peña Gómez advierte que el Capitán Mario Peña Taveras habia hecho prisionero el jefe de Estado Mayor del Ejercito, fue muerta a tiros días después de haberse integrado, por efectivos militares opuestos al movimiento constitucionalista. Dijo que su cadáver lo habia encontrado a flor de tierra, la comisión de la OEA que investigaba los crímenes de guerra, en una finca en la periferia del Batey Guanuma exactamente en Mata Redonda, territorio controlado por el régimen de reconstrucción nacional que dirigía Antonio Imbert Barrera. Yolanda Guzmán comparte en el portar de las glorias libertarias con Aniana Vargas, Picky Lora, Gladis Gutierrez los peldaños de oro de la escalera del respeto de la dignidad femenina por haber, como otras que no deseo mencionar ahora, enfrentado al opresor nacional y extranjero. De Apolinar Rey dijo que era un personaje que a pesar de tener sus meritos personales no cabe en la lista de individuos como los que se han enumerado dignos de que las juventudes de las futuras generaciones examinen y valoren su comportamiento y servicio desinteresado por la patria, pero que Rey sacaba beneficio personales en las situación donde se involucraba. Verdad innegable la de haber enfrentado a las tropas de ocupación cuando llegaron a Puerto plata, pero dicen los observadores que lo hizo cuando el presidente Jiménez lo habia sustituido por inententidido con Desiderio Arias a quien respetaba, dijo que se precipitaba a ser cabeza de Ratón por no ser cola de León, y en la lucha revolucionaria especialmente en las lucha de guerrilla eso es muy peligroso. Habia sido miembro del Estado Mayor de Heureaux, al desaparecer este se pasa a la fila de las altas instancias del general Horacio Vásquez. Militó con el Jimenismo, en 1916 al ser derrotado por los invasores huyó y se retiró a la vida civil a la ciudad de Santiago. A la llegada de Trujillo en 1930 fue gobernador y diputado. De acuerdo a mi parecer y la manera de analizar El señor Apolinar Rey, en mi parecer es además de Zaramagullón un bacalao, un camaleón que se abraza a cualquier tabla de salvación. Jacobito dejó de escuchar la charla que hacia el Estudiante y Persio Silverio de quien supo era un resabioso antiimperialista que habiendo vivido 23 años en las vísceras de imperio renuncio a la visa y rompió en la cara de uno de los cónsules la tarjeta residencial jurando no volver a Nueva York... por considerarla como una cueva, como un sarcófago, donde se cultiva el odio y se cultiva canteras xenofobitas. Su madre y una hermana viven en California, ningunas regresan al país, desde la muerte del presidente Kennedy. Jacobito recibió de un sobrino que lo esperaba en los aleros de la enramada donde impartían las jornadas de celebración de los 42 aniversarios de la salida del último gringo invasor del 1916, la información de que José Lucia, le habia dejado el caballo amarrado con un bejuco indio... y sin la soga por necesitarla en otros asuntos, se entera más tarde que José Lucá, azota a Enriquilla con el lazo y desaparece. Además tiene que apersonarse a la escuela donde unas autoridades escolares investigan el robo de varias hojas de zinc y el rompimiento de una puerta... requieren de su presencia ya que es portero del referido establecimiento. - Precisamente tenia que ser la puerta del aula de Enriquilla --dijo Jacobito- un poco asustado. Jacobito era un individuo impuesto a mucha conversación y hoy no hablaba, miraba las lejanas montañas, le molesta el ruido que desde las matas de palmeras grupos de polluelos de garzas garrapateras producían con una garganta mal templada, al trisito de explotar. Jacobito se sacudió la cabeza cuando recordó que fue a Raulio Mezquita, el individuo con que José Lucá, halló a Enriquilla enlazada apasionadamente. Jacobito supo que el marido vomitó encima del cuerpo de ambos, quienes fingieron estar avergonzados… pero que confundieron los vómitos de José, creyéndolos sangre, Enriquilla protegió a Raulo de inmediato, tirándosele encima... temiendo que desde dentro de su marido saliera la culebra que callada dormía orgullosa, mayor que herida. Jacobito habia olvidado que lo habían invitado de urgencia al centro escolar, no entendía qué ocurría en su apartamento de recuerdos, por momento la información le llegaban y en seguida se le salían por un cedazo que al recibir el caballo de José Lucia los agujeros sellaban los grifos que daban paso al cumplimiento de su deber… lo que si recordaba era el cuerpo de Enriquilla al lado de ese tal Raulo, aunque por momento como luceros intermitentes se veía en un listado gigante donde el ocupaba el puesto numero dos, después de Lucindo Veras, medico que certificaba las enfermedades fatuas, de Enriquilla y del tal Raulo Mezquita. Después de cierto tiempo, no demasiado, recordó las imágenes del tal Raulo recogiendo botellas en los patios de las casas, sin temor a recibir algunas ofensas por introducirse en propiedades ajenas. Su rostro se le - iba iluminando al recoger las otras imágenes de este botellero viéndole en los cortes de caña vendiendo botellas de Mabi frío y yaniquequis. También dicen que huye de cinco cuñados que los buscan porque el jueves santo, dia que su mujer, hermana de los perseguidores, fue hallada muerta en el sanitario abrazada de un perrito salchicha, que le lamía la boca. Los hermanos sospechan que haya sido él quien la envenenó, para quedarse con una pequeña herencia, que recibiría de parte de su verdadero padre, el difunto Celio Peralta Vásquez viejo administrador de la Yuquera en Imbert de los Cañafístoles. La verdad era otra, según el mismo Raulo ellos la habían ahorcado, en el lindel de la cocina para ser ellos los favorecidos de la herencia... otros aseguran que era mujer del profesor de octavo, donde labora Enriquilla a quien la gente bautizó como “el borracho” por los jumos que se pega los viernes cuando termina de laborar. Para Jacobito hablar de individuo como Raudo, es mejor ir al cementerio a las dos de la madrugada, para tener una cita con cuatreros, encima del sepulcro del barón del cementerio. La sombra de la preocupación era su compañera y donde Jacobito iba, ella llegaba primero como un pensamiento maligno, le abrazaba el alma, más fuerte que un deseo juvenil. Iba como iba, con los investigadores del paradero de José Lucia, llevaban cinco noches buscándole sin hallarlo, y eso a Jacobito lo atormentaba porque cuando veía el caballo se sentía culpable, cuando escucha un relincho se ponía ha hacer cosas de caballo como patear y ha habido días...
que ha tenido que subírsele por los jarretes a una viaja yegüita de Purito Pascual, que es su mejor compadre
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